Una mamá que vive en una casilla de madera sin piso con sus seis hijos necesita ayuda
Fue desalojada de la casa donde vivía el martes y desde ese momento vive en una precaria casilla que se armó en Guisse 250. “Lo que pude hacer es esta casilla para salir del apuro y que mis nenes no anden en la calle”, explicó Ana Sánchez a El Eco de Tandil. Hace un año y medio que viene pidiendo a Desarrollo Social ayuda para pagar un alquiler o comprar materiales.
Una mamá vive en una casilla de madera sin piso con sus seis hijos desde el martes en Guisse 250, en el barrio El Tropezón y necesita ayuda para tener un lugar digno donde vivir. Además, tres de sus nenes tienen problemas respiratorios.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con El Eco de Tandil, Ana Paula Sánchez contó que ella vivían en una casa que le habían prestado hacía 4 años pero hace ya algunos meses le habían pedido que se fuera del lugar.
“Tuve que irme de la casa y mi mamá me prestó un pedacito de terreno para hacerme algo, fue lo único que me pude construir esta casilla hasta que Desarrollo Social intervenga porque yo ya hace un año que estoy pidiendo ayuda”, afirmó.
Contó que a pesar de que le llevó a la asistente social todo lo que le solicitó y le había dicho que le iban a pagar un alquiler, nunca tuvo “respuesta de nadie”.
Salir del apuro
“Desde el lunes estoy viviendo acá con mis seis hijos. No me quedó otra porque fue lo que pude armar. Iba a hacer algo de chapa pero conseguí madera y fue mejor porque pasan menos frío los nenes”, sostuvo.
En tanto, contó que a raíz de que su situación se viralizó en las redes sociales ayer se acercó a su casa la trabajadora social del barrio.
“Dice que ahora me van a ayudar porque vio la publicación en redes sociales y se acercó, pero yo hasta que no lo vea no les creo más nada. Hace un año y medio que le vengo llevando todo lo que me pide y ella nunca se había acercado a mi domicilio para ver cómo vivía o en qué condiciones estaba”, cuestionó.
Y explicó que “lo que pude hacer es esta casilla para salir del apuro para que mis nenes no anden en la calle, y estamos viendo si alguien me da una mano, que hay mucha gente solidaria que me está ayudando mientras espero la respuesta de Desarrollo Social”.
En cuanto a cómo se maneja con el resto de los gastos que implica tener seis hijos, indicó que “cobro la asignación universal por hijo, y salario familiar por los otros dos nenes y con eso les compro la ropa, los alimentos de ellos, la garrafa, y me voy arreglando así, todo cuesta porque todo sale caro pero le damos para adelante”.
“Para la comida de ellos jamás me faltó porque siempre me la rebusqué pero yo quiero que aunque sea me hagan un piso para no estar en la tierra hasta que pueda conseguir los materiales para construir algo”, manifestó.
Asimismo, indicó que “ahora la trabajadora social me dijo que busque un alquiler que me lo van a pagar. Tiene que ser de Lunghi para este lado porque para el otro lado no se hacen responsables, cuando yo ya le había llevado todo para que me pagaran un alquiler, había hablado con la dueña que me iba a alquilar, y ellos no hicieron nada, aparecieron ahora por el tema de las redes sociales”.
“Desde diciembre le vengo diciendo a la trabajadora social que me estaban pidiendo la casa, que me iban a desalojar. Yo sabía que la casa no era mía y que me tenía que ir en algún momento. Ella me dijo que me iba a dar una mano y recién hoy (por ayer) apareció”, sostuvo.
Y explicó que el martes tuvo que terminar de sacar todas sus cosas de la casa “porque la gente que me desalojó me mandaba mensajes diciendo que me fuera de la casa, que ya me habían dado demasiado tiempo y que me acomodara como pudiera así que tuve que irme”.
“Ahora que pudimos revestir un poco por dentro a la casa con silo bolsa no pasan tanto frío, la primera noche fue friolenta pero vamos llevándola”, finalizó.