Ola de calor en Tandil: ¿Cómo proteger a los más pequeños?
La pediatra Josefina Girodo brindó una serie de recomendaciones para que los niños puedan disfrutar del verano de la mejor manera.
Con la llegada del verano y las altas temperaturas, con una semana por delante en la que Tandil se verá envuelto en una ola de calor, resulta fundamental tomar precauciones para cuidar la salud de los niños, especialmente de los más pequeños.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa pediatra Josefina Girodo, en diálogo con El Eco de Tandil, brindó recomendaciones esenciales para prevenir los golpes de calor u otros padecimientos y que de esta manera los infantes puedan disfrutar del verano de forma segura.
El primer consejo, y el más importante, es evitar la exposición directa al sol en las horas pico (entre 10 am y 4 pm), especialmente para los menores de un año. "Ellos no pueden estar expuestos al sol, así que siempre a la sombra, bien hidratados, y con protector solar que sea más de 30", indicó.
Este último debe utilizarse para todas las edades, y es necesario renovarlo cada 2 horas. En ese sentido, señaló que las remeras con protección de rayos UV también son una buena opción. A su vez, el uso de gorro de ala ancha ayuda a proteger la cabeza y el rostro del sol.
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La pediatra aseguró que la hidratación constante con agua segura es esencial, y recomendó, dentro de lo posible, utilizar agua mineral en caso de viajar a otra ciudad, donde el organismo puede responder negativamente al agua de grifo. Desde ya, remarcó la importancia de evitar las bebidas azucaradas o gaseosas en los más chicos.
En piscinas y playas, la supervisión constante de un adulto es imprescindible. "Hay que tener muy en cuenta las advertencias, las banderas, que los padres o tutores esté atentos a eso y enseñarle a los niños con paciencia cuándo se pueden meter, o no", expresó Girodo.
Asimismo, sostuvo que para aprender a nadar, la pileta es fundamental antes de aventurarse en aguas abiertas, como ríos o el mar. El agua oscura dificulta la visibilidad y aumenta el riesgo de accidentes. Es por ellos que “se recomienda que los niños no se adentren en el agua más allá de la altura de su ombligo y que siempre estén acompañados por un adulto”.
En el caso de llegar al punto de observar algunos cambios en el comportamiento del niño o en su cuerpo, comentó que los síntomas de un golpe de calor son enrojecimiento de la piel, ardor, "y en general empiezan con mucha sed, dolor de cabeza, vómitos y diarrea"
Para prevenir esto, la alimentación también juega un papel importante: Girodo aconseja consumir frutas, verduras y alimentos frescos, “siempre bien lavados”.
En caso de duda, siempre es recomendable consultar con un médico antes de medicar a un niño.
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