Buscan que sea obligatorio instalar detectores de monóxido de carbono para obtener el final de obra
Se trata de un proyecto de ordenanza que impulsó la concejal del Frente de Todos, Silvia Nosei. La iniciativa tomó estado legislativo en la última sesión y se habilitó su tratamiento en comisión. Prevé una modificación del Código de Edificación para que la colocación de estos dispositivos sea requisito para obtener el certificado de final de obra.
Con la llegada del frío, el uso de calefacción se vuelve más habitual y con ello, la importancia de tomar ciertos recaudos para evitar los accidentes en hogares por escapes de monóxido de carbono.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn esa línea trabajó la concejal del Frente de Todos, Silvia Nosei. Durante varias semanas, la integrante de la bancada que preside Rogelio Iparraguirre se abocó a la redacción de un proyecto de ordenanza que establezca la obligatoriedad de la colocación de un detector de monóxido de carbono en viviendas.
Con la decisión de avanzar con un esquema que se pueda aplicar en la ciudad, realizó consultas a técnicos y a especialistas en la materia para incorporar un inciso en el Código de Edificación que exija la instalación del dispositivo como otro requisito para obtener el final de obra.
Así, elaboró una propuesta legislativa que denominó Maite, por una joven que murió por esta causa, y que establece la “obligación de incorporar en todas las obras familiares y multifamiliares un detector de monóxido de carbono que contenga alarma sonora y lumínica”.
El texto tomó estado legislativo en la última sesión y ahora se espera su tratamiento en comisión.
El articulado de la propuesta
En su artículo primero, el proyecto de ordenanza establece la incorporación a la sección I, 1.3.2.3 Documentos necesarios para tramitar la inspección final del Código de Edificación del Partido de Tandil. Así, contempla “la obligación, para obtener el final de obra, incorporar a todas las construcciones familiares y multifamiliares, de ejecución pública y/o privada un detector de monóxido de carbono que contenga alarma sonora y lumínica”.
En tanto, según el artículo segundo, incorpora a la sección I, 1.3.3.9 Documentos necesarios para tramitar la inspección final de obras sin permiso (ampliación, reforma, incorporación), “la obligación incorporar el detector de monóxido de carbono”.
Luego, en el artículo tercero, insta a “controlar que los aparatos colocados cumplan con la Resolución Nacional del Enargas 3736/16 (Aparatos eléctricos para la detección de monóxido de carbono)”.
A partir de la promulgación de la ordenanza, “se articulará con la empresa proveedora de gas (Camuzzi Gas Pampeana) para que las viviendas familiares y multifamiliares preexistentes, ya sean públicas o privadas, incorporen los detectores de monóxido de carbono en las instancias de cambios de titularidad, retiro de medidor por alguna causa y reconexión, etc.”, fija el artículo cuarto del proyecto de ordenanza.
La ubicación, cantidad y determinaciones técnicas deberán ser indicadas por la autoridad de acuerdo con la normativa emitida por el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) y deberá indicarse en los planos, indica el siguiente punto.
Para finalizar, el texto propuesto apunta al Departamento Ejecutivo para que, “a través del área que corresponda, realice campañas de difusión de las medidas preventivas para disminuir los eventos por intoxicación de monóxido de carbono y el beneficio del uso del detector”.
Los argumentos
La propuesta de ordenanza enumera una serie de considerandos que parten de los accidentes que se produjeron en el país por la emisión de monóxido de carbono y pérdida de gas licuado.
Así, repasa que los accidentes “ocurren habitualmente en época invernal”, y que “resulta necesario poder actuar en forma urgente para prevenir posibles accidentes en la ciudad”.
En tanto, cita que el monóxido de carbono, “producto secundario de una combustión incompleta (quema sin suficiente oxígeno) no se puede ver, ni oler, ni probar, y como tal, resulta imposible de ser registrado por medio de los sentidos humanos, pero sí puede ser detectado mediante dispositivos que, con alertas eficaces de carácter sonoro o lumínico, prevengan las consecuencias fatales que se generan por la exposición al mismo”.
En este sentido, “es necesario gestionar la colocación de los detectores que ayuden a la prevención” y que, ante esta problemática, “es de suma importancia que todas las viviendas cuenten con los mecanismos e instrumentos inteligentes que sirvan para detectar fugas de gas con fiabilidad, localizar gases licuados, propano, gas natural”.
Además, que “se encuentren conectados al servicio de emergencia que corresponda para que al activarse la alarma, se puedan adoptar las medidas que prevengan accidentes, daños, lesiones y pérdida de vida”.
En otro de los argumentos de la propuesta, indica que estos detectores, de variada oferta en el mercado doméstico, “presentan costos bajos, motivo que los hace de fácil accesibilidad y su colocación cumpliría con los fines preventivos para los cuales fueron diseñados, haciendo que la colocación sea absolutamente posible”.
Y aclara que el proyecto “está orientado a generar condiciones para que los ocupantes de una vivienda tengan entornos adecuadas de seguridad y se eviten experiencias dolorosas provocadas por los efectos contaminantes que tienen origen en este tipo de emanaciones”, y que el objeto son las viviendas con destino propio de la familia y también aquellas que se construyen con la finalidad de ser alquiladas.
La incorporación de aparatos detectores de monóxido de carbono y/o de gases en el ambiente resulta “indispensable” para la salud de las personas y la preservación de un medioambiente sano.