Tras cinco años afuera del edificio, alumnos y profesores de la Escuela Primaria 7 buscan regresar a su lugar
En los últimos días comenzó a movilizarse toda la comunidad que es parte de la Escuela Primaria N° 7, ubicada en el cruce de las avenidas España y Perón. Alumnos, ex alumnos, profesores y directivos reclaman por la concreción de las obras iniciadas post pandemia y que llevan más de un año de pausa. “Lo que más anhelamos es que se reactiven las obras y podamos volver al edificio”, declaró Verónica Rizzardi, directora del establecimiento.
Camino a cumplirse un lustro de que se cerraron las puertas del edificio ubicado en España 2, la comunidad educativa que conforma la Escuela Primaria 7 empezó a buscar respuestas. Los primeros encuentros se dieron a través de posteos en las redes sociales y más tarde pasaron a la acción con la pegada de una cartulina enorme en la puerta del edificio con un mensaje contundente: “Queremos recuperar nuestro edificio. Necesitamos volver a nuestra escuela”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailPara entender más la situación y conocer la historia de lucha de los últimos años que afrontaron alumnos, padres, profesores y directivos del establecimiento, María Verónica Rizzardi dialogó con “Tandil Despierta” (104.1 Tandil FM y Eco Tv) y afirmó: “Lo que más anhelamos es que se reactiven las obras y podamos volver al edificio”.
La directora de la Escuela Primaria contó que el edificio cerró en cuarentena, como pasó con otros establecimientos, pero que a diferencia del resto “en la 7 no se volvió”. Tras el aislamiento, las clases regresaron en 2021 con los agrupamientos flexibles. Allí, los estudiantes de la EP 7 recibieron sus clases en el Centro Complementario 1, ubicado en la calle Brandsen a pocas cuadras de la Escuela.
“El Centro Complementario necesitó sus instalaciones y nosotros buscamos en la Casa del Deporte porque hay un informe bastante negativo de lo que es la estructura del edificio. Es de alto riesgo estar ahí, porque tiene una utilidad de un 30 por ciento”, contó Rizzardi. Actualmente las clases se dictan en el edificio ubicado en Juldain 51.
La actual directora señaló que la situación de deterioro del edificio no es nueva a punto tal que impresionó hasta a la gente de Infraestructura de la Provincia de Buenos Aires cuando visitó el lugar. “Hace mucho tiempo que viene muy mal la Escuela 7. No se tomaron las medidas suficientes para hacer un lugar que aloje a la comunidad educativa de manera segura”, indicó.
Según se supo en 2023 se realizó una licitación y finalmente en el mes de octubre de dicho año comenzó una obra integral muy importante para poner en condiciones el lugar. A los pocos meses, más precisamente en diciembre, la empresa que se había adjudicado la obra empezó a retraerse ante la falta de pago de algunos certificados y finalmente en enero del 2024 los trabajos se frenaron completamente.
De acuerdo a lo indicado a este medio por Carmen Núñez, presidente del Consejo Escolar, la obra está parada “porque la empresa no podía continuar por los costos”. A partir de entonces la Provincia indicó al cuerpo de consejeros la rescisión del contrato. “Estamos esperando un asesoramiento legal por parte de la Provincia para ver cómo continuamos con el tema”, explicó.
Caída de la matrícula
Uno de los impactos más significativos que tuvo el cierre de las puertas del establecimiento ubicado a cuadras de El Calvario fue la pérdida de alumnos. De acuerdo a los datos entregados por Rizzardi, del 2020 a la fecha se perdió casi un cuarto de la matrícula, pasando de 120 alumnos a 90.
“Hemos perdido una gran cantidad de matrícula. ¿Por qué? Porque las familias históricas que adhieren al proyecto institucional tienen el circuito bien aceitado de ir en el colectivo blanco que los deja en la puerta. Al irnos a Casa de Deporte, no hay un transporte que nos deje de manera cercana. Entonces, las familias fueron eligiendo otras escuelas y permanentemente consultan porque la intención es volver a estar en la escuela, lo que nos alegra muchísimo”, explicó.
Esta situación de no tener un edificio propio genera también la falta de identidad que siempre ha tenido una institución que tiene más de 140 años de vida. Respecto a esto, Rizzardi señaló: “A las familias que ingresan a primer grado cómo les digo 'venite a la escuela del barrio' ¿De qué barrio me decís? No genera identidad, no se apropia la gente de la historia de la escuela. Que se encuentre en este estado el edificio de una escuela es vergonzoso”.
A su vez, entre tanta noticia mala, la novedad positiva que se generó en los últimos años es que se fueron cubriendo cargos de docentes que hasta el momento eran provisionales. Así como la matrícula tuvo un marcado descenso, el equipo de docentes titulares en la escuela creció y generó “una alegría enorme porque podemos llevar a cabo algunos proyectos, pero a corto plazo porque no sabemos cuánto tiempo vamos a estar ahí”.
Abrazo simbólico
Los contextos negativos generan unión y con ese concepto está trabajando la gente que hace a la Escuela Primaria N° 7. A través de las redes sociales convocaron para el miércoles 15 un abrazo simbólico al edificio. El evento se realizará a partir de las 19.
“Invitamos a todas las personas que quieran sumarse a estar ahí en la esquina de España 2 para acompañar esta cuestión de visibilizar la problemática que estamos viviendo como comunidad educativa porque impacta severamente en contra de los intereses”, aseguró Rizzardi quien también explicó que en esta situación no se puede proyectar una articulación con escuelas Secundarias.
A su vez, explicó que en el espacio en el que están ahora no tienen las mejores condiciones pese a contar con las buenas intenciones de todos los que trabajan habitualmente en la Casa del Deporte. “No tenemos puertas en las aulas, no se nos escapa ningún niño, lo que es maravilloso. Hay niños entre 6 y 12 años, estamos muy alertas permanentemente porque no hay cerramiento en el patio”, describió.
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