Un tandilense que vive en California contó cómo se vive en medio de los devastadores incendios
Agustín Musa explicó cuáles son las causas de los incendios que van devastando todo a su paso y brindó un reporte sobre las irreparables pérdidas remitidas hasta el momento.
El tandilense Agustín Musa, que vive en el Estado de California, dialogó con El Eco Multimedios y contó cómo vive la comunidad en medio de los incendios forestales que se vienen sucediendo en los últimos días en Los Ángeles y que ya causaron la muerte de al menos 24 personas.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn comunicación a través de la plataforma Zoom con “Tandil Despierta”, por ECO TV y la 104.1 FM, Musa explicó cuáles son las causas de los incendios que van devastando todo a su paso y brindó un reporte sobre las irreparables pérdidas remitidas hasta el momento.
En principio, Musa contó que “el martes 7 de enero empezó un fuego en la ciudad de Pacific Palisades y ese fuego se generó por un transformador electrónico por el que, sumado a los vientos, los cables hicieron chispas”.
“También había gente que estaba iniciando los incendios”, dijo, para referirse a la intencionalidad de los fuegos.
“Una vez que se empezaron a acercar los escuadrones de bomberos, ese fuego avanzó desde la ciudad de Pacific Palisades hasta Malibú y, en principio, quemó todo”, comentó Musa y añadió que “quemó todo Palisades entero, esa ciudad quedó en cenizas, no existe más. Y Malibú quedó casi un 80% en cenizas también”.
“Después –continuó el joven- el Eaton Fire arrancó en la ciudad de Pasadena y en Altadena, que es una zona del Rose Bowl -es una ciudad en la que se jugó la final del Mundial de Fútbol 1994-, en esa zona se quemó todo arriba de la montaña y se generó una gran zona de evacuación”.
En este punto, el tandilense explicó además que, en este momento, “hay muchos lugares que tienen zona de evacuación de nivel 3, que significa ‘go’ (‘fuera’ en español) y de nivel 2, que significa que tenés que estar listo. Y también hay muchos toques de queda en varias ciudades, justamente porque, por cuestiones de seguridad y también para que los Bomberos y la Policía puedan maniobrar con libertad, se han cortado muchas cosas”.
“El viento no ha estado a nuestro favor”
Uno de los principales problemas, una vez iniciados los focos ígneos, son los vientos fuertes y constantes, que dificultan las tareas de rescate.
“El viento no ha estado a nuestro favor, cambia constantemente. Se llama Santa Ana Winds -o Vientos de Santa Ana- y son ráfagas que se generan esporádicamente”, explicó Musa.
Y contó que “hay momentos en que estás lo más bien y de repente viene un viento y sopla un montón”.
“Los vientos vuelan las cenizas prendidas fuego y prenden más en otros terrenos”, señaló Musa, una situación que empeora debido a “la sequía que hay acá”, comentó.
Consultado acerca de las pérdidas materiales –específicamente en este caso de la vivienda- Musa aseguró que “todas las situaciones son diferentes. Hay gente que tiene lugares a donde ir y hay gente que no”.
“Hay gente que estaba, por ejemplo, esa noche comiendo juntos en familia y al día siguiente se tuvo que ir y no volver nunca más a esa casa; esa casa ya no existe”, señaló.
Y dijo que “a la gente la están dejando volver solo para sacar fotos con los celulares de qué es lo que van a tener que reportar a su compañía de seguros”.
Por el momento –sostuvo Musa- se estima que “en daño de estructura en total -que significa que puede ser un auto, una casa, un trailler- hay más de 200 mil pérdidas, pero eso era hasta hace unos días; todos los días se van actualizando” los datos.
En efecto, de acuerdo a la última información publicada por la agencia Noticias Argentinas “mientras los bomberos continúan luchando contra las devastadoras llamas, se espera que los vientos sigan intensificándose hasta el miércoles por la noche, lo que podría complicar aún más los trabajos de rescate”.
El incendio de Palisades, actualmente el mayor activo forestal en la zona de Los Ángeles, arrasó más de 23.700 acres (unos 96 kilómetros cuadrados) y destruyó más de 5.300 estructuras desde el pasado martes.
Más de 12.300 estructuras fueron destruidas y más de 100.000 personas permanecen evacuadas de varias zonas siniestradas que han cubierto más de 40.000 acres (unos 161,9 kilómetros cuadrados) hasta el domingo.
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