Explotó la demanda para las piletas del CEF 42 y hubo un gran malestar por el cambio en la modalidad de inscripción
La Jefatura Distrital de Educación dio de baja la inscripción online y por sorteo, estableciendo un sistema presencial por orden de llegada para acceder a los 600 cupos disponibles. Ayer comenzó la matriculación en el CEF y la fila daba vuelta a la manzana, con gente que llegó varias horas antes de lo previsto para asegurarse un lugar. La decisión generó todo tipo de trastornos y quejas en la población, que la consideró "poco democrática".
Este lunes el CEF 42 abrió la inscripción para tomar clases en el natatorio recientemente inaugurado, pero la opción elegida para hacerlo no dejó conformes a los vecinos, que hicieron largas horas de cola para asegurarse uno de los 600 lugares en juego, debido a que se estableció la matriculación presencial y la prioridad por orden de llegada, en un horario acotado de 13 a 17.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn principio la nómina se iba a conformar de manera online a través de formularios de Google y en base a esta inscripción digital se iban a realizar sorteos para asignar los cupos disponibles. Pero en los últimos días, el área de Inspección de Educación Física y la Jefatura Distrital de Educación decidieron cambiar la estrategia y anotar a los aspirantes por orden de llegada a través de un cronograma únicamente presencial que dio inicio ayer y se prolongará hasta el jueves. De desarrollarse todo de acuerdo a lo previsto, las clases comenzarían el próximo lunes 8 de noviembre.
Así, el diagrama establecido por las autoridades educativas dividió los días en franjas etarias y ayer fue el turno de los chicos de 8 a 11 años. Hoy siguen los adolescentes de 12 a 18 y mañana se anotará para la enseñanza de la natación al grupo de 19 a 60 años, y de 61 a 80, según el nivel.
El jueves se inscribirá a personas con indicación médica de realizar terapia acuática, además de las prácticas acuáticas y recreativas para alumnos con discapacidad, clases de natación prenatal, hidrorelax y aquagym para mayores de 18.
Malestar y quejas
Aunque las puertas se abrieron a las 13, desde muy temprano la gente se acercó al predio ubicado en Rosalía de Castro 1131 y para las 10 la fila daba vuelta a la manzana por la calle Liniers. En la cola, las personas evidenciaron sus quejas y disconformidad en torno a la modalidad elegida para anotarse y cuestionaron la organización.
Una docente que esperaba para inscribir a sus hijos, que prefirió reservar su identidad, calificó como “desastrosa” la forma de inscripción y culpó a Jefatura Distrital de Educación por las definiciones adoptadas. En este sentido, consideró que era más “democrático” habilitar el alistamiento de manera online para después sortear los cupos, como se hace en otros lados.
Esta queja se repitió de modo casi unánime en las afueras del predio. Quienes aguardaban en la fila mostraron su sorpresa por esta definición, que generó más trastornos que soluciones, al decir de los presentes, resignados cada uno en su sitio. Si bien la modalidad adoptada corresponde al formato habitual de inscripción que tiene el CEF 42 para sus actividades, la enorme demanda obligaría a pensar en nuevos modos de anotar a los interesados y de asignar los cupos equitativamente.
En las redes también fue posible medir el malhumor social con respecto a esta determinación, por el horario elegido –mucha gente está trabajando y no puede concurrir de forma personal- y por el tiempo que demanda la espera en el exterior del CEF. Asimismo, se anticipa un caos mayor cuando sea el turno de los adultos mayores y de las personas con prescripción médica, que evidentemente no pueden pasar tantas horas de pie esperando para poder obtener un lugar.
Un demanda insatisfecha
El gran interés de los ciudadanos en acceder a las piletas cubiertas estatales visibilizó la demanda latente que existía en la población de contar un espacio de estas características. Como expresaron algunas personas que aguardaban su turno, el costo es muy inferior al de los natatorios privados y de los clubes.
Mientras la cuota para acceder dos veces por semana a alguna de las piletas climatizadas privadas de la ciudad van de los 4 mil a los 6 mil pesos, en el CEF 42 se pide una cuota mensual de 1000 pesos y un aporte a la cooperadora de 500 pesos, que no es condición excluyente.
Para muchos vecinos esta es la única posibilidad de aprender a nadar, de tomar clases, de entrenar o de acceder a una terapia de rehabilitación, por los onerosos costos de los demás espacios. Pero consideraron que la variante de inscripción limitó también el acceso a la oferta educativa pública.
La postura del Municipio
En la misma línea se pronunció días atrás el jefe de Gabinete Oscar Teruggi, que en estas páginas vaticinó que iba a haber extensas colas y personas molestas por no lograr un cupo para las actividades acuáticas.
“Hacer una inscripción presencial con la demanda que va a haber… No sé por qué no se puede hacer algo mixto, que puedan llenar un formulario y después se sortea. No sé por qué el primero que llega es el primero que se anota. No es así”, aseveró, y consideró a las personas que no podrán asistir porque tienen que trabajar que “quedan afuera de un dispositivo provincial al que todos podemos tener el mismo nivel de acceso. Me parece que no es un mecanismo muy lógico para estos tiempos”.
En tanto, defendió que el CEF 42 quería hacer una inscripción virtual y luego el sorteo, pero “le bajaron la orden de hacerlo presencial y por orden de llegada. La verdad, del año 20”.
La pelota de la responsabilidad
La historia de las piscinas climatizadas del CEF 42 está a la altura de cualquier culebrón melodramático. Luego de la demora de 4 años que sufrió la construcción, los problemas contractuales, el disparo de costos, las chicanas políticas de uno y otro lado y una inauguración atravesada por la carrera electoral, las vicisitudes siguen a la orden del día.
Como informó este Diario en su edición del viernes, dos días después del acto de inauguración, que tuvo lugar el 19 de octubre, la institución educativa se vio obligada a vaciar las dos piletas por el estado del agua y la imposibilidad de preservarla en condiciones por los elevados costos de mantenimiento.
El Estado municipal afirmó que no es competencia de ellos mantener los espejos de agua y que sólo se limitaron a canalizar la obra y entregarla al CEF 42. La gestión del complejo, ahora, corresponde a la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia, de la cual depende el Centro de Educación Física.
Así las cosas, durante el fin de semana trascendió un comunicado firmado por la inspectora Jefa Distrital María Florencia Mena, máxima autoridad educativa en el partido de Tandil, en el que se señala que el organismo “proseguirá trabajando con el CEF 42 para dilucidar lo acontecido en estos días, respecto del funcionamiento del natatorio”.
Asimismo, aseveró que se continuará trabajando para la capacitación del personal auxiliar asignado al mantenimiento de las piletas e instó al CEF 42 a gestionar los insumos para las piletas ante el Consejo Escolar.
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