La marca de René Lavand en Tandil, la ciudad que amaba y de la que nunca se quiso ir
El ilusionista René Lavand se mudó a Tandil a los 14 años y nunca más se fue, pese a que recorrió el mundo con su arte. Sus casas, su escuela, el Banco Nación y los cafés formaron parte del recorrido vital por la ciudad que lo abrazó y en la que dejó huellas indelebles.