Consejos para usar a favor los nutrientes de la hojarasca
Recomendaciones para poder aprovechar las hojas caídas.
Cada otoño, los jardines y parques se cubren con un manto de hojas caídas que, lejos de ser un simple desecho, representan un recurso vital para la biodiversidad y la salud del suelo. Aunque muchas personas optan por retirarlas, los expertos advierten que dejarlas en su lugar o reutilizarlas puede aportar grandes beneficios ambientales.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailBajo los montones de hojas secas se esconde un ecosistema vibrante de pequeños organismos, con un papel fundamental en la descomposición de la materia orgánica, convirtiéndola en nutrientes esenciales como nitrógeno y calcio.
El proceso de descomposición ocurre en tres niveles: la capa superior visible, una intermedia en fermentación y, finalmente, el humus, una sustancia oscura y rica en materia orgánica.
Para aprovechar estos beneficios sin afectar el césped, se recomienda rastrillar las hojas y distribuirlas en la huerta, jardín o triturarlas con un cortacésped para mejorar la calidad del suelo. Compostarlas es otra opción ecológica.
Más que un simple residuo otoñal, la hojarasca es un eslabón fundamental en el equilibrio de la naturaleza. Su conservación y aprovechamiento pueden marcar la diferencia en la salud de los ecosistemas y la lucha contra el cambio climático.
Mejorar el suelo en 3, 2, 1
El experto en jardinería orgánica y sostenibilidad, Joe Lamp'l, publicó en sus libros y podcast tres sencillos pasos para aprovechar el potencial de las hojas que caen en otoño.
“Primero, junta todas las hojas que quieras triturar en un área donde puedas cortarlas con tu cortadora de césped”, indica al empezar. La propuesta es no crear una capa de hojas tan gruesa que obstruya la cortadora y evitar las hojas mojadas. “Los trozos más pequeños se aglutinan mejor en los bancales y se descomponen más rápido, mejorando así la tierra”, aconseja.
Una vez que las hojas estén picadas en trozos más pequeños, se puede rastrillar, soplar o pasarlas directamente a los bancales o macetas. Lamp'l sugiere cubrir la superficie con un mantillo de unos cinco centímetros de grosor.
Aunque los dos primeros pasos son suficientes para aprovechar el mantillo de hojas, el jardinero proporciona un tercer paso opcional, que consiste en aplicar una capa adicional de hojas trituradas.
“Si bien parece excesivo, esto puede ser recomendable para reducir la posibilidad de que se las lleve el viento. O bien, puede optar por una cobertura de mantillo más consistente, como paja de pino o trozos de madera dura”, explica y advierte que no debe pasar de los 10 centímetros.
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