Tras la lluvia de la última semana, vecinos de distintos barrios reclaman por el estado de las calles
La lluvia registrada en días continuados en la ciudad dejó como consecuencia distintas calles de tierra prácticamente intransitables. En Ronca Hue e Icalma, en el Cerro Centinela, los frentistas hablaban de “calles en estado deplorable”, pero avisaron que el Municipio arregló “por arriba” la esquina en cuestión. Mientras que en Suárez García, de La Movediza, los vecinos aseguraron que tienen “zanjones de 30 o 40 centímetros”.
El inicio del mes de marzo en Tandil y la región estuvo marcado por las precipitaciones registradas. Lejos de la situación dramática que se vive en Bahía Blanca, ni tampoco cerca de los temporales que azotaron a las localidades de Mar del Plata y Zárate en el territorio bonaerense, la ciudad tuvo precipitaciones en los primeros siete días del tercer mes del año, registrando un acumulado de casi 100 mm.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailComo consecuencia de esto, muchas calles que todavía no fueron asfaltadas pese a ser accesos importantes a distintas barriadas sufrieron un marcado deterioro. A través de una comunicación con El Eco de Tandil, un grupo de vecinos del Barrio del Cerro Centinela informaron que las calles Ronca Hue e Icalma lucen en “estado deplorable” tras la lluvia caída la semana pasada. No obstante aclararon que personal municipal se acercó a hacer un trabajo sobre las mencionadas calles.
En su descargo, los vecinos indicaron que las máquinas del Municipio no pasaban por la zona hace más de tres meses, lo cual resulta paradójico ya que una de las calles en cuestión es Icalma, la cual fue designada para que circulen los micros de estudiantes, de turistas y todo el tránsito pesado en general luego del fatal accidente registrado en febrero del 2023.
Vale recordar que en ese suceso perdieron la vida dos jóvenes que transitaban en una moto luego de ser impactados por un auto en la avenida Estrada y el acceso al Cerro Centinela. A partir de ese trágico suceso, se decidió poner a Icalma, la cual corre en paralelo a Estrada, como calle de acceso para el tránsito pesado ya que desemboca en Tasende, la calle que conduce hasta el cerro.
“Dicha intersección se encuentra en estado deplorable hace meses y con las últimas lluvias empeoró. Antiguamente venían enseguida de las lluvias a reparar pero llevamos tres meses sin que pasen las máquinas”, describió uno de los frentistas que luego indicó que es contradictorio que quieran que por ahí circulen micros de dos pisos o contingentes en Semana Santa y no haya un mantenimiento seguido de la arteria.
Trabajo parcial
En una zona donde aseguran que no se hacía mantenimiento desde antes de Navidad, tras el envío masivo de reclamos a vialidad y un par charlas que mantuvieron con concejales sobre el tema en cuestión, los vecinos informaron que en la mañana de ayer personal municipal se acercó para realizar un trabajo en las calles mencionadas.
Según explicaron los frentistas a este medio, cuando llueve mucho, el agua que baja del Cerro Centinela “destroza” la calle porque “llevan muchos años sin tener un arreglo de base. Lo van atando con alambre, ante la primera lluvia se vuelven a producir los surcos en el costado. Es como que se abre la calle, una vuelta un micro que llevaba chicos volcó pero afortunadamente no pasó nada”.
Por esta descripción es que sostuvieron que los trabajos realizados ayer son “lavada de cara” y aseguraron que en la próxima lluvia van a estar en la misma situación. “Las calles ni las tocaron pero lo más crítico al menos lo mejoraron un poco. Nuestro barrio y el acceso por avenida Estrada realmente es nefasto: calles sin estabilizado, avenida sin marcación en el piso, mala luminaria, hay un colegio y cinco esquinas peligrosísimas”, describieron.
Al mismo tiempo indicaron que de las dos calles en donde se asienta el reclamo, Icalma, que es por donde anda todo el tránsito pesado, es la de peor estado.
Suárez García, otra vez intransitable
En los primeros días del 2025, vecinos del La Movediza habían dado el alerta por el estado de uno de los principales accesos al populoso barrio. Por ese entonces, la sequía había hecho mella en la tierra generando un terreno difícil de transitar como sucede en muchas ciudades de la costa. También advertían que en caso de llover, se iba a transformar en intransitable.
En ese entonces, personal municipal realizó trabajos en la zona con el fin de estabilizar una arteria clave pero ante la lluvia registrada en los primeros días de marzo volvieron los problemas para los usuarios de Suárez García.
“La máquina pasó un día y después no pasó más. Ahora directamente no se puede pasar porque la calle quedó blanda y se hicieron zanjones con la lluvia. Cada uno debe tener para abajo entre 30 y 40 centímetros, es re difícil pasar con el auto”, denunció un vecino.
Esta situación les cambió la rutina a muchos frentistas que ahora eligen otra ruta para ir y volver del trabajo asegurando que gastan, como mínimo, el doble de combustible. “Antes pasaba la máquina, la cuidaban bastante, es un acceso totalmente directo, todo el mundo va y vuelve del trabajo por esa calle. Ahora no se puede pasar por ahí, si no ponen granulado o una cosa firme a los dos o tres días de que pasa la máquina está todo igual”, cerraron su queja los frentistas.
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