Política

El Concejo autorizó la compra de aparatología médica por 2,1 millones de pesos con el FAS

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El Legislativo autorizó, por unanimidad, al Sistema Integrado de Salud Pública Ente Descentralizado a adquirir aparatología médica por 2.138.000 pesos, con recursos del Fondo de Ayuda Solidaria “Doctor Daniel Ramón Grasso”. A pesar del acuerdo de los bloques debido a la necesidad de invertir en tecnología, se generó un rico debate en torno a la dinámica del Ejecutivo a la hora de ejecutar los fondos afectados y la velocidad de reflejos al momento de brindar respuestas a los contribuyentes.

En principio, a partir de la sanción de la ordenanza, Salud avanzará en la adquisición de una mesa de anestesia con monitor multiparamétrico, un tubo de rayos X para el tomógrafo computado, un microscopio quirúrgico de oftalmología y una estación de posprocesamiento de imágenes de tomografía, tecnología que fue requerida por los directores médicos del Hospital Santamarina y del Hospital de Niños Debilio Blanco Villegas.

La demanda

Los responsables de los hospitales solicitaron la adquisición de una mesa de anestesia que tenga la posibilidad de ser usada en neonatos, infantes y adultos, como característica indispensable. En este sentido, los concejales consideraron que contar con este aparato permitirá realizar cirugías a pacientes de menos de veinte kilogramos, cumpliendo con las normas y estándares de bioseguridad requeridos en la actualidad para la buena práctica médica.

Además, indicaron que debido a la falta de la mesa de anestesia hoy deben derivar a otras instituciones para operar a los pacientes que no llegan a los 20 kilos de peso, lo que provoca menos servicios a la comunidad y más gastos operativos.

Por otra parte, citaron el informe de la Asociación Tandilense de Anestesiología que “comunica que en los quirófanos 1 y 2 del Hospital municipal, las dos mesas con las que cuenta la institución, las cuales se requieren para realizar prácticas a pacientes lactantes, presentan ambas fallas en funcionamiento en los respiradores, por lo que considera solucionar el tema en carácter de urgente”.

Con respecto al tomógrafo que fue adquirido a partir de donaciones de vecinos, indicaron que el Departamento de Electromedicina confirmó que el tubo de RX del tomógrafo Toshiba Alexion del Hospital se encuentra muy excedido de su vida útil, estimada por el fabricante en 200 mil disparos y hoy tiene 450 mil, “siendo inminente su rotura”.
Por otro lado, en los considerandos de la ordenanza citaron los datos del presupuesto de la firma Griensu SA, del 24 de abril pasado, por un importe de 51.500 dólares por el cambio del tubo de rayos X.

Además, mencionaron que la estación de posprocesamiento de imágenes OsiriX MD, adquirida junto al tomógrafo Toshiba Alexion 16 cortes, sufrió en septiembre de 2016 un fallo crítico en la placa de gestión de video de alta resolución, que hizo que quede inutilizable.

“Se intentó dar reparación desde el Departamento de Sistemas y el área de Electromedicina del Hospital sin éxito, ya que la estación no posee solución en el mercado dado que dicho modelo de Mac fue discontinuado y reemplazado por versiones más avanzadas tecnológicamente”, explicaron y agregaron que el Centro de Servicio Autorizado Apple informó que el precio final de contado para dicha estación es de 45.399 pesos.

Por último, destacaron que la provisión del microscopio permitiría realizar cirugías oftalmológicas que cumplan con las normas y estándares de bioseguridad, requeridos en la actualidad para la buena práctica médica. El costo, de acuerdo al presupuesto de la firma Servimed, es de 18.650 dólares.

En cuanto al diagnóstico, describieron que “el microscopio existente tiene bajo poder de magnificación, escasa iluminación, los oculares no se juntan lo suficiente para lograr una imagen binocular única y el microenfoque debe hacerse en forma manual, lo cual no es recomendable ya que para cirugía oftalmológica necesita hacer foco en distintos planos durante la misma cirugía”.

Disponibilidad

En relación a los recursos, el área de contaduría del Sistema Integrado de Salud Pública informó que, de acuerdo a lo determinado en el artículo 12 de la Ordenanza 10.851 (del FAS), los fondos disponibles para la adquisición de equipamiento registrados al 31 de diciembre de 2016 ascienden a 2.138.806,81.

Y anticipó que en el presente ejercicio, del total de ingresos informado por la Administración Central, el 15 por ciento que es reservado para la compra de aparatología, alcanzaba a 474.437,08 al 30 de abril pasado.

El Legislativo reeditó los cruces por
la subejecución de fondos afectados

Durante el tratamiento del proyecto de ordenanza para adquirir tecnología con el Fondo de Ayuda Solidaria, hubo fuertes cruces entre concejales oficialistas y opositores. Desde el justicialismo reclamaron más eficiencia, mientras que Cambiemos argumentó que los recursos se ejecutan a demanda de la población por lo cual no existe una subejecución.

En principio, Facundo Llano remarcó que el FAS fue subejecutado en 2015 y 2016, y en 2017 le reintegraron 700 mil pesos que el Ejecutivo había desafectado para pagar déficit. “Vemos con beneplácito que no se haya repetido el modus operandi”, dijo en relación a la rendición de cuentas del año pasado.

Ante los fundamentos del oficialismo -esgrimió que son fondos disponibles porque se ejecutan de acuerdo a la demanda de los vecinos-, el concejal justicialista se refirió al resguardo del 15 por ciento del FAS para adquirir tecnología y agregó que la subejecución es ver qué se hizo con el esfuerzo de los vecinos, ya que en 2015 y 2016 no se utilizaron los recursos para aparatología sino para otros fines.

Sumado a esto, señaló que algunos insumos se podrían haber comprado antes, ya que ahora están invirtiendo en cuatro aparatos. Y como ejemplo, resaltó que el tubo del tomógrafo ya había cumplido su ciclo con 200 mil disparos y hoy tiene 450 mil, entonces “hace años que es obsoleto”, analizó, y remarcó que “el tubo vale el déficit de 2015”.

Por otra parte, recordó que su bloque presentó un proyecto para hacer más eficiente el FAS, que fue enviado al Ejecutivo el 26 de noviembre del año pasado para que lo evalúe y dé su opinión, pero aún no lo devolvió.

La respuesta

Frente a las críticas, el radical José Luis Labaroní sostuvo que cada cinco años la tecnología médica se vuelve obsoleta y que los costos en salud son siempre crecientes, principalmente debido a las industrias tecnológica y farmacéutica.

Además, enfatizó que no se puede hablar de fondos subejecutados, “son dineros disponibles, porque el FAS se ejecuta a demanda. A diferencia de otros fondos afectados, los recursos son acumulables y no se trabajan financieramente”.
Por otro lado, indicó que los recursos de un año no alcanzan para hacer una compra importante de aparatología, entonces se van acumulando los fondos hasta que se logra el objetivo.

Por su parte, Nora Polich recordó los orígenes de la progresista ordenanza del FAS e indicó que sigue con atención la evolución de esos fondos por “obligación moral”. Aseguró que “la subejecución ha salvado vidas” porque a veces una práctica de alta complejidad se lleva todos los recursos que quedaban en la cuenta.

Para cerrar, afirmó que “los fondos tienen que estar disponibles porque los vecinos no eligen cuando enfermarse”.

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