De las infusiones más consumidas del mundo: Sentite, el té tandilense
Ayer se celebró el Día Mundial del Té y una productora local brindó detalles de la producción.
El té es considerado la segunda bebida más consumida del mundo, siguiendo por supuesto, al agua. Incluso, fuentes de estadísticas gubernamentales agregaron que se consume “a un ritmo de 15.000 tazas por segundo, lo que significa que la mitad de la Humanidad vuelca su preferencia hacia el consumo de esta infusión, sea en forma pura o con distintos tipos de combinaciones”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailVirginia Muñoz, especialista en la cuestión, comentó acerca de sus inicios en la cultura del té. “Empecé en el 2016 a formarme. Estudié, conocí y me inicié en un mundo desconocido. No pertenecía al mundo del té más que como consumidora eventual”, contó quien desde el 2019 vende sus productos ‘Sentite’.
Como estudiante de la materia, informó sobre las implicancias de la producción y los procesos que hacen la diferencia entre un té y otro: “La materia prima del té proviene de la Camellia Sinensis, que es la planta que da todos los té conocidos, el negro; verde; rojo; blanco, etc. Todos vienen de la misma hoja, lo que hace que sean distintos son los procesos de elaboración, secado, marchitado y el oxidado o no oxidado”, explicó.
Además, como otra distinción agregó a la artesanía del té, y que “no es lo mismo un té hecho de forma natural que uno artificial, ni el saborizado que se vende en los mercados”. A modo de ejemplo, indicó dos productos muy consumidos socialmente: “Lo mismo sucede con el vino y con la cerveza”, reafirmó entre las diferencias de las producciones.
De manera personal, contó cuál es su particular relación con el té y el significado para ella: “Para mí el té es un recuerdo. Cuando viajaba tomaba diferentes té, me gustaba el blend. Del viaje siempre me traía alguno, por eso el té me traía memorias. En un momento de situaciones familiares difíciles dije: voy a intentar indagar en esto y ver si podía hacer mis propias fórmulas y practiqué un montón antes de hacer la línea”.
En esas pruebas se implicó su estudio: “Primero fueron 6 blends (mezclas), con los que me recibí de Tea Blender (productora de té). Esos iniciaron la línea y la venta fue de casualidad porque había hecho cantidades para rendir y recibirme, y los terminé vendiendo las redes”. Allí se planteó su ingreso al mercado y comentó que pensó “¿Por qué no?”.
Por último, dio más detalles necesarios para todo amante y consumidor de té. Principalmente, indicó que “no es aconsejable para los niños el consumo de cafeína o teína, que son lo mismo”. Por otro lado, al respecto de porque se celebra el 21 de mayo el Día Mundial del Té, agregó que “es el cuarto año que se celebra, la Organización de las Naciones Unidas decidió hacer este día para promover el consumo y favorecer las economías de diferentes países, porque la mayoría de los lugares donde se cosecha el té son países emergentes y lugares muy pobres y es importante para ellos un mayor consumo”.
Sobre este trabajo sumó que durante un momento de la historia fue de manera símil a la esclavizante y que el día también “es un reconocimiento para que se hagan visibles las condiciones y posibilidades laborales”.
La pandemia, un renacer para la industria del té
Virginia Muñoz, que inicialmente tenía autorización municipal para producir y vender sus blends por todo el partido de Tandil desde su recibida como Tea Blender, aseguró que la pandemia “nos cambió los hábitos”.
Cabe recordar, hasta hace poco tiempo, las restricciones en el compartimiento del mate, un símbolo de la cultura argentina. Partiendo desde allí, Muñoz rescató que “ahí se revalorizó el té, y una vez metidos se empezaron a encontrar y buscar diferentes sabores”.
No sólo a nivel social, sino a nivel personal también modificó la situación. “En la pandemia empezó a surgir público de Buenos Aires, que me contactaban por redes sociales y empecé a hacer ventas allá”. En ese contexto, aseguró que no necesitaba un registro o autorización a nivel nacional para poder comercializar a otros sitios, pero que “cómo solo faltaban algunas planillas” las presentó y obtuvo la autorización.
Como conclusión, se refirió a la cultura del té en Argentina y afirmó que “es un abanico muy grande y en Argentina nos falta que llegue el Té Internacional”. Sin embargo, destacó que “el Té Argentino está creciendo y se está trabajando para que se haga un té de especialidad”.
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