Tandil también cerró sus fronteras
El lunes 16 de marzo y en conferencia de prensa, el intendente Miguel Lunghi anunciaba la instalación de puestos sanitarios en los ingresos a la ciudad. Cada uno de ellos -ubicados en cuatro puntos clave- contaría con dos profesionales de la salud, dos policías y asistentes sociales, que se irían rotando en turnos mientras haya luz. Lo mismo se dispuso para la Terminal de Ómnibus, aunque allí funcionaría durante las 24 horas.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl sistema tuvo la intención de evitar el ingreso de personas que puedan significar un riesgo para la salud pública.
A los tandilenses que presentasen algún síntoma o condición de sospecha, el Intendente aseguró que si era necesario, se los acompañaría hasta la casa.
El primer día de implementación de los puestos ya tuvo sus primeros actos de rebeldía. Algunas personas no se mostraron conformes con el operativo y se negaron a realizarse la medición de la temperatura.
Esto sucedió a primera hora en uno de los puestos sanitarios cercano a la rotonda de las rutas 226 y 30, cuando un hombre se rehusó fervientemente a tomarse la fiebre.
Por este motivo y su reacción casi termina detenido, pero finalmente accedió y la situación se normalizó.
Un mes más tarde, el Municipio actualizó el protocolo que regulaba el procedimiento de los puestos de control sanitario dispuestos en los accesos de la ciudad y localidades rurales, en busca de un criterio uniforme para el tratamiento de las excepciones a la prohibición de circular, como refuerzo de las medidas preventivas.
De esta manera, entre las principales novedades se estableció que se comenzará a controlar el egreso y circulación entre Tandil y las localidades de María Ignacia (Vela) y Gardey, ya que hasta ese momento solo se hacían en los ingresos. Además se actualizó el listado de zonas de circulación o transmisión local del interior del país.
En este sentido, el personal policial o de tránsito empezó a consultar acerca de la procedencia y destino para establecer si es un caso de “circulación excepcional”. Si se trataba de personas y/o cargas que pretendían ingresar o egresar de la ciudad, las mencionadas localidades o trasladarse dentro de cada una de ellas, deberían justificar razonablemente dicha circulación.
No todos se tomaron a bien los controles. Hubo escenas de agresión hacia los voluntarios.
Si no les asistía excepción alguna o no podían justificarla de acuerdo a las normativas vigentes, se les exigiría regresar o permanecer en su domicilio o lugar de residencia, según el caso. En su defecto, se daría intervención a la autoridad judicial correspondiente por presunta violación del artículo 205 del Código Penal.
Tras la puesta en vigencia del decreto firmado por el intendente Miguel Lunghi, endureciendo las condiciones de acceso a la localidad con vistas a avanzar en la apertura gradual de actividades, hacia fines de abril las autoridades reforzaron las estrategias de control en los ingresos habilitados.
En su primer artículo, la nueva disposición comunal estableció que a efectos de garantizar el cumplimiento del “aislamiento social, preventivo y obligatorio” y la consiguiente “prohibición de circular por rutas” sólo podrán ingresar al Partido de Tandil quienes lo hagan en tránsito hacia otro partido o provincia y quienes estén comprendidos en alguna excepción a la prohibición de circular establecida en el decreto nacional”.
En la jornada del 23 de ese mes, los puestos sanitarios ubicados estratégicamente registraron un gran movimiento de vehículos –fundamentalmente camiones-, que fueron sometidos a los rigurosos controles de documentación y temperatura correspondientes.
Si bien desde el primer día de la instalación de los puestos sanitarios comenzaron a verse las reacciones adversas a los controles, con el paso del tiempo la situaciones agresivas por parte del público se fueron acentuando.
Ariana Pérez tiene 25 años, es técnica superior en anestesia desde 2018 y era una de los 110 voluntarios en los puestos de accesos a la ciudad. A poco de dos meses de implementado el sistema, confesó que se vio “de todo”. Contó que la gente se tomaba los controles de diferentes maneras, desde los que están agradecidos, hasta los que no se molestan y los que, por el contrario, los ve como un estorbo.
¨Hemos sufrido mucho maltrato verbal, nos han filmado, nos han sacado fotos, todo por el simple hecho de que quieren ingresar a la ciudad y no se les ha permitido, pero el que no presente un justificativo del porqué tiene que pasar, ni demuestre que su actividad es esencial, no pasa¨, garantizó.
¨Tenemos repatriados, algunos que vuelven de lugares de riesgos, gente con fiebre, cada caso es particular, y cuando es necesario activar el protocolo se activa¨, indicó.
Entre quienes pretendieron ingresar a la ciudad sin la correspondiente autorización estuvo el jugador de Boca Juniors, Carlos Tévez.
El futbolista llegó en la mañana del miércoles 9 de junio con la intención de jugar al golf, pero fue rechazado en un retén de control sanitario.
Efectivamente, Tévez fue interceptado al llegar con su camioneta al puesto montado cerca del cruce de las rutas 74 y 226, y su ingreso a la ciudad no fue permitido por no contar con el permiso requerido por la comuna.
Carlos Tevez llegó a Tandil a jugar al golf. Pero debió pegar la vuelta por no estar autorizado para ingresar.
El director de Control Urbano Vehicular tandilense, Walter Villarruel, explicó a Télam que el futbolista iba acompañado por otro hombre, y que “apenas bajó la ventanilla del conductor tenía listos en la mano los papeles del auto y el celular con el permiso para circular”, que exhibió a la inspectora presente en el lugar.
Se le informó que el permiso que tenía, de acuerdo con el código QR, le servía para circular hacia Buenos Aires pero no para entrar a Tandil. “Fue muy amable y nos dijo que había leído que Tandil estaba en fase 5 porque no había casos de Covid-19 y permitía los deportes, y por eso creyó que podía venir a jugar, pero le indicamos que no era así, que sólo estaba permitido para residentes. Fue muy respetuoso, dijo que no teníamos que pedirle disculpas, que lo entendía, y que cuando terminara toda esta cuestión de la pandemia y la cuarentena iba a volver a visitar Tandil”, sostuvo el funcionario.
A principios de julio y través de las redes sociales, personal voluntario de salud que se desempeñaba en los puestos sanitarios en las vías de ingreso y egreso de la ciudad denunció el paso de personas que no reunían los requisitos para poder ingresar a Tandil.
El denunciante fue Pablo Montero, quien advirtió mediante su cuenta de Facebook sobre una situación que se vivió el domingo 5, alrededor de las, 15 cuando personas provenientes de Almirante Brown, distrito en Fase 1, quisieron avanzar por el control ubicado en Ruta 226 a la altura de La Vasconia.
Si bien los trabajadores de tránsito y salud dieron una respuesta negativa, Montero aseguró que el vehículo volvió a la hora. “Algún contacto funcionario los hizo pasar”, se quejó, resaltando que este tipo de acciones ponían en riesgo la salud de la población. Conocido el caso, otros voluntarios relataron otras circunstancias similares.
Desde el Ejecutivo desmintieron que haya habido beneficios para permitir que entren personas que no contaban con permiso de circulación.
“Puede suceder que a veces los voluntarios deban llamar a los funcionarios para saber cómo deben proceder en determinados casos y es porque desconocen la totalidad de los decretos y reglamentos”, explicaron desde la cúpula de la Municipalidad.
Además, sobre el caso puntual del ingreso de personas de Almirante Brown, informaron que se trató de cuatro tenistas profesionales que se acercaron a realizar una clínica deportiva con el entrenador Marcelo Gómez en Posta Natural, Apart Hotel.
Finalmente, hacia mediados del mes pasado y luego de varios encontronazos respecto a lo que debía hacerse con los puestos de control sanitario ubicados sobre la ruta en los diferentes puntos de acceso a la ciudad, el Municipio determinó levantarlos y reforzar el control interno. El Ejecutivo entendió que lo más relevante era apostar por el control dentro de la ciudad.