Nahir Galarza, siete años después del crimen: “Pido que me den el beneficio de la duda, que me den una oportunidad”
La joven de 26 años, quien ya lleva siete años encarcelada, expresó que nunca tuvo una relación formal con Fernando y que no fue escuchada durante el proceso judicial.
Nahir Galarza, la joven entrerriana condenada a prisión perpetua por el asesinato de su novio, Fernando Pastorizzo, en 2017, rompió el silencio en una entrevista concedida al Canal 9 de Paraná. Desde la Unidad Penal de Mujeres número 6, donde cumple su condena, Galarza pidió a la justicia “el beneficio de la duda” y un trato equitativo con otras personas. La joven de 26 años, quien ya lleva siete años encarcelada, expresó que nunca tuvo una relación formal con Fernando y que no fue escuchada durante el proceso judicial.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Nunca tuve una relación formal con Fernando”
En la entrevista, Galarza defendió su postura sobre los hechos ocurridos la noche del asesinato. “Nunca tuve una relación formal con Fernando. Nunca pudieron probarlo. El día de la testimonial presenté una carta en la que él me pedía disculpas por lo que me había hecho, pero no la tuvieron en cuenta", comentó, haciendo referencia a su versión sobre los conflictos previos con Pastorizzo. Aseguró que el joven había abusado de ella, algo que, según sus palabras, fue corroborado por su médico ginecólogo, su fisioterapeuta y su entrenador de hockey.
La condena social y mediática fue uno de los puntos más dolorosos para la joven, quien asegura que nunca tuvo “el beneficio de la duda” y que fue etiquetada como la "asesina de su novio" desde el principio. “Ya había una condena social y mediática. Ni siquiera fui a la audiencia del veredicto porque sabía que me iban a dar perpetua”, lamentó.
Un pedido a la justicia: equidad y oportunidad
Galarza, quien se encuentra a más de 2.500 kilómetros de su hogar, en prisión, expresó su deseo de que la justicia sea equitativa en su caso. "Pido que me den el mismo derecho que a las otras personas, un poco de equidad", señaló. Aunque descartó apelar su sentencia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, indicó que su objetivo es obtener una revisión de la condena para tener la posibilidad de obtener una salida anticipada en el futuro, tras demostrar que ha cambiado.
Reflexión sobre su encierro y el aprendizaje en prisión
La joven, que ya lleva siete años encarcelada, aseguró que este tiempo de prisión le ha servido como un proceso de reflexión y aprendizaje. “Me siento diferente, tengo las cosas más claras. En el penal trabajo, estudio idiomas, psicología social a distancia, hago todo lo que puedo para demostrar que hubo un cambio”, afirmó, aludiendo a su esfuerzo por aprovechar al máximo su tiempo en prisión.
Galarza también se refirió al impacto mediático que tuvo su caso y la imagen pública que se construyó sobre ella. “Los medios crearon un personaje, que era asesina, fría, inventaban... Todo muy exagerado”, opinó, refiriéndose a la cobertura que recibió su caso, que dividió profundamente a la sociedad argentina.
El acercamiento a los padres de Pastorizzo y el impacto de los medios
Consultada sobre su relación con los padres de Fernando Pastorizzo, Nahir Galarza reveló que en algún momento intentó acercarse a ellos. “Les pediría perdón desde lo más profundo de mi corazón”, dijo. Sin embargo, agregó que sus intentos fueron rechazados. En cuanto al juicio mediático, Galarza destacó que no fue escuchada en su versión de los hechos y que no tuvo oportunidad de presentar su relato.
Finalmente, habló sobre el libro y la serie que se hicieron sobre su caso. “Solamente se hace mención a la condena, no a la causa. Habla de mí como persona. La serie no la vi, la película sí, pero no participé mucho. Algunas cosas eran verdad, otras no, pero fue medio chocante verme en la pantalla”, expresó, haciendo referencia al impacto que estos proyectos tuvieron en su vida.
Un futuro incierto, pero con esperanza
A pesar de la condena perpetua, Nahir Galarza mantiene la esperanza de que algún día su situación cambie. Su mensaje hacia la justicia es claro: “Pido que me den el beneficio de la duda, que me den una oportunidad”. La joven continúa su vida en prisión, con la esperanza de un futuro distinto, en el que pueda demostrar que es capaz de reintegrarse a la sociedad.
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