Una jubilada aseguró que con el recorte del PAMI toda su jubilación se va en la compra de remedios
“Pagué en enero 267.255 pesos y en febrero tengo que pagar 217.968 pesos, y cobro una mísera jubilación de 325.000 pesos. ¿Cómo soluciono esta problemática?”, se preguntó. La mujer, que tiene varias afecciones de salud, dijo además que realizó el reclamo correspondiente ante el organismo en al menos diez ocasiones pero que nunca recibió una respuesta.
Una jubilada de la ciudad relató los trastornos que padece tras el recorte en la cobertura de medicamentos aplicado en los últimos meses por el PAMI, contó que la mayor parte del dinero que percibe en concepto de jubilación debe destinarlo a la compra de los remedios y reclamó: “PAMI, con la salud no se jode".
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con El Eco Multimedios, Nélida René Burgos, de 86 años, explicó ayer que desde hace más de tres décadas debe consumir una veintena de medicamentos por día debido a las patologías que padece, que varios de esos remedios fueron quitados el año pasado del programa de cobertura al 100 por ciento por el Gobierno que encabeza Javier Milei y que no le alcanza lo que cobra de mínima -325.000 pesos en enero- para costear los medicamentos y, además, vivir.
La mujer aseguró también que, en más de una decena de ocasiones realizó el correspondiente reclamo vía online ante el organismo pero que nunca obtuvo una respuesta.
“Hace 36 años que compro 24 medicamentos por mes”, comenzó diciendo Burgos, y continuó: “padezco de enfermedades crónicas, como Méniere, anemia, tiroides, colesterol, infecciones urinarias, calambres, disnea coronaria, osteoporosis, trombosis y tromboflebitis; falta de calcio, de plaquetas y de vitaminas”.
“Desde octubre pasado, PAMI dejó de cubrirme dos medicamentos muy caros y que no puedo dejar de tomar: un Venart, que tomo dos veces por día para la tromboflebitis y otro –Zarator- que es para el colesterol”, manifestó Burgos.
En ese marco, amplió que “hasta el mes de septiembre yo tenía 11 medicamentos con el 100 por ciento y 10 medicamentos con el 50 por ciento”, pero que ahora PAMI “me cubre seis medicamentos con el 100 por ciento y 13 con el 40 por ciento”.
“No puedo pagar la diferencia de medicación que no me cubre”, señaló.
“En consecuencia –dijo la jubilada-, pagué en enero 267.255 pesos y en febrero tengo que pagar 217.968 pesos”.
“¿Cómo hago?”, se preguntó, angustiada.
“¿Cómo soluciono esta problemática? Cobro una mísera jubilación que fue de 325.000 pesos en enero”, aseguró.
Y reconoció que “yo entiendo que mi caso no es común, que casi nadie o nadie toma todos los días 24 medicamentos y dos por mes. Pero padecen de otros problemas de salud que yo no tengo”.
En este punto, la vecina se refirió a los buenos resultados que, tras varias décadas, le han ocasionado a su salud el seguimiento de las indicaciones médicas.
“Por mi tratamiento yo me siento muy bien, me arreglo sola con todo. Cumplí 86 años, necesito que PAMI resuelva mi caso, y quizá el de muchos, ya”, pidió.
Y señaló que “haciendo el tratamiento que hago, voy solamente dos veces por mes al consultorio médico, para hacerme controles”.
“No puedo pagar la diferencia de medicación que no me cubre PAMI", insistió Burgos y relató que todo el dinero que cobra debe ser destinado al pago de los remedios.
"O dejo deudas en la farmacia", expresó.
Reclamos desoídos
En diciembre pasado, el Gobierno nacional dispuso que los jubilados que quieran acceder a la cobertura al 100 por ciento de los remedios deberán gestionar el denominado “subsidio social”, un trámite que impone ciertos requisitos para percibir el beneficio.
Entre las exigencias, se encuentra tener ingresos netos menores a 1,5 haberes previsionales mínimos, no estar afiliado a una prepaga y no tener un automóvil de menos de 10 años.
Antes, el Ejecutivo había reducido el vademécum de 3.000 a 2.000 productos; es decir que 1.000 medicamentos quedaron directamente afuera del programa de cobertura.
Burgos contó que, con el objetivo de regularizar su situación y obtener una respuesta, realizó los trámites correspondientes ante el organismo. "Hice el reclamo vía online a PAMI en más de 10 ocasiones, pero no tengo contestación. Puedo incluso dar los números de caso de cada vez que hice el reclamo", comentó.
Y aprovechó la oportunidad para manifestar que "la atención acá en PAMI, realmente, no es buena”.
“Las personas empleadas de PAMI tienen que saber que atienden personas mayores, con problemas de salud”, refirió.
“Yo quiero seguir viviendo muchos años más, y tranquila. Y no estar haciendo trámites para lograr lo que yo durante 36 años tenía”, señaló.
“Vuelvo a pedirle a PAMI que traten mi caso, que seguramente es el caso de muchas otras personas”, concluyó la mujer.
La cuestión de los recortes en los medicamentos ha generado diversas muestras de rechazo público en todo el país.
En Tandil, la organización Adultos Mayores en Lucha de Tandil (Amalu) se ha movilizado en distintas oportunidades hasta la sede local, ubicada en Pinto Nro. 869, e incluso ha hecho entrega de un petitorio al responsable del ente en la ciudad, Martiniano Corbetta, pidiéndole que intervenga por mejoras en las prestaciones ante el Gobierno nacional.
Vale recordar que el PAMI fue creado en mayo de 1971, bajo el nombre de Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, con el objetivo de brindar atención médica, social y asistencial a los adultos mayores.
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