Un monumento que se derrite: el helado que sorprendió a Tandil
El artista Cristian Segura presentó su instalación "Helado Piedra Movediza", una obra que transforma la historia en experiencia sensorial
El pasado sábado 8 de marzo, en el Museo de Bellas Artes de Tandil, el artista Cristian Segura presentó su instalación "Helado Piedra Movediza", una obra que transforma la historia en experiencia sensorial. Los asistentes degustaron un helado gris, de textura intrigante y sabor enigmático, en un acto donde el arte se incorporó literalmente al cuerpo de cada espectador.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa icónica Piedra Movediza, que desafió el equilibrio hasta su caída en 1912, encuentra en esta pieza un nuevo espacio de existencia. En cada cucharada, lo sólido se vuelve fugaz, la historia cobra presencia y el espectador se convierte en el archivo viviente de una memoria que se disuelve en el tiempo.
Durante la inauguración, Segura entregó 300 helados a los asistentes, una cifra que transformó el evento en una experiencia colectiva de gran escala. "Ver a tantas personas participando al mismo tiempo, degustando este helado tan inusual, fue impresionante", comentó el artista. "La sala se llenó de reacciones, de conversaciones sobre lo que estaban probando, y eso fue parte fundamental de la obra".
La instalación de Segura incluía un congelador con puerta de cristal, colocado sobre un pedestal gris en la sala. Dentro del congelador, varios potes de helado gris estaban ordenados sobre una rejilla blanca, con etiquetas que decían "Helado Piedra Movediza. El gris de la historia" en letras negras. En el fondo del congelador, una roca de granito rugosa contrastaba con la pulcritud del interior, reforzando la conexión entre el arte y la memoria geológica de Tandil. Sobre el congelador, se exhibían conos y vasos de helado, pero con la apariencia de piedra maciza en lugar de oblea, destacando la paradoja de lo efímero y lo permanente.
Segura, con una trayectoria que lo ha llevado a exponer en el Museo Carrillo Gil de México, el Museo de las Américas de Washington DC, la Bienal de La Habana y el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, propone con esta obra una reflexión sobre la permanencia y la memoria. "Es un monumento efímero que se desvanece al ser probado, dejando una memoria viva, tan frágil y poderosa como la propia piedra", explicó el artista.
Helado Piedra Movediza se inscribe en una tradición de arte efímero que desplaza el objeto artístico hacia la acción y la participación. "El espectador deja de ser pasivo y se convierte en el centro de la obra. Al consumir el helado, su cuerpo se transforma en archivo de una memoria que, como el helado mismo, se funde en la experiencia sensorial", agregó Segura.
Esta instalación, que forma parte de la exposición Diálogo Generacional, seguirá en exhibición hasta el 20 de abril. La propuesta de Segura no solo invita a una degustación, sino a una interrogación sobre la naturaleza de la permanencia y la fragilidad de los monumentos. En palabras de Ana Quiroga, otra de las asistentes: "Es una obra que se queda con uno, no solo por su sabor, sino por todo lo que significa".
Debes iniciar sesión para poder comentar
INICIAR SESIÓN¿No tenés cuenta? Registrate aquí