Entre “El Arraigo” y una jornada temática, la apuesta al desarrollo de la agroecología en Tandil
En la semana que pasó se conoció el trabajo en las 21 hectáreas donadas por Pedro Etchevarne, que atendiendo la condición que puso, se avanza en un proyecto agroecológico con propuestas productivas y educativas. Asimismo, junto a la Defensoría del Pueblo llevarán adelante este viernes en el Teatro del Fuerte y virtualmente la primera jornada para contemplar sistemas de producción de alimentos agroecológicos.
A lo largo de la semana pasada, el intendente Miguel Lunghi e integrantes de la Dirección de Asuntos Agropecuarios recorrieron la chacra “El Arraigo”, esas 21 hectáreas que el vecino Pedro Etchevarne donó en 2018 al Municipio para poner a disposición de la sociedad, con la condición de que se destine a fines productivos, educativos, sociales y sostenibles con el ambiente.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCumpliendo ese pedido, en el terreno ubicado a cinco kilómetros del paraje El Gallo se está desplegando un centro agroecológico bajo esas premisas. La chacra y su desarrollo son coordinados por la Dirección de Asuntos Agropecuarios de la Secretaría de Desarrollo Productivo y Relaciones Internacionales.
Cabe destacar que con esas tierras como primer objetivo, en los últimos meses de 2019 el Municipio creó la coordinación de Agroecología “El Arraigo”, con la intención de apoyar al sector, que cuenta con actores de marcada trayectoria en esta forma de producir y con una creciente adopción de sus principios en la sociedad, como diversidad, sinergia, eficiencia, resiliencia, reciclaje, creación conjunta, intercambio de conocimientos, valores humanos/sociales, economía circular, local y solidaria y gobernanza responsable.
Un proyecto de impacto en la ciudad
En la recorrida Lunghi estuvo acompañado por el jefe de Gabinete, Oscar Teruggi; el director de Asuntos Agropecuarios, Ignacio Diribarne; el responsable de la Coordinación de Agroecología “El Arraigo”, Ignacio Iglesias, y Pedro Etchevarne.
Durante la visita, el Intendente destacó la importancia del proyecto y el impacto que tendrá para la ciudad. “Desde que recibimos este predio comenzamos a trabajar en la planificación de diferentes acciones vinculadas con la agroecología, que paulatinamente vamos desarrollando y concretando”, manifestó.
Además agradeció nuevamente a Etchevarne por la donación que realizó hace un tiempo y señaló que “hoy vemos con alegría como este proyecto avanza y como irá dando resultados para la ciudad, que era el anhelo de Pedro y su mujer”.
Vale recordar que Pedro Etchevarne y Yolanda Rabainera no tuvieron hijos, por lo que habían acordado que cuando alguno de los dos ya no esté donarían esas 21 hectáreas a la sociedad. Cumpliendo esta promesa fue que, tras el fallecimiento de su esposa, Etchevarne se acercó en 2018 a la Municipalidad para poner al tanto de la decisión al intendente y otros funcionarios.
Finalmente, en noviembre de ese año se formalizó la donación de tierras, tal como el matrimonio deseaba, y se asentaron las peticiones ineludibles: “que se dispongan a fines productivos, educativos, sociales y sostenibles con el ambiente”.
“Tandil importa el 90 por ciento
de las frutas y verduras”
Tal como explicaron desde el área creada a partir de esta donación, el trabajo que se plantea desde la coordinación de Agroecología se basa en tres ejes principales, que son la producción de alimentos sanos y en cantidades suficientes para el autoabastecimiento local, la promoción del trabajo que ya vienen realizando algunos productores, y la educación y capacitación sobre las diversas prácticas productivas existentes.
Con el desarrollo de diferentes acciones dentro de esos puntos, advirtieron que se trata de lograr una producción local y sostenible de alimentos agroecológicos, enmarcada en la educación, capacitación y acompañamiento de las personas interesadas, fomentando el emprendedurismo, el cooperativismo y la industrialización local.
De acuerdo a la explicación de Iglesias, se está trabajando en lo que es el autoabastecimiento frutihortícola de la ciudad. “Hoy en día Tandil importa el 90 o 95 por ciento de su fruta y verdura y posee solamente unas 30 hectáreas de huerta”, informó.
Con respecto a “El Arraigo”, el responsable de la Coordinación de Agroecología explicó que actualmente en el predio llevan sembradas tres hectáreas de zapallos con un programa de voluntariado, compuesto por gente de la comunidad “que se acercó a dar una mano”.
También se instalaron 50 colmenas en un programa Proapi del INTA, para el sendero tecnológico apícola en abejas y se sembraron dos cultivos no convencionales; que lo hizo Épicos Alimentos en un convenio con el Municipio, y que permite que la comuna se quede con el 40 por ciento de lo producido.
“Ahí se sembró un tef, que es una gramínea sudafricana que ingresó al país en 2017 y tiene mucho aporte de nutrientes y amaranto que por la seca fue malogrado, por lo que se hizo una resiembra de mijo”, añadió.
Finalmente señaló que es un proceso que lleva tiempo, a sabiendas de que hay mucho desafío en ese tipo de producción y manifestó el interés en seguir aprendiendo.
Se realizará la primera Jornada de Agroecología en Tandil
Como parte de las políticas públicas impulsadas por el Municipio para apoyar el desarrollo del sector agroecológico y en co-organización con la Defensoría del Pueblo de Tandil, entre otros actores, el próximo viernes 26 de febrero se realizará en el Teatro del Fuerte el primer Encuentro de Agroecología 2021 de 8.30 a 12.
Este evento forma parte de una serie de encuentros que se sucederán de aquí en adelante para difundir la temática y convocar a la comunidad a reunirse en pos de compartir conocimientos y experiencias que ayuden a mejorar la sostenibilidad de los sistemas alimentarios locales.
El mismo se desarrollará presencialmente para un cupo limitado de 100 personas que se inscriban al mismo, pero se transmitirá también de manera virtual, y está destinado a productores agropecuarios, miembros de la comunidad académica, profesionales de la agricultura, organismos de gobierno, agentes de la economía social y solidaria, huerteros y la comunidad en general.
Intercambio y vinculación intersectorial
Según detallaron, los objetivos apuntan a abordar el concepto de Agroecología y casos reales locales, así como dar a conocer las políticas públicas nacionales, provinciales y municipales sobre la temática, promoviendo el trabajo estatal multinivel.
Además, busca invitar a la comunidad interesada a conformar un espacio de debate y una red de agroecología local, con el propósito de impulsar el desarrollo del sector a través de fomentar el intercambio e integración de conocimientos en Agroecología contribuyendo a la difusión de los avances en producción, investigación, extensión y educación.
Asimismo, la intención es abrir el debate a propuestas para lograr modelos sostenibles de producción y consumo de alimentos, visibilizar el sector en todas sus etapas, dando a conocer a los diferentes actores, y profundizar en el concepto de consumo responsable.
Finalmente, compartieron la necesidad de fomentar la vinculación intersectorial y el encuentro de los diferentes actores que conforman el sector, a la vez de relevar la opinión de la comunidad para tomar decisiones fundadas.
“La agroecología es una de las maneras,
habrá quienes piensen y propongan otras”
Desde la Coordinación de Agroecología plantearon en la convocatoria que entendiendo que el diálogo y la construcción colectiva de conocimientos son esenciales, “la Agroecología propone un enfoque sistémico integral en materia de desarrollo de los sistemas agropecuarios y alimentarios”, haciendo foco en los procesos e interrelaciones entre los sistemas productivos, la comunidad y el ambiente; teniendo como principales herramientas la ciencia y el uso del conocimiento aplicado.
Así, expusieron que las diferentes definiciones de este modo de producir revelan diferentes puntos de vista que evolucionaron a través del tiempo e invitan a la sociedad en su conjunto a desarrollar nuevos enfoques tomando mayor interés por las relaciones entre la agricultura y la producción y consumo de alimentos.
“La agroecología propone miradas claves para la transición hacia sistemas alimentarios sostenibles, que basándose en la ciencia y el principio de circularidad, buscan reconectar a productores y consumidores y al ámbito rural con el urbano, fomentando los mercados locales, apoyando el desarrollo territorial sustentable y fortaleciendo los vínculos intersectoriales”, compartieron desde la organización.
Asimismo, propusieron que el reconocimiento formal de estos modelos por medio del compromiso a nivel de políticas públicas, el acercamiento de la comunidad, la investigación universitaria aplicada, la reasignación de fondos e inversiones, la generación de nuevas alianzas entre pequeños productores y empresarios y el diseño de sistemas alimentarios más diversos e inclusivos, “son fundamentales” para dinamizar procesos superadores.
“Debemos ser conscientes que todo camino requiere de tiempos (personales, grupales, institucionales, ambientales) y de consensuar estrategias a corto, mediano y largo plazo. El desafío es dirigirnos hacia modelos sostenibles de producción y consumo de alimentos por medio de acciones claras y concretas que nos reflejen como comunidad y que nos permitan seleccionar, implementar, monitorear y por sobre todo, aprender, sobre bases sólidas, sin perder flexibilidad”, aseveraron, y añadieron que “la agroecología es una de las maneras de proseguir, por ser una de las tantas, habrá quienes piensen y propongan otras”.