Policiales

Robaron alrededor de 10 mil pesos y elementos de valor de un local de comidas

web_Robo

Durante la madrugada del martes, la casa de comidas “Suspiro Limeño – La Tartamuda” que se encuentra en Alem 845 fue escenario de un hecho delictivo. Luego de romper uno de los vidrios de la puerta, ingresaron al local y se llevaron objetos de valor y dinero.

En la madrugada de ayer, el local de comidas Suspiro Limeño, La Tartamuda, ubicado en calle Alem 845, resultó blanco de la inseguridad. Delincuentes rompieron uno de los vidrios de la puerta y, una vez en el interior, se alzaron con alrededor de 10 mil pesos en efectivo y distintos elementos de valor.

Aún consternada por lo sucedido, la propietaria del comercio, Silvana Pedraglio, brindó detalles del atraco y aclaró que no es la primera vez que le roban, por lo que exigió mayor seguridad.

En diálogo con “Dulce o Amargo” (programa de Tandil FM 104.1 de El Eco Multimedios), la damnificada relató que el lunes, alrededor de las 23, pasaron con su marido por el frente del local y no detectaron irregularidades. “Estaba todo bien”, dijo.

Sin embargo, ayer a la mañana un amigo de su esposo se comunicó con ellos para avisarles que tenían uno de los vidrios rotos, por lo que se dirigieron al negocio y se encontraron con que estaba todo revuelto y había faltantes.
Concretamente, detectaron que les habían robado el equipo de música, una computadora y alrededor de 10 mil pesos que tenían guardados para efectuar pagos.

La comerciante contó que los delincuentes rompieron el vidrio con una piedra que habrían tomado de una construcción que hay en las cercanías. “Fueron mínimo dos personas porque uno solo no podría haber cargado lo que cargaron”, estimó.

“Lo que encontraron, se lo llevaron”, lamentó la damnificada, quien aclaró que no es la primera vez que resultan víctimas de la inseguridad, sino que ya les habían entrado a robar hace tres años. Además, dijo que al menos una vez por mes tienen que cambiar los vidrios del local de los reiterados hechos de vandalismo que vienen sufriendo.

No saber
qué hacer

Seguidamente, Pedraglio aseguró que “nadie vio nada”, a pesar de que el local se encuentra ubicado en pleno centro, y advirtió que a la noche la zona es totalmente oscura. “Además, somos el único comercio abierto en la cuadra y nuestro miedo es que nos asalten a mano armada”, reconoció.

Frente a esta lamentable situación, entonces, contó que no aún no deciden con su esposo qué hacer: si llevarse el dinero cuando cierran y ser posibles víctimas de motochorros, como le ha sucedido a dos de sus amigas, o dejarlo y correr el riesgo de que les entren a robar.

Mayor
seguridad

Por último, la comerciante reclamó a las autoridades municipales la instalación de más luminaria en el lugar porque reiteró que a la noche “no se ve absolutamente nada”. Además, exigió mayor presencia policial en las esquinas porque están “a la deriva”.

Detalló luego que en el local no cuentan con cámaras de seguridad, pero sí con seguro, por lo que esperan que les repongan al menos algunos de los elementos sustraídos.

Aún conmocionada por lo ocurrido, Pedraglio aseguró que seguirá trabajando como lo viene haciendo hasta el momento, con mucho esfuerzo. “El que sabe de gastronomía, sabe que es un trabajo duro. Entonces, es indignante encontrarte con que te llevaron las cosas de tu negocio y tenés que volver a empezar, pero bueno, hay que seguir, no queda otra”, finalizó.

Compartí esta nota

Deja tu comentario

Sobre el autor

El Eco de Tandil

El Eco de Tandil