Cabaña Los Ceibos considera que el año resultó positivo para la ganadería nacional
A poco de culminar el 2024, un nuevo podcast de El Eco Campo estuvo destinado a analizar el desarrollo y el resultado del ciclo para el sector ganadero y abordar las perspectivas para el 2025.
Cuestiones como el balance del año, las dificultades climáticas, la importancia de la tecnología y la rica historia familiar que se entrelaza con la evolución de la ganadería argentina formaron parte del diálogo con Leandro Grasso, titular de Cabaña Los Ceibos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Creo que es un balance positivo, teniendo en cuenta que sufrimos mucho el tema del clima. Por suerte a partir de noviembre comenzó a llover y eso nos generó cambios en la ganadería y un mayor optimismo en los ganaderos”, marcó inicialmente.
No dejó de lado que para Los Ceibos resultó un año “muy particular por la partida de Marcos (su hermano), pero redoblamos la apuesta con el acompañamiento de la familia: hijas, sobrinos y mi esposa (Laura Pezzi), que siempre está acompañándonos”.
Al momento de evaluar los precios, señaló que fueron “relativamente normales” y planteó la expectativa que genera un panorama “quizás un poco más claro para el futuro. Siempre la base de nuestra actividad es el clima, que nos puede jugar una buena o mala pasada, pero soy optimista” dijo Grasso.
Sobre las sequías de los años anteriores, el cabañero dijo que para sobrellevar las dificultades climáticas, Cabaña Los Ceibos ha implementado diversas estrategias, como el uso de reservas forrajeras y la tecnificación del manejo de pasturas y eléctricos. "Vivimos en el campo y vivimos de esto, por lo que dependemos de que el negocio funcione. Estamos -como comúnmente se dice- detrás del c… de las vacas para ser eficientes en cada etapa de la producción", explicó Grasso.
Los remates
La historia de Cabaña Los Ceibos se remonta a marzo de 1938, cuando Daniel Grasso, médico y abuelo de Leandro, la fundó. En 1985 comenzaron los remates anuales en Ayacucho, tradición que se trasladó a Los Ceibos en el año 2000. Este año celebraron su 39º remate consecutivo, un hito que refleja la solidez del trabajo.
"El acompañamiento de la gente es importantísimo", reconoce Grasso, orgulloso de la amplia convocatoria que logran sus remates y de la confianza que depositan en ellos los compradores. Este año, 21 compradores participaron del remate, lo que para Grasso, demuestra "la fortaleza de que los toros quedan en Tandil y la zona, sino inclusive de alrededores."
Su eficiencia se ve reflejada en la satisfacción de sus clientes. "El mismo cliente se acerca y dice que sus vaquillonas paren bien, sus terneros son más pesados y las madres hacen buenas vacas", comentó Grasso, con la satisfacción de quien observa el fruto de su trabajo.
Enfoque
Cabaña Los Ceibos se ha destacado por su enfoque innovador en la cría de ganado. Fueron pioneros en la zona en implementar el análisis genómico, que les permite obtener información detallada sobre las características de sus toros, enviando una muestra de ADN para su estudio en Estados Unidos.
"No todo es lo mismo", subrayó Grasso y acotó que “el ganadero que busca más tecnología se da cuenta de la diferencia".
Este análisis, que Grasso llama "un mapa", incluye 18 características, tales como facilidad de parto, peso al nacimiento, peso al destete, peso al año y facilidad de parto, entre otras.
El perfil de animal que buscan en Los Ceibos es el de un animal equilibrado, con una base fenotípica atractiva y un contenido genético comprobable. Apuntan a la eficiencia en la conversión, es decir, animales que consuman menos y ganen más peso, buscando un equilibrio en el ecosistema y el bienestar animal.
Además del análisis genómico, la cabaña participa en pruebas de eficiencia de conversión, tanto en la Asociación de Angus como en la pastoril de la raza Hereford.
Grasso cree que esas pruebas junto al análisis genómico "son un producto que se está diferenciando el mercado" y que "hoy el ganadero que busca más tecnología lo empieza a mirar de otra forma".
El retorno de los compradores es la mejor prueba de la eficiencia de su trabajo. Este año, muchos repitieron su compra y se sumaron nuevos clientes, atraídos por la información y la tecnología que ofrece Cabaña Los Ceibos.
"Hoy, cuando van a ver un reproductor, te piden la información. Si no, ni siquiera te lo van a ver", comenta Grasso. El productor actual busca un toro "lindo" pero también "eficiente" en lo que va a producir.
Grasso comparó esa búsqueda de información con la que se da en el sector agrícola, donde "se elige el potrero y que se hace análisis de suelo y que se busca el híbrido y la fecha de siembra".
Otra generación
La pasión por la ganadería se transmite de generación en generación en la familia Grasso. Las hijas de Leandro, Magui y Luisina, están profundamente involucradas en el trabajo de la cabaña, aportando su conocimiento y entusiasmo.
Los Grasso mantienen la misma visión de su abuelo, para quien el campo era una pasión, un estilo de vida, a pesar de que su principal profesión era la medicina. "Vivimos de esto", sostuvo Leandro, reafirmando el compromiso de la familia con la ganadería.
Al momento de analizar el futuro, Grasso dijo que “somos optimistas" y enfatizó que “la posibilidad que tiene la ganadería argentina en el mundo es impresionante".
Añadió que con reglas claras y el apoyo de las instituciones -universidades, el INTA y las entidades gremiales-, el sector podrá seguir creciendo y consolidarse como un pilar de la economía nacional, "bancando el mercado interno, pero para el mundo".
"Tenemos un potencial enorme para abastecer el mercado interno y exportar al mundo. Si se mantienen las reglas claras y se fomenta la producción, no tengo dudas de que seguiremos creciendo", sentenció.
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