Las escuelas siguen con sus esfuerzos para sostener la presencialidad, a la expectativa del devenir sanitario
En Tandil hay aislados 71 agrupamientos de alumnos y 130 docentes, una cifra que no resulta significativa en proporción. Pero aunque las escuelas siguen siendo lugares seguros, no son una isla en la vida comunitaria. Las autoridades educativas locales y los gremios observan con preocupación la complicada evolución epidemiológica del distrito. La delegada de Suteba Tandil consideró que “sería triste relegar la actividad educativa presencial porque no han se han podido sostener los cuidados fuera de las escuelas”.
Ante la complejización del cuadro sanitario, las escuelas del distrito siguen sosteniendo la presencialidad de acuerdo a lo que marca la legislación vigente y los protocolos, con enormes esfuerzos por parte de toda la comunidad educativa.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLos últimos días, la decisión del Presidente de la Nación de suspender por 15 días las clases presenciales en la zona del AMBA y CABA generó una fuerte polémica y abrió un debate acerca de si las escuelas constituyen o no focos de contagio, y cómo seguir gestionando la política educativa en medio de la segunda ola.
La evaluación epidemiológica indica que es muy bajo el nivel de casos reportados al interior de las instituciones en la provincia de Buenos Aires y en Capital Federal, pero también se considera que la movilidad social producto de las clases es uno de los flancos que se debe descomprimir.
En Tandil, por el momento hay aislados 130 docentes, 40 agrupamientos de alumnos en el sector estatal y 31 en el privado, y no hubo un gran incremento en relación a la semana anterior. Las cifras son muy bajas si se tiene en cuenta que hay cerca de 2.200 agrupamientos en total y más de 4 mil docentes. Pero aunque el sistema educativo funcione bien, la Unidad Educativa de Gestión Distrital (UEGD) sigue de cerca el devenir epidemiológico y mira con preocupación el crecimiento de casos y de ocupación de camas en los efectores de salud locales.
Según se consignó oficialmente, en los cien distritos de la provincia de Buenos Aires donde continúan las clases presenciales acorde lo establece el Plan Jurisdiccional para el regreso seguro, se reforzará el plan de vigilancia epidemiológica, el monitoreo permanente a través de la Plataforma Cuidar Escuelas y el cumplimiento de las pautas y medidas de prevención para toda la comunidad educativa, poniendo el énfasis en la ventilación de las aulas. En la esfera provincial también funciona un Comité de Crisis, integrado por distintas dependencias del Gobierno y representantes sindicales, que efectúa un monitoreo permanente del sistema educativo y de la situación de cada partido.
Al momento de los anuncios, el gobernador Axel Kicillof había remarcado que los municipios que quisieran aplicar las restricciones que había dictaminado el Gobierno nacional podrían hacerlo sin inconvenientes pese a estar en otra fase y que la Provincia iba a adecuar la normativa para que se permita esa disposición administrativa. Es decir que, si un intendente quisiera limitar el horario comercial o volver a la virtualidad escolar, puede hacerlo.
Cuidados colectivos
Nancy Mazza, directora de la Escuela Polivalente de Arte, compartió que en los últimos días volvieron a complicarse algunas situaciones debido a los aislamientos y ausencia de docentes. Así, señaló que han tenido y tienen burbujas en aislamiento y docentes confinados por ser contactos estrechos.
Asimismo, destacó la alegría de la comunidad del Polivalente por poder volver a verse las caras este año y regresar a los talleres presenciales, con todo lo que eso implica. “Hubo chicos que no tuvieron tanta continuidad el año pasado y esto los ayudó mucho”, detalló.
De a poco, las instituciones y sus integrantes se van adaptando a los cambios y la dinámica de funcionamiento, y la situación se hace más llevadera. A título personal, la directora consideró que el panorama actual “es mucho mejor que lo que teníamos”.
“La virtualidad facilitaba algunas cuestiones pero hay otras que no se pueden reemplazar; los talleres de arte requieren contacto con los materiales, con los instrumentos, compartir con los compañeros. El año pasado nos costó mucho el tema de los talleres, en otras materias es más fácil llevarlo”, precisó.
“Es muy importante poder venir a la escuela a pesar de que los grupos quedan muy reducidos y al principio, los chicos no estaban muy conformes porque querían estar todos juntos. Ahora lograron entender cómo funciona lo de las burbujas y todos son conscientes de que nos tenemos que cuidar entre todos para mantener esta presencialidad todo lo que se pueda”, observó.
En torno a la cuestión sanitaria, Mazza aclaró que las familias avisan inmediatamente si hay un estudiante que debe quedar aislado y afirmó que el establecimiento cuenta con los elementos para cumplir los protocolos y garantizar la seguridad e higiene del lugar.
“Es momento de aportar todos y cuidarnos en todas partes, no sólo en la escuela. Si nos cuidamos, vamos a poder mantener esta presencialidad”, cerró
El ámbito privado
En el caso del colegio San José, que alberga a más de 1.600 alumnos en los tres niveles, el dictado de clases transcurre sin demasiados sobresaltos. Así lo expresó el director general de la institución, José Passucci, quien refirió que en la segunda semana hubo alguna alarma por un aislamiento, pero que hasta el momento la situación es favorable al interior del establecimiento en tanto se respetan minuciosamente los protocolos pertinentes.
En el tradicional colegio, los cursos están divididos en dos agrupamientos que rotan cada semana y poseen un sistema híbrido que permite que el grupo que está en su casa siga en vivo lo que sucede en el aula. En el enorme patio central, cada curso utiliza un sector previamente asignado para no cruzarse con los demás estudiantes y así minimizar el contacto entre los chicos.
No obstante, las autoridades están atentas a las fluctuaciones del escenario sanitario que impliquen un eventual regreso a la virtualidad.
La preocupación del sistema educativo
Estela Sinópoli, secretaria adjunta de Suteba Tandil, en comunicación telefónica con El Eco de Tandil, informó que el lunes se desarrolló una reunión de la UEGD en la que participaron, además de la jefa Distrital de Educación, Florencia Mena, representantes de los distintos sectores educativos y del Consejo Escolar, el vicepresidente del Sistema de Salud Matías Tringler, la médica Marianela López y la directora del Hospital de Niños Manuela Beazley, para analizar el escenario que se cierne sobre Tandil.
“El sistema sanitario está extremadamente tenso y las posibilidades son muy pocas con respecto a la disponibilidad de lugares de internación. Nos pidieron que contribuyéramos a la concientización y aplicación de cuidados. También rescataron y pusieron en valor todo el trabajo que hacemos en la escuelas, lo vieron con sorpresa y agrado, porque los contagios no se han dado dentro de las instituciones”, enfatizó.
Y si bien al interior de los entes educativos se mantienen los cuidados, Sinópoli ponderó que desde ahí no se puede controlar lo que sucede afuera y que eso repercute de alguna manera en la vida escolar. En este sentido, los sindicatos sostienen que la flexibilización de las actividades sociales y comunitarias, y la falta de control sobre las mismas repercuten negativamente en el escenario epidemiológico y en los establecimientos educativos.
En esta línea, hace diez días, el frente gremial local pidió una audiencia con el Ejecutivo municipal para poder sentarse a debatir y analizar la situación particular del distrito pero no han tenido noticias al respecto.
“Es triste porque somos un sector que deberíamos ser parte de una mesa de diálogo para monitorear las situaciones y teníamos razón en lo que veníamos pidiendo, porque todo recrudeció violentamente en los últimos días”, expuso.
“A nivel educativo el número de aislamientos y casos no es alarmante, pero la escuela no es una isla en el marco comunitario”, dictaminó, pero valoró conveniente que exista una profundización de las estrategias de fiscalización y control, y que se reduzcan las actividades para que se pueda desacelerar la curva de contagios.
Además, Sinópoli evidenció que los integrantes del Sistema Integrado de Salud Pública tienen clara la situación y que, en caso de no mejorar el contexto actual, “seguramente ellos mismos pedirán al Municipio que tome las acciones necesarias para restringir más actividades para que esto tenga un límite y no se vaya de las manos”.
Y argumentó que “sería triste relegar la actividad educativa presencial porque no han se han podido sostener los cuidados fuera de las escuelas”.
“Es una cuestión sanitaria, no educativa”
Si bien afirmó que no están pidiendo que se cierren las escuelas desde ningún punto de vista, reconoció que las escuelas abiertas implican un 30 por ciento de movilidad social adicional en la calle, los comercios, la entrada y salida de los establecimientos, y en el transporte público. El incremento del flujo de personas en estos lugares podría leerse como un vector que contribuye a aumentar los contagios. Pero lo más acuciante es lo que sucede en otros segmentos de la vida comunitaria, en especial en la nocturnidad y recreación.
“Si se puede reducir la movilidad desde otros ámbitos, la presencialidad se puede seguir sostenido sin inconvenientes. Pero si todo lo demás sigue su curso, esperamos que las autoridades locales pidan el retroceso de fase para poder aplanar esa curva”, sostuvo la delegada gremial.
Y enfatizó que “no buscamos otra cosa más que salvaguardar la salud de los estudiantes, los trabajadores de la educación y de los ciudadanos, de eso se trata. Es una cuestión sanitaria, no educativa”.