Aclararon que el hecho de que el CIC de Las Tunitas haya registrado más consultas no quiere decir que haya más circulación del virus en ese barrio
Luego de que el SISP publicara el Boletín Epidemiológico, la bioquímica Laura Orellano aclaró en comunicación con este medio algunos puntos del informe. Señaló que si bien el centro de salud de Las Tunitas fue el que más notificaciones registró, no se debe hacer un análisis simple y decir que por ello hay una mayor circulación del virus en ese barrio.
Luego de que el Sistema Integrado de Salud Pública de Tandil anunciara a través de un nuevo Boletín Epidemiológico correspondiente a las semanas 11, 12, 13 y 14 del 2021 que el CIC de Las Tunitas fue el que más atenciones registró por Covid-19, la bioquímica Laura Orellano, una de las encargadas de confeccionarlo, indicó que eso no implica que haya mayor circulación del virus en esa zona.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDe acuerdo al informe, al analizar las notificaciones que ingresaron a los centros de salud del partido, se observa que el que tuvo un mayor número de demanda fue el de Las Tunitas (277), seguido por el de Villa Italia Norte (158), el de General Belgrano (151) y el de La Movediza (134).
No obstante, en comunicación con El Eco Multimedios Orellano destacó que no hay una única razón por la que la cifra en algunos CIC es mayor que en otros sino que es multifactorial; “tiene que ver con muchas cosas”.
En ese sentido, explicó que solo seis centros de salud hacen hisopados y remarcó que, en algunos casos, la mayor concurrencia a algunos se relaciona con el servicio que se brinda en el lugar y con los horarios que maneja, entre otras cuestiones.
“El hecho de que Las Tunitas haya registrado un mayor número de consultas no quiere decir que haya más cantidad de casos positivos en ese barrio. Lo único que podemos ver es que se notificaron más casos”, aclaró la bioquímica.
Asimismo, agregó que otro de los motivos por los cuales quizá los centros no registran tanta demanda es que aún muchas personas, ante la aparición de algún síntoma o por cualquier otra patología, prefieren concurrir al Hospital Municipal Ramón Santamarina, más allá de que tengan a su disposición y más cerca un centro. “Entonces uno no puede hacer un análisis tan simple de esa situación”, completó.
Por otra parte, contó que el análisis que llevaron adelante junto con la médica infectóloga Florencia Bruggesser lo hicieron con base en las consultas totales de cada salita y, de acuerdo a eso, el de Las Tunitas fue el más demandado.
El arduo trabajo
Remarcó Orellano que el trabajo que llevan adelante es “súper laborioso” y que consta de diferentes etapas, desde que el paciente llega hasta que se cargan los datos en un sistema nacional.
“Comienza en cada centro de atención, ya sea el Hospital, el Sanatorio, la Clínica, algún laboratorio o un centro de salud. El paciente llega con algún síntoma y ahí inicia el proceso”, comenzó explicando.
En ese momento, al ciudadano se le presenta una planilla que es completada por el empleado administrativo, el médico o el enfermero tratante. Primero, se completan los datos personales del paciente y luego los que refieren a la clínica, la sintomatología, las enfermedades de base y la parte epidemiológica.
Una vez que se consuma el hisopado, en el caso del sistema público, esa muestra pasa junto con la planilla al laboratorio y se sube al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud. “Y una vez que se carga ese evento en el Sistema Nacional, pasa a otro sector en donde se completa la parte clínica y epidemiológica de cada paciente”, agregó.
La parte más compleja es la posterior a la carga de los datos y es la que se encargan de llevar adelante Orellano, Bruggesser y algunos trabajadores del Hospital: deben analizar la información, chequear las muestras y verificar si el paciente está internado o no, entre otras tantas tareas.
“Con todo eso que tenemos en el Sistema, lo que hacemos es seleccionar los que queremos analizar para armar una base de datos. Una vez que se descarga esa base, trabajamos en ella”, refirió y contó que, incluso, en algunos casos analizan la situación del paciente, las historias clínicas y hasta el tratamiento que le aplican.
Datos transparentes
Durante mucho tiempo, principalmente el año pasado cuando la situación estaba más controlada en la ciudad, algunos tandilenses denunciaban que el sistema de salud local “escondía” algunos datos o no informaba de manera correcta lo que estaba sucediendo.
Al respecto, Orellano clamó que “no se puede y no se quiere” esconder datos ya que, principalmente, a nadie le serviría y, además, “el personal de salud está comprometido desde el día cero con todo esto; está abocado al cien por ciento a esta pandemia”.
En ese sentido, refirió que en el caso de los boletines epidemiológicos que confeccionan tienen miles de datos. En el caso del último publicado, informó que eran alrededor de 23 mil ítems que debían verificar que estuvieran bien cargados y, en caso de que no fuera así, hablar con el centro de diagnóstico para ver qué había ocurrido.
“Yo, por un lado, entro al sistema del Hospital y Florencia se fija las internaciones en la Clínica. Ahí vamos incorporando datos, desglosando, haciendo cálculos y obteniendo información que debemos ordenar y darle criterio para que sea una herramienta de gestión”, concluyó.