La gestión hídrica del arroyo Langueyú en la mira por la contaminación y el vertido de desechos
Vecinos de Villa Aguirre y la zona expusieron que padecen las consecuencias de la contaminación producto de un feedlot y otras industrias emplazadas en la zona, que arrojan desechos sin tratar a la vertiente del arroyo. La problemática es de larga data pero no existen soluciones concretas. Son escasos los controles y las sanciones a las empresas que incumplen la normativa. A fines del año pasado limpiaron y desobstruyeron un tramo del cauce que baja hacia De la Canal, pero la calidad del agua sigue siendo objeto de reclamos.
La contaminación de las cuencas hídricas es una realidad en todo el mundo, como si el avance del mundo industrial y de la población conspirara en contra del cuidado de los recursos. Lo cierto es que en Argentina hay, además, una carencia de políticas estatales en todos sus niveles para sanear y gestionar los cursos de agua. Tandil no es la es excepción y prueba de ello es el malherido arroyo Langueyú, que desde hace años sufre las consecuencias de la contaminación y del vertido de efluentes y desechos en su cauce.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAunque se han efectuado algunas tareas de limpieza y saneamiento, llevadas adelante en los últimos años por la cooperativa El Laurel y por el Estado, resultan insuficientes para hacer frente a la constante contaminación del lugar y para recuperar la calidad de agua.
En este sentido, los vecinos de Villa Aguirre y San Cayetano, y también de la zona de El Molino, han expuesto a lo largo del tiempo los problemas de residir en las cercanías del arroyo, por los altos niveles de contaminación, la basura que prolifera y el olor nauseabundo que se respira en el lugar.
De esta manera, en el marco del mapeo colectivo de problemáticas que llevó adelante el programa “Puntos de Extensión” de la Secretaría de Extensión de la Unicen en mayo de este año -que se expondrá el próximo jueves en la Universidad Barrial-, los vecinos detallaron que abundan los roedores en los basurales y a orillas del Langueyú; y exhibieron que el feedlot clandestino que funciona en el área, un frigorífico porcino y la fábrica de quesos que funcionaba en las instalaciones de La Tandilera (recientemente cerrada) arrojan residuos ilegalmente al arroyo. Además, señalaron que el curso de agua se une con el canal que desciende del Parque Industrial, cuyas plantas de producción no siempre cumplen con el tratamiento de efluentes.