Bromatología realizó menos de 4 mil castraciones en 2024 y proteccionistas alertaron por el desequilibrio poblacional
Los datos oficiales publicados en la Plataforma de Indicadores Locales (PIL) indican que durante el año pasado se realizaron un total de 3986 castraciones en gatos y animales. Ezequiel Escudero, referente del proteccionismo animal en la ciudad, señaló que “estamos muy por debajo de un número razonable” y explicó los peligros del desequilibrio poblacional.
El balance estadístico de Bromatología acercó resultados poco satisfactorios para la comunidad proteccionista. De acuerdo a los números informados a través de la Plataforma de Indicadores Locales (PIL) durante 2024 se realizaron 3986 castraciones, mostrando un descenso por cuarto año consecutivo y quedando cada vez más lejos de las 15 mil que se consideran necesarias para lograr un equilibrio poblacional.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailA mediados de 2021 entró en vigencia la Ordenanza 17.269 para reemplazar a la 7.028 con el objetivo de garantizar el cuidado de la salud de la población mediante la preservación de la vida animal en particular, “previniendo los actos de crueldad y maltrato, controlando su salubridad y su reproducción con métodos éticos”. La anterior ley era considerada eutanásica entre los proteccionistas y en la actual se le prohíbe al Estado la “práctica de matanzas por cualquier método”.
Esta ordenanza indica que las castraciones en perros y gatos tienen que ser masivas, sistemáticas, gratuitas, tempranas, extendidas y abarcativas. También elabora un cálculo en el cual señala que en una ciudad como Tandil, con casi 150 mil habitantes, se estima que cada dos personas humanas hay un perro o un gato por lo que se podría hablar de cerca de 75 mil animales. Para que exista un equilibrio poblacional, se tendría que intervenir sobre el 20 por ciento y de ahí sale el número de 15 mil castraciones por año.
Ezequiel Escudero, referente proteccionista y parte del Movimiento Activista Animal, analizó la situación con El Eco de Tandil y comentó: “Si partimos de esa base, podemos inferir que solamente los dos primeros años de entrada en vigencia la ordenanza estuvimos por encima de 5 mil animales, después estuvimos por debajo y el promedio es apenas 5400 en estos cuatro años de vigencia de la ordenanza, muy lejos de los 15 mil”.
La gravedad de los números
Desde que entró en vigencia la Ordenanza en cuestión, a mediados de 2021, la cantidad de castraciones por año han ido a la baja. En dicho periodo fueron 7011. En 2022 bajó hasta 6013 donde en ningún mes se llegaron a realizar más de 600 procesos. En 2023 se registraron 4597 con sólo un mes con más de 500 castraciones. Y en 2024 fueron los 3986 ya mencionados con apenas un mes, mayo, con más de 400 castraciones.
“Estamos muy por debajo de un número razonable”, cuestionó Escudero que luego alertó sobre el desequilibrio poblacional en el que está inmiscuida la ciudad. El equilibrio poblacional se refiere al hecho de que exista la suficiente cantidad de hogares en un territorio determinado para que puedan absorber los nacimientos de perros o gatos domesticados.
“Si esto no sucede se habla de que hay un desequilibrio poblacional. Para que vos te des una idea de esto, en la década del 90 la relación persona no humana y persona humana era de 4 a 1, si había un conjunto de cuatro individuos existía un perro o gato. Hoy esa relación es dos por uno, por lo cual ha aumentado drásticamente en pocos años”, contó.
Sin equilibrio poblacional aumenta el riesgo de tener un impacto zoonosico. “Hay una cuestión estadística que dice que 8 de cada 10 perros nacidos en situación de calle no van a lograr superar los cuatro meses de vida. Hay un riesgo de parasitosis infanto juvenil al estar en contacto con estos animales, los accidentes de tránsito ocasionados por ellos son frecuente”, indicó Escudero sobre las consecuencias del caso.
Rol del Estado
Por estas cuestiones, Escudero señaló que se trata de una cuestión de salud pública y ahí es donde empieza a jugar el Municipio de Tandil y el Sistema Integrado.
“Muchas veces esto se aborda con una mirada romántica, y cuasi provista de la beneficencia, como la única forma de abordarla pero estamos hablando de una cuestión vinculada con la salud pública y de una obligación que tiene el Estado en términos de asistir a este tipo de instancias, cuando se convierte en una problemática”, sostuvo y remarcó que éste el único que tiene capacidad de respuesta frente al volumen de este tipo de problemáticas.
También indicó que lograr el número señalado para conseguir el equilibrio poblacional es una cuestión de voluntad y decisión política y que el área de zoonosis, como el que tiene Tandil, está capacitada en términos de recursos para hacerlo.
A su vez recordó la Comisión Permanente de Cooperación y Seguimiento (Copecos) a quienes señaló que los que la conforman “se presentan como proteccionistas o como parte de organizaciones y en realidad están ahí porque la mayoría de ellos son proveedores del Estado. Y en el caso del Colegio de veterinarios es el principal interesado en el que la política pública no esté por encima de los intereses de los sectores privados”.
Por último agregó que, además de la ordenanza, también hay una Ley provincial vigente, la 13.879 del año 2008, que habla de la necesidad de lograr el equilibrio poblacional de estas especies de modo no eutanásico, que “es ni más ni menos castrar, castrar y castrar y llevar adelante campañas de castración masivas, programadas, no aranceladas, extensivas, abarcativas y sin discriminación".
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