La importancia del trabajo de los meteorólogos
El meteorólogo Nicolás Rodríguez explicó cómo es su trabajo, habló sobre el cambio climático y explicó cierta terminología propia de la profesión.
El hábito de consultar el clima día tras día está instalado en la sociedad como una práctica cotidiana. Para los ciudadanos es de suma importancia saber cuántos grados van a hacer, si se esperan precipitaciones y a qué hora, cuál será la velocidad del viento, entre muchas otras características. Pero, ¿conocemos quiénes están detrás de estos datos y trabajan para brindar la información a la comunidad?
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLos meteorólogos son los encargados de recolectar los datos sobre las condiciones climáticas, a través de múltiples condiciones y herramientas, con el objetivo de dictaminar pronósticos del tiempo precisos y útiles. Existen en Argentina diferentes estaciones meteorológicas que, hora tras hora, llevan a cabo observaciones que luego se emiten al Servicio Meteorológico Nacional.
Nicolás Rodríguez ejerce esta actividad desde hace más de 20 años y estuvo presente en el ciclo Plataforma Magazine (Eco TV y 104.1 Tandil FM) para contar cómo es su trabajo y qué tareas realizan diariamente en su profesión. “Trabajo en la Estación Meteorológica que está ubicada en la Base Aérea”, explicó.
“Cuando era chico mi sueño era ser piloto de avión de combate, pero tenía un contacto con la naturaleza muy lindo y me atraía demasiado”, comenzó relatando Rodríguez. En su adolescencia su interés por la meteorología incrementó y fue allí donde tomó la decisión de formarse profesionalmente en este ámbito. Para él, “el meteorólogo es un apasionado de lo que hace” ya que está constantemente atento al clima a pesar de no encontrarse trabajando y se dedica plenamente (con la visión y la intuición) a analizar los fenómenos climáticos.
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El meteorólogo explicó las diferencias entre el pronóstico, que engloba lo que puede ocurrir, y el tiempo presente, lo que está ocurriendo en el momento. “El pronóstico se basa en la probabilidad de un hecho, que puede ser alta o baja, pero eso la gente no lo entiende y se enfoca únicamente en si va a llover o no. Entonces uno dice algo y después quizás cambia, y ahí te hacen quedar mal”, narró Nicolás.
Para poder obtener los datos meteorológicos se utilizan satélites, termómetros, estaciones meteorológicas y radares, entre otros. Sobre la evolución de las herramientas, Rodriguéz expresó: “En el punto de comparación tecnológico no estamos tan desactualizados pero sí quizás deberíamos tener más puntos de referencia. Las estaciones deberían ser más y estar dotadas de más personal”. A pesar de esto, destacó que “hacemos mucho con lo que hay y se trabaja a conciencia" para ofrecer un acertado pronóstico a la sociedad.
Efectos del cambio climático
Nicolás Rodríguez manifestó que el cambio climático provocó importantes modificaciones a nivel global y de manera muy rápida. “Tuve la oportunidad de estar en La Antártida y ver cosas raras, como que saliera vapor de un glaciar o desprendimientos de macizos de hielo, que son causadas por el accionar del ser humano”, dijo.
La presión atmosférica, las altas y bajas en la temperatura, las intensas lluvias y el deterioro de los paisajes naturales está íntimamente relacionado con la conducta del hombre. En su opinión personal, en la actualidad las personas “utilizamos la tierra como si fuese infinita pero no lo es, y deberíamos cuidarla un poco más”.
Vivencias personales
El meteorólogo es del pueblo Mariano Acosta, en la ciudad de Merlo, y trabajó mucho tiempo en Morón. Él contó, desde su intimidad, que fue una idea suya venir a vivir a Tandil. “Me quería ir de Buenos Aires y, cómo tengo 4 hijos, pensé en su escolaridad y en su bienestar general por lo que me cerró completamente la idea de venir a esta ciudad”, reveló.
Junto a su familia se mudaron en abril y, según revela, aún le es difícil asimilar que este es su nuevo hogar. “Me cuesta tener el sentido de pertenencia”, afirmó. Aún así, no dejó de agradecer el buen recibimiento y la amena atención por parte de la comunidad tandilense: "Encontramos una muy buena compañía de la gente, tanto de la parte de instrucción como del lado social”.
En cuanto a la realización de su trabajo, relató que también simboliza un cambio muy grande debido a que Tandil se encuentra a más de 180 metros sobre el nivel del mar y eso genera que las condiciones climáticas sean bastante particulares. Esta característica “modifica las mediciones, hace que las cosas se conformen muy rápido, y la parte serrana tiene mucha injerencia en lo meteorológico”.
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