Policiales

Tras ser agredido con una botella, un joven sufrió hundimiento de cráneo y quedó internado en terapia

HOSPITAL

No ha sido el mejor fin de semana para la juventud de la ciudad. El dolor que causó lo acontecido el pasado sábado, en la previa a la realización de una nueva Farándula Estudiantil, se le sumó otro joven hospitalizado tras recibir una paliza que derivó en una intervención quirúrgica en el Hospital Ramón Santamarina, siendo posteriormente derivado a la Unidad de Terapia Intensiva, para una más completa atención.

Según lo que se pudo reconstruir, la víctima identificada como Martín Otano, estudiante de la Escuela Normal desde donde el venidero año egresará, se encontraba participando de una reunión que se desarrollaba en el galpón situado en calle Venezuela al 200, exRonicevi.

Por lo que la policía pudo averiguar, la víctima tuvo un entredicho con otros masculinos que deseaban ingresar y no se les permitió participar de la fiesta que se estaba desarrollando.

Al finalizar la misma, los jóvenes salieron del mencionado lugar sin imaginar Otano que quienes no pudieron entrar lo estarían aguardando para descargar toda su ira contra su humanidad.

Interceptado

Otano fue interceptado en el cruce de las avenidas Avellaneda y Santamarina, donde vengaron aquella negativa golpeándolo y partiéndole una botella en la cabeza, dejándolo severamente herido.

Tras este artero e incomprensible ataque, Otano fue derivado de urgencia al sector de guardia del Hospital Ramón Santamarina, donde según informaron a este medio llegó consciente, con hundimiento de cráneo y teniendo convulsiones. Tras ser asistido por los profesionales de la salud, el damnificado debió ser intervenido quirúrgicamente. De la operación realizada salió bien, siendo trasladado a la Unidad de Terapia Intensiva donde permanece alojado, respirando por sus propios medios.

Debido a lo ocurrido, el médico de la policía dictaminó lesiones de carácter graves sin riesgo de vida, abocándose los uniformados a recabar la mayor cantidad de testimonios posibles para poder dar con los autores del hecho.

Haciendo lugar
en terapia

Dentro de la gravedad de lo acontecido, hay que mencionar que una vez más el sector de terapia intensiva volvió a ser noticia, ya que al momento del ingreso de Otano las siete camas estaban ocupadas.

Para poder hacer lugar, hubo que realizar una movida de pacientes y trasladar a una joven de 15 años al Hospital de Niños Debilio Blanco Villegas, donde por edad hubiera correspondido que estuviera, pero existe una cuestión legal a tener en cuenta, cuasi burocrática, que si la niña está por cumplir 15 debe ser internada en el Hospital de Niños, pero si tiene 15 años y un día su atención pasa a ser en el Ramón Santamarina.

Luego de algunas deliberaciones, la joven fue compensada en terapia del Hospital central, ocupando la séptima cama disponible. Al ingresar en la mañana de ayer Otano con hundimiento de cráneo, y sabiendo que tras la operación iba a ser necesario llevarlo a terapia, se produjo el cónclave de distintos directores para resolver el tema, reuniones y movimientos que algunos describieron “como si se tratara de un lunes”. Finalmente, la joven compensada y estable, pasó al Debilio Blanco Villegas desde donde el terapista vino a buscar a la menor, quedando la cama libre para que se pudiera alojar Otano.

Neurocirujanos

Martín Otano cuenta con la obra social IOMA, por lo que antes de ser operado en el Hospital público podría haber sido derivado al Sanatorio Tandil o la Nueva Clínica Chacabuco.

El inconveniente se suscita en que los neurocirujanos que hay en la ciudad tendrían un conflicto con el Sanatorio y la Nueva Clínica, por lo tanto si el joven no era intervenido en el Hospital no iba a poder ser atendido en otro centro asistencial.

“Pensé que serían puntos de sutura”

La familia Otano tuvo un magro despertar en la jornada de ayer, cuando alrededor de las 4 de la madrugada recibieron un llamado por parte de los amigos de su hijo, quienes le avisaban que Martín había recibido un botellazo en la cabeza y había sido llevado al Hospital.

Walter Otano, papá del menor, contó que “por suerte en el último informe que nos dieron en terapia nos dijeron que está consciente, sin respirador artificial y empezó a hablar lo, que es todo un aliciente”.

Contó que “nos llamó uno de los compañeros y lo primero que nos dijeron era que había tenido un golpe con una botella. Pensé que serían unos puntos de sutura y listo, pero cuando lo vimos el panorama era más complicado”.

Detalló que Martín “sufrió epilepsia que le agarró a los 12 años, pero ya había dejado la medicación hace un tiempo. Aún no se sabe el tiempo que permanecerá en terapia, hay que ver la evolución que va teniendo”.

Sobre la fiesta mencionó que “por lo que me contaron todo se origina con unos muchachos que querían entrar al galpón de Venezuela al 200 que alquiló la Escuela Sábato y en donde se realizó la fiesta, y no los dejaron ingresar. A nosotros nos avisaron a las 4 de la madrugada, pero la agresión habrá sido una hora antes”.

Por último narró que “salieron de la fiesta, regresaban a sus hogares y parece que los muchachos lo estaban esperando porque estaban ofendidos ya que no los dejaron pasar y los atacaron. Los agresores no son de ningún establecimiento educacional”.

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El Eco de Tandil

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