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La fiscalía pidió que se condene al joven acusado del homicidio de Ayelén y que se cumpla la pena de inmediato

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Ayer culminó la etapa de prueba en la cuarta audiencia por el juicio contra el joven imputado por el crimen de Ayelén Rolando, ocurrido en agosto de 2014 en su casa de calle Brandsen al 300. Con el testimonio de los peritos por videoconferencia se dio por cerrado el debate, no sin antes escuchar los cuatro alegatos de las partes intervinientes.

Como se preveía, para el ministerio público fiscal con la prueba traída al juicio quedó acreditada la responsabilidad penal del joven, calificando el suceso como homicidio simple, peticionando consecuentemente la pena de 10 años de prisión de cumplimiento efectivo. Lo propio peticionó la particular damnificado en representación de la madre, con un par de años más de prisión por el homicidio, aunque subsidiariamente planteó la figura del encubrimiento, por el cual exigió el máximo de pena bajo esa tipificación.

La defensa del acusado, en tanto, fue por la absolución, atendiendo que no se demostró la autoría de su pupilo. Con el mismo tenor se dirigió a los jueces el particular damnificado en representación del padre, quien también peticionó por la absolución del joven y que la causa se traslade el fuero penal de mayores para investigar a los verdaderos responsables del crimen.

Los testigos

La de ayer se trató de una jornada corta pero intensa, signada por las conclusiones de las partes como así también del aporte de los peritos que oportunamente intervinieron en la investigación y que le dieron sustento a la acusación.

Por videoconferencia, se escuchó así al perito en física del instituto de criminalística y forense de La Plata, quien practicó el barrido electrónico que concluyó en las coincidencias de las fibras morfológicas como estructurales compatibles con el patrón genético de la víctima como del presunto victimario en la soga secuestrada y por la que la fiscalía cree se utilizó para el estrangulamiento.

Lo propio hicieron dos psicólogas que también participaron de la causa, como otro perito criminalístico que fue consultado oportunamente de Junín que también fue contundente en aquellas apreciaciones sobre los restos hallados.

En ese orden también fue indagado otro perito de Gendarmería que realizó un estudio de ADN de aquella cuerda secuestrada. El experto habló de una mezcla de los patrones genéticos del joven acusado y de Ayelén.

Alegatos

Transitada ya la mañana, se pasó a un cuarto intermedio hasta pasado el mediodía, instancia en que el Tribunal se dispuso a escuchar los respectivos alegatos.

Sería la fiscal María de los Angeles Marsiglio la encargada de exponer los argumentos por los cuales arribó a la imputación del joven y por el cual pidió que se lo condena a diez años de prisión, acotando que de emitirse un veredicto en ese sentido debía ser de cumplimiento efectivo y de inmediato (si el Tribunal responde con dicha petición el joven quedaría apresado una vez ventilada la condena).

La doctora Noelia Domenighini, en representación de los intereses de la mamá de Ayelén, su sumó a la argumentación de la fiscal, aunque a la hora de requerir condena por homicidio peticionó una pena de 12 años de prisión. No obstante, la letrada sí apeló a la figura subsidiaria, señalando que si para los jueces no quedó acreditada la autoría material sí se lo sentencie por encubrimiento, pidiendo consecuentemente la pena máxima que permite la figura delictiva en cuestión.

Visión diametralmente opuesta tuvo el doctor Santiago Romay en representación del papá de la víctima y del joven acusado. Para el particular damnificado el imputado debía quedar absuelto y debían remitirse las actuaciones al fuero penal de mayores, para que investigue los verdaderos responsables del crimen.

El singular alegato fue interrumpido por la fiscal Marsiglio, quien consideró que como particular damnificado no podía actuar como un cuasi defensor del acusado, pero el Tribunal consideró que debía dejarse sin efecto la objeción y que en todo caso serían ellos, en su veredicto, quienes responderían sobre el rol emprendido por el abogado del padre.

Cerrando las alocuciones, el defensor Ariel Pellegrino, insistió en la inocencia de su cliente y no escatimó en postulaciones que buscaron poner en crisis los fundamentos acusatorios, no sin dejar de criticar a lo que a su entender resultaron contradictorios testimonios, apuntando al supuesto pai umbanda y su esposa, por el cual peticionó –para el primero- que se le inicie una causa por falso testimonio.

Ya sin alegatos por escuchar, los jueces cumplieron el rito judicial de preguntarle al acusado si quería expresar algo de lo visto y escuchado en el juicio antes de conocer el veredicto, pero el joven optó por el silencio, como lo hizo a lo largo de la investigación y los cuatro días de debate.

Sin más, el Tribunal adelantó como fecha para ventilarse el veredicto el próximo 19 de diciembre, tiempo en que se resolverá la suerte procesal del único acusado por el homicidio de Ayelén.

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