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Un hermano de Fanny confió que Martín Zárate “siempre le decía que la iba a matar”

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Miguel Pollak, uno de los hermanos de la mujer asesinada por su ex pareja en La Movediza, confió que en el último tiempo empezaron a pensar que el matador de su hermana podía ser capaz de lo peor. “Hacía 15 días, él empezó a pegarle con una daga en la espalda, me quiso apuñalar a mí. Mi hermana se metió en el medio y ahí fue cuando se la llevó, le pegó, la quiso tirar abajo de un camión, vino llena de moretones por todo el cuerpo y de ahí sabíamos que podía llegar a hacer cualquier cosa. Igualmente en las peleas que habían tenido antes, siempre le decía que la iba a matar”, contó.
Y explicó que “últimamente ella tenía miedo. El la vivía amenazando, ellos ahora estaban separados y ella cenaba casi todas las noches en mi casa, pero llegaba a su casa y el tipo estaba escondido debajo de la cama, se le aparecía a cualquier hora, le rompía la ventana, la perseguía constantemente y la golpeaba delante de las criaturas. Se le aparecía a la madrugada en la casa y no lo podía sacar”.
“Siempre tuvieron peleas pero antes no la veíamos aparecer con moretones, capaz que le pegaba y ella lo ocultaba. Tenía miedo porque él la amenazaba con que la iba a matar”, afirmó.

“La noche
es larga”

Respecto a los cuatro sobrinos que quedaron a su cuidado, contó que “en el día jugando no se dan cuenta, pero la noche es larga. La más chiquita tiene 3 años y tomaba teta. Es bravo, la más grande ya de por sí era callada, ahora mucho más, se despierta a la madrugada”, manifestó con dolor.

El patrocinio

Por su parte, el presidente del Instituto Wanda Taddei, Julio Torrada, estuvo en Tandil ayer y se reunió con los hermanos de Fanny Pollak, a quienes representará legalmente. En principio, adelantó que se van a presentar como querellantes en la causa que investiga la responsabilidad penal de Martín Zárate en el homicidio.
“Nos preguntamos cómo un sujeto portador de este prontuario estaba libre, una vez más es la muerte de una mujer que se podría haber evitado”, manifestó.
El abogado cuestionó que “en la Argentina está muy desdibujado el rol de la víctima, y los derechos que tienen sus familiares. Ellos están dolidos, pero a su vez en ascuas porque nadie les ha brindado asesoramiento, nadie les ha dicho cuál es el curso de la causa”.
Y adelantó que va a trabajar fuertemente en primer lugar para que se dicte la prisión preventiva en los próximos días y que no goce de “ninguno de los beneficios a los que nos tienen acostumbrados en este país y por supuesto asegurarnos que no vuelva a andar caminando por las calles de Tandil, porque estos sujetos matan, van presos, salen y vuelven a matar”.

Femicidio

En ese marco, sostuvo que el femicidio es una figura delictiva que prevé una pena “muy severa, tal vez la más severa del Código Penal, pero para que se logre corporizar hay que trabajar y lo que queremos es que el homicidio de Fanny no sea un número más, ni caiga en el olvido”.
“Lamentablemente, tenemos una Justicia que, en general, es lerda, burocrática, perezosa y haragana para todos los ciudadanos. Con la gente humilde la Justicia muchas veces se tapa los ojos y les da la espalda, nosotros vamos a trabajar para que este caso, que es testigo, tenga una condena ejemplar”, expuso.

El miedo
paraliza
Por otro lado, Torrada afirmó que “evidentemente Fanny no denunció todas las veces que fue molida a palos. El miedo paraliza. El terror que siembran estos bestias en las víctimas hace que la mujer no denuncie”.
“No tienen recursos para hacerlo, se sienten solas, sienten que son las únicas a las que les está pasando esto. Hay una multiplicidad de razones por las cuales la mujer no denuncia”, argumentó.
En tanto, explicó que “es muy difícil en esta provincia que por una cuestión de violencia familiar alguien esté preso. De hecho, hay 350 denuncias de mujeres por violencia por día y no hay un solo preso”.
En esa línea, señaló que las medidas que se toman en contra de los agresores son simbólicas, una prohibición de acercamiento, una exclusión del hogar. “Es algo que a estos sujetos ni les va ni les viene. Evidentemente Fanny no estuvo lo contenida y asesorada para haber denunciado esta situación. Recién me refería el hermano que 15 días antes del homicidio también había sido víctima de una brutal paliza, la había tirado del auto, la había desfigurado, y esa mujer se sentía sola y a tiro de los caprichos de esta bestia”, manifestó.
Por esa razón, consideró que si el asesino recupera la libertad, con el paso del tiempo “va a hacer lo mismo con otra mujer de Tandil o de donde sea, por eso creo que tenemos que asegurarnos de que pague lo que hizo y tenemos que internalizar que el que las hace las paga”.

Una ley
machista
El abogado criticó duramente la Ley de Violencia que “a todas luces es defectuosa e incompleta, que no prevé la prisión efectiva del violento. La ley de violencia familiar lo único que hace es judicializarle la vida a la mujer golpeada y es machista”.
“Cada mujer que vive una situación de violencia se ve compelida a denunciar, ratificar, pedir la exclusión, someterse a peritajes, tiene que deambular por la calle con los hijos, no protege los derechos de la mujer. Eso hace que un montón de ‘Fannis’ opten por no denunciar”, lanzó.
En cuanto a los cuatro hijos que quedaron huérfanos, adelantó que van a pedir que “el mismo Estado que no pudo hacer nada por la prevención y evitar lo que pasó con Fanny trabaje en el seguimiento, en la contención de estos niños, máxime si tenemos en cuenta que han presenciado una situación aberrante, que va a dejar secuelas muy difíciles de sacar”.
Si bien un familiar o vecino puede efectuar la denuncia, admitió que “el tejido de miedo y de manipulación que tiene el violento sobre la mujer hace que, si denunció un vecino, ella se presente y niegue la situación de violencia. La mujer muchas veces se queda, tolera y banca por miedo, porque él se encarga de decirle que la va a matar a ella, a la madre, a los hijos”.

Maniatados
Torrada expuso que “el problema es la ley de violencia familiar es que tiene condicionados y maniatados a los magistrados. Yo no tengo dudas de que los jueces de paz meterían presos de buena gana a estos agresores pero ocurre que dentro de la ley hay tres sanciones para el violento, la prohibición de acercamiento, la exclusión del hogar y la prohibición de que te moleste por teléfono y por las redes sociales”.
En ese sentido, consideró que “se impone la necesidad de avanzar en una reforma, mientras tanto vamos a transitar el camino penal porque hoy la sociedad de Tandil está conmovida con el caso Fanny pero también sabemos que todo pasa, todo se olvida y en un abrir y cerrar de ojos lo tenemos suelto buscando una nueva presa, porque es eso lo que hacen”.

El violento
no cambia
En esa línea, advirtió que “el violento no cambia. Una de las cosas que tiene que tener en claro la mujer es que el que te cag… a palos una vez, lo va a hacer siempre, y si te pega con la mano, lo va a hacer con la lengua que es una herramienta que siempre utilizan”.
“Por eso hay que tener presente que Fanny, antes de ser golpeada físicamente, fue amoldada, aislada social y familiarmente, asfixiada económicamente”, sostuvo.
A su vez, adelantó que van a pedir reclusión perpetua, “con los bemoles que tiene una reclusión perpetua en Argentina, 25 años o menos, lamentablemente. Nosotros logramos la reclusión perpetua para el baterista de Callejeros, estaba caliente la sentencia y me llaman para avisarme que estaba tocando el tambor en un centro cultural de San Telmo”.
“En ese contexto tenemos las dos caras de la moneda, los delincuentes con un montón de garantías, con conductas ejemplares en la cárcel, todos se convierten al evangelismo y por el otro las víctimas solas. Esa es la realidad que nos toca enfrentar cada vez que tomamos un caso de esta naturaleza. Se ha pensado un vademécum de garantías para los delincuentes pero nada para la víctimas”, concluyó.

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