Policiales

Un nuevo choque en Pizzorno y Lunghi reavivó el reclamo de vecinos por seguridad vial

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Ayer, en las primeras horas de la mañana, se produjo otro fuerte choque en la esquina de Lunghi y Pizzorno, justo en el sector donde termina la doble mano de la avenida. En pleno operativo policial por las actuaciones de rigor, vecinos reiteraron el pedido de un semáforo en procura de lograr mayor seguridad vial en ese cruce peligroso.

En esta ocasión, los protagonistas de la colisión fueron una camioneta Peugeot, dominio UIB 955, que circulaba por Pizzorno, y un Fiat Siena, patente BXL 066, que transitaba por Lunghi. Tras el impacto, el vehículo de carga que estaba afectado a un servicio de fletes quedó sobre la vereda, a centímetros del frente de la vivienda de la esquina y de una columna del alumbrado público. En tanto, el automóvil pudo frenar unos veinte metros más adelante.

El conductor de la camioneta, Juan Cabanne, de 77 años, y la mujer que guiaba el Fiat, Teresa de la Canal, de 49 años, fueron trasladados por ambulancias del Servicio de Emergencias del Hospital Municipal Ramón Santamarina.
Cerca del mediodía, fuentes del centro asistencial público informaron que los dos conductores sufrieron traumatismos leves y recibieron el alta médica.

A pesar de que las consecuencias para las víctimas del accidente fueron menores, el hecho demandó un gran despliegue de personal de la comisaría Segunda que debió realizar las actuaciones, cortar el transito y custodiar la escena hasta que se conocieron los resultados de los estudios médicos de ambos conductores.

Una esquina
complicada

Mientras observaban la camioneta, que aún estaba atravesada sobre la vereda, a centímetros del de su vivienda y muy cerca de una columna de alumbrado público, los vecinos de la esquina afirmaron que ya se elevaron varios pedidos a la Municipalidad para que instale un semáforo en la esquina.

Además, atribuyeron la inseguridad vial que padecen los habitantes de la zona a la elevada velocidad con la que circulan los vehículos por Lunghi -justo se convierte en una arteria de una mano en la esquina de Pizzorno-, a pesar de la existencia de una lomada a metros del cruce. Además, la intersección de las calles no es perpendicular, lo que agrega otro elemento extraño a la traza vial.

Los vecinos afirmaron que en Lunghi y Pizzorno se registra un accidente cada cinco o seis días, en distintos horarios, aunque no todos trascienden debido a que los protagonistas se ponen de acuerdo y los seguros cubren las reparaciones de los vehículos.

Sin embargo, advirtieron que la situación es de alto riesgo para los peatones y para las propiedades más cercanas a la intersección.

Sumado a esto, marcaron que muchos vehículos, principalmente los que cargan materiales en una maderera ubicada a mitad de cuadra, circulan en contramano esos metros de Lunghi para luego continuar por la avenida, en dirección a la Ruta 30.

Por otra parte, contaron que le pidieron personalmente un semáforo al intendente Miguel Lunghi, en 2015, cuando estaba en campaña para su cuarta reelección. A pesar de los reiterados reclamos, aseguraron que siguen aguardando una respuesta para una problemática que los mantiene en vilo.

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