Se cumplieron las 12 semanas sin casos de sarampión en la provincia tras el brote originado el año pasado
La enfermedad no se registraba desde 2016, pero en 2019 volvió a surgir en el área bonaerense. La infectóloga Florencia Bruggesser dijo que no significa que esté erradicada y que son “casos importados”. En Tandil no hubo contagios, pero descartaron pacientes sospechosos. Detalló el procedimiento y la estrategia de control a través de la vacunación.
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires anunció ayer el cese del brote sarampión que había estallado en algunas áreas durante el 2019. La enfermedad había dejado de circular en el país tras 20 años, pero se reactivó en septiembre de 2019 y desde el Poder Ejecutivo adjudicaron el logro a la decisión política de fortalecer la vacunación, mejorar la vigilancia epidemiológica y capacitar a los equipos de salud.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa médica infectóloga Florencia Bruggesser, parte del Comité de Seguimiento del Covid-19 en el partido de Tandil, es -entre otras funciones- miembro de la Comisión Nacional para la Certificación de la Eliminación de la Circulación Endémica de Sarampión, Rubeola y Síndrome de Rubéola Congénita y referente de la Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero (Slamvi).
La infectóloga certificó que durante este último brote no se registraron contagios en la ciudad, aunque sí se estudiaron casos sospechosos que finalmente fueron descartados y de los cuales algunos estuvieron relacionados a una reacción a la vacuna.
“El sarampión es una enfermedad de notificación obligatoria y como está en plan de eliminación, todos los pacientes que tienen síntomas deben analizarse”, explicó. Los signos, que pueden aparecer entre ocho y trece días después de la exposición al virus, son rinorrea, tos, infección ocular, erupción cutánea y fiebre alta.
La estrategia de control
El resurgimiento del sarampión que se inició el año pasado contó un total de 142 casos en 20 municipios. La campaña de vacunación y las medidas de vigilancia epidemiológicas llevadas adelante por el Ministerio de Salud bonaerense lograron bloquear la circulación del virus.
Tal como explicó la especialista, las estrategias de control de brote adoptadas incluyeron el fortalecimiento de la vacunación de rutina en todas las jurisdicciones de la provincia e indicaciones ampliadas de vacunación en los municipios de las Regiones Sanitarias V, VI, VII y XII. Luego, a partir de enero de este año, se extendieron las recomendaciones de vacunación a quienes viajaran a CABA y a las mencionadas regiones.
Las medidas implementadas para controlar la transmisión del virus envolvieron la intensificación de la vigilancia epidemiológica, la capacitación de los equipos de respuesta rápida al brote y la protocolización de las intervenciones de terreno, la preparación de los servicios de triage, aislamiento y asistencia de los casos sospechosos, el fortalecimiento de la red de laboratorios de referencia provinciales y el refuerzo de las acciones de vacunación específicas en las zonas en brote.
“En esas localidades se agregó la dosis cero de la tripleviral, aplicándose a niños de entre seis y once meses de edad, cuando habitualmente se da a partir del año”, recordó.
En este sentido, desde la Subsecretaria de Gestión de la Información, Educación Permanente y Fiscalización adelantaron que se aplicaron 292.427 vacunas en esas regiones sanitarias en donde se registraba el mayor número de casos y se entregaron alrededor de 400 becas para epidemiólogos y vacunadores de toda la provincia.
Bruggesser reveló que el procedimiento de análisis se basa en un examen serológico, donde se buscan los anticuerpos para sarampión y rubeola, además se toman muestras de hisopado y orina que se estudian mediante el estudio PCR (reacción de polimerasa en cadena), que es el mismo que se aplica para el Covid-19.
La enfermedad no está erradicada
“Que no haya hace 12 semanas no quiere decir que la enfermedad esté erradicada”, advirtió y explicó que el último brote surgió en la semana epidemiológica 33 del 2019, que tuvo varios focos y algunos fueron de casos importados.
Tal como detalló, el último caso identificado fue el 19 de marzo de este año, en la semana epidemiológica 12, lo que significa que son tres períodos de incubación de la enfermedad descartados, lo que hace que se pueda dar por concluido este brote. “Esta cantidad de tiempo nos asegura que se haya cortado la cadena de transmisión”, sostuvo.
Por otro lado, detalló que el sarampión en Argentina y esta región tiene su certificación de eliminación desde 2016, después se han tenido algunos focos aislados. “Un país restablece la circulación endémica o autóctona cuando hay más de doce meses sin cortar esa cadena de contagios, lo que por suerte no ha pasado acá”, señaló e insistió que lo que están habiendo son brotes importados que se interrumpen antes del año. Informó, entonces, que el último casi endémico que existió en el país fue en el 2000.
Finalmente, determinó que la erradicación de la enfermedad sería que no haya más sarampión salvaje en todo el mundo, cosa que es difícil porque hay regiones enteras que están en distintas etapas.
Fue por eso que desde la Provincia se propusieron, como uno de los principales objetivos de gestión, interrumpir el brote de sarampión que ponía en riesgo a la Argentina de perder el estatus de país libre de esta enfermedad. En este sentido, el Ministerio de Salud pidió a la población sostener la vacunación de niños y adultos para alcanzar coberturas superiores al 95 por ciento que evitarían la ocurrencia de nuevos brotes frente a la aparición de casos importados.