Necrológicas

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Semblanzas de vecinos fallecidos recientemente

LIDIA ESTHER TORREBRUNO DE COMESAÑA
El 5 de abril se produjo el deceso de Lidia Torrebruno viuda de Comesaña, quien contaba con 94 años de edad.
Nacida en Tandil, el 2 de diciembre de 1922, de joven vivió en el centro de la ciudad, ya que su padre era el titular de la sastrería La Mundial, ubicada en calle 9 de Julio.
Contrajo enlace con José Comesaña y residió en Arrecifes, Tucumán y Bolívar antes de regresar a tu tierra natal. Lo hizo siguiendo a su marido, quien se desempeñaba como gerente del Automóvil Club Argentino y -en algún momento- como viajante de la empresa Particulares.
Su vida se vio alegrada por la llegada de sus hijas mellizas, María Elena y María Ester, quienes -a su vez- le dieron a sus queridos nietos Aureliano y el exfutbolista José Chatruc. Posteriormente llegarían los dos bisnietos.

Dedicatoria

“Era uno de los nueve hijos de Julia Gentile y Emilio Torrebruno, una familia muy querida y reconocida de Tandil desde 1909, año en que llegaron los abuelos desde el Abruzzo. Las ocho hermanas, una más linda que la otra, la precedieron en su ida, al igual que su único hermano varón, Rafael.
Se fue el 5 de abril. Dijo ‘chau. Me voy tranquila a encontrar con mi familia allá, en la Casa Grande.
Lidia fue un ejemplo de mujer, de madre, de abuela, de esposa, de tía, de mamá…
Gracias. Gracias por querernos tanto, por creernos, por protegernos.
De conducta intachable, mediadora, coqueta, justa, inteligente y canchera, fue maestro de la vida y ejemplo de vida. ¡Genia!
Inevitable vida… ¡inevitable muerte!
Te extrañaremos siempre, aunque sabemos que estás con nosotros. Lejos, pero a la vez cerca.
Te abrazan tus sobrinos e hijos, María Gastañaga e hijas”.

MERCEDES MANSILLA VDA. DE BRIZUELA
A la edad de 100 años, falleció en Villa Cacique la respetada vecina Mercedes Mansilla viuda de Brizuela.
Había nacido el 1 de marzo de 1917 en la provincia del Chaco y desde hace muchos años estaba radicada en la zona.
Mercedes había dedicado su vida a formar una numerosa familia que hoy siente su partida.

Dedicatoria

“Abuela:
Hermosa, cariñosa, compañera de los mates…
Qué se puede decir de vos, Mercedita, como te decían tus nietos preferidos.
Nos separan los caminos, pero siempre estarás presente.
El tiempo ha demostrado en vos que no importa cuánto tenemos, sino lo que tenemos. Que esa luz de tu alma esté siempre con nosotros.
¡Te queremos!
Tus familiares”.

MARIA TERESA ASIN “LA TURCA”
El 6 de abril pasado, a los 75 años, se produjo el deceso de María Teresa Asín, una querida y respetada comerciante establecida en Tandil hace muchas décadas.
Había nacido en Rauch, el 26 de junio de 1941, y fue la titular de la frutería Davité, que funcionara en la esquina de España y Chacabuco.
En 1974 llegó a Tandil en busca de nuevas oportunidades y con el dinero que había ganado del Prode logró instalarse inicialmente en un local de Mitre y San Lorenzo, para luego trasladarse brevemente a Chacabuco al 800 y finalmente -el 4 de junio de 1983- mudarse a la esquina que supo ser escenario de largas colas de vecinos ávidos de productos de excelente calidad.
Teresa era la encargada de viajar tres veces a la semana a comprar al Mercado Central.
A comienzos de 2010 tomó la decisión de vender su negocio, dejando una huella imborrable en la comunidad tandilense, que vio en “La Turca” una mujer honesta y luchadora, que logró imponerse en un sector en el que la mujer tenía un rol secundario.
Sin dudas, su ejemplo ha quedado como una huella a seguir.

Dedicatoria

“Abuela Teresa:
Nos dejaste y todavía te faltaba tanto por vivir, tantos viajes que no van a hacerse, ahora que habías llegado al tiempo de pasear, proyectar viajes…
Fuiste una gran mujer, llena de valores que hoy no existen.
Todos se acordarán de la frutería Davité, que tuviste y que llenaste de gente, trabajando de sol a sol, haciendo viajes en tu camión y en cada viaje una anécdota.
Por eso, Tere, tus nietos Norberto, David y Pablo y tu hijo del corazón David, no te olvidarán jamás.
Luchaste, Tere, hasta el final. No querías irte, querías vivir y seguir soñando.
Seguirás en el recuerdo de cada uno porque en tu vida encajaban las piezas del rompecabezas que vos formaste.
Para vos, la familia era lo primero y la unión de todos también.
Descansa en paz “Turquita”, como te decíamos. Esto no es un adiós, es hasta siempre.
Tus nietos Norberto, David y Pablo Asín y tu hijo del corazón David”.

JORGE ANTONIO SOLUAGA
Inesperadamente, a los 70 años, el pasado 30 de marzo se produjo el fallecimiento de Jorge Antonio Soluaga.
Había nacido en Fernández Paz (provincia de Santiago del Estero).
Hace mucho tiempo que vivía en Tandil, aunque cada tanto hacía un viaje a sus queridos pagos.
Quienes lo conocieron consideran que era un hombre bueno, definido como amigo de sus amigos.

“Don Jorge:
Lo recordaremos con cariño. Familia Tami y Carabajal”.

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El Eco de Tandil

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