Planificar para disfrutar
Las fiestas son, sin dudas, el tema del mes. Más aún en un año tan atípico y difícil en el que no hemos podido recibir amigos y familia en casa, ni asistir a eventos. La pandemia alteró y cambió en nosotros, desde la forma de saludarnos hasta nuestra manera de socializar.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAfortunadamente, todo indica que podremos festejar, juntarnos a disfrutar un momento especial con nuestros seres queridos. Para lograrlo, es necesario organizarnos y planificar cada detalle: desde la cantidad de invitados, hasta el menú. Si definimos con antelación cómo serán las fiestas, podremos relajarnos y evitar el estrés que los anfitriones en general padecen.
En búsqueda de consejos y tips sobre organización, consultamos a Lorena Carmody, fundadora de Tu Casa Tu Empresa, una consultora dedicada a la planificación y mejora de procesos con una base en el coaching y en la gestión del cambio.
“Algunas preguntas que debemos hacernos para comenzar a planificar el festejo son: ¿cuántos somos?, ¿tengo mesa y sillas para todos, tengo manteles, vajilla?. Hacerse todas estas preguntas hoy es clave, para resolver a tiempo y que el 24 y el 31, todos podamos disfrutar del festejo con comodidad y armonía”.
La tarea del anfitrión es la que lleva -en general- mayor carga en la organización. Pero si no nos tocó ser anfitriones, Lorena aconseja facilitarle la tarea al dueño de casa: ofrecer manteles, fuentes, o encargarse de los centros de mesa, son opciones de ayuda. “Ofrécelo, y si no aceptan, no pasa nada. Pero si aceptan, ¡a cumplirlo! Es un compromiso”, enfatiza.
En cuanto a ser anfitrión, Lorena comenta que “un buen anfitrión no es el que tiene la casa más linda ni la bebida más fría, tampoco el que compra mucha comida o tiene una linda vajilla. El mejor anfitrión es aquel que disfruta a la par de sus invitados. Un anfitrión yendo y viniendo en general pone nerviosos a todos. Por eso es tan importante planificar las compras, separar lo que vamos a necesitar, dejar la mayor cantidad de ítems listos para después sentarse a conversar y pasarla bien. Si no te ven disfrutar tampoco le es fácil al invitado hacerlo”.
A menudo vemos anfitriones que ni se sientan, ni comen y por supuesto a las dos horas de comenzado el evento están agotados y hasta a veces preferirían que se terminara. Pero según asegura Lorena, esto puede evitarse poniendo en práctica la planificación, en varios puntos:
- La lista de invitados
Es importante comenzar por el primer paso, saber a quienes invitamos. Además, puede ser lo más complicado. En este sentido, es fundamental que los asistentes hagan un buen match, a fin de que puedan mantener conversaciones interesantes. Así, el ambiente será agradable. Sabemos muy bien que a veces si es la familia no se puede hacer mucho, pero estará en vos, el anfitrión, encontrar la manera de armonizar los sitios en la mesa; y que todo fluya correctamente. Finalmente, para ser un buen anfitrión, invita con tiempo, no lo hagas en la misma semana del evento. Ya que esto da a entender que no tuviste en cuenta al invitado hasta último momento.
- Lugar, temperatura, música, aromas
El éxito de cualquier buen anfitrión radica principalmente en estos puntos. Seguramente harán que los invitados puedan disfrutar mucho más. Que no se mueran de frío o de calor. Una temperatura adecuada hace que los invitados estén cómodos.
Además, es importante tener en cuenta los gustos musicales de tus invitados y de ser posible armar una lista con antelación.
Cada hogar claramente tiene su aroma, quizás la noche que recibes a tus invitados buscas que haya un olor no muy invasivo, pero si agradable. Porque eso no sólo da sensación de limpieza, sino también de armonía.
- El menú
Elegir bien lo que se va a comer es importante, tener en cuenta los gustos de los invitados y los productos de estación. Por ende, destierra la idea que debes cocinar vitel toné o ensalada rusa. En cambio, puedes decidir un menú por el cual te recuerden por la elección de sabores y por el buen gusto en la presentación.
No existe una regla que diga que tienes obligación de cocinar determinado plato. Por tanto, sorprende a tus invitados con una elección que demuestre que has dedicado tiempo, no sólo a elaborarlo sino también en pensarlo. Es una excelente forma de agasajarlos.
- La mesa
Será la protagonista de la noche, es alrededor de la cual pasa todo: se comparte, se festeja, se discute, se negocia. Entonces, debemos pensar en los detalles.
La mesa debe armarse completa, además esto evitará que tengamos que levantarnos en búsqueda de cosas que necesiten los invitados.
Revisar con anticipación el mantel y las servilletas, preferentemente todo blanco sin manchas ni roturas. Y si usas motivos festivos que sean lo más sutiles posibles. Un mantel blanco siempre quedará bien y nos va a permitir combinar la vajilla más libremente.
Es importante pensar en un centro de mesa, las flores naturales quedan hermosas, también pueden ser ramas rústicas. Procura una mesa de apoyo donde puedas tener, bebidas, hielo, pinzas, aderezos, servilletas extras, o cualquier cosa necesaria para la comida. Recordá que como anfitrión debes ausentarte de la mesa lo menos posible.
- ¿Hay que llevar algo?
Al momento de las confirmaciones debemos ser muy claros respecto a si queremos o no que nuestros invitados traigan algo.
Si deseamos que si lo hagan, es clave dar indicaciones de cantidad y especificar qué. Lo ideal sería que el anfitrión se ocupe de comprar todo, eso hará que nadie lleve cosas por compromiso e incluso cosas que no hacen un buen match con tu menú. Pero en el caso de las fiestas muchas veces dentro de las familias ya hay roles preestablecidos o determinados platos que son potestad de algún integrante de la familia, así que este punto lo dejo abierto y a gusto de cada anfitrión.
Además de estos 5 temas a tener en cuenta, Lorena define dos premisas básicas para que la tarea del anfitrión sea algo cero estresante: Planificar e Invitar seguido. Cuantas más veces invitemos sea el día que sea, el tipo de evento que sea, nuestra tarea se va aceitando y nos va saliendo natural. Los errores, en general, no se repiten, surgen otros que iremos corrigiendo.
¿Cuál es tu deseo para estas fiestas?, le preguntamos para concluir la nota.
“Luego de un año tan duro para todos, mi deseo es que podamos: invitar a nuestros seres queridos, planificar lo que necesitamos con tiempo, organizar (invitados, horarios, menú, mobiliario y armado de mesa; para lograr así, disfrutar de la velada!”.
“Invitar a alguien es hacerse cargo de su felicidad todo el tiempo que permanezca bajo nuestro techo. Desde mi mirada, la regla más importante para esta época de fiestas es la cortesía, entendiendo la misma como el acto a través del cual una persona le demuestra a otra la atención, el respeto y el cariño que siente por él.
Por ende, ese es mi mayor anhelo para todos en estos tiempos, que abunde la cortesía: con amigos, con familiares, con vecinos, con mascotas, con las personas que nos cruzamos en la calle y por último evitemos usar pirotecnia para que realmente sean unas felices fiestas para todos”, concluye así Lorena.