Necrológicas

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Semblanzas de vecinos fallecidos recientemente

ELSA ROMERO DE GODOY

Elsa Romero nació el 14 de mayo de 1949 en Federal, Entre Ríos, uniéndose en matrimonio con Roberto Godoy en la misma ciudad el 4 de octubre de 1971, trasladándose ese mismo día a vivir a Tandil. Fruto de ese amor nacieron dos hijos: Marcos y Evangelina a los que educó con todo su amor.
Fue modista, ama de casa y su pasión -entre otras cosas- fue pintar en telas y cuadros. La vida fue transcurriendo hasta el momento de la llegada de Martina, su primera nieta a quien amó con locura.
La familia aún consternada por el deceso escribió una sentidas palabras: “No encontramos palabras para describir lo que sentimos, dejaste nuestros corazones marcados para siempre. Tu hermosa sonrisa, tu presencia, tu valentía, fuiste una mujer fuerte, una esposa, una mamá y abuela ejemplar. Nos llenaste de amor y nos dejaste todas tus enseñanzas. Mami: a pesar de no tenerte más físicamente, vivís y vivirás en nosotros para siempre. Te amamos papi, Marcos y Eva”.

IRIS MABEL IRIARTE

La partida a la casa del señor de Iris Mabel Iriarte generó una profunda consternación en aquellas personas que la amaban, que la recuerdan de la siguiente manera.
“Dejaste en nosotros un dolor enorme y un vacío increíble. Fuiste tan presente que es imposible no tropezar a diario con tus recuerdos. Gusti, Fede, Mariano y Santi, así como tu esposo Adolfo, lloraremos por siempre tu partida. Iris descansa en paz”.

NELBA MABEL ARBALLO

Homenaje escrito por su nieta Magali Ferreiro (Té con leche).
“Gracias Dios por el regalo tan hermoso que me has hecho. Gracias porque me permitiste conocer a esta persona tan maravillosa, Nelva Mabel Arballo, una docente de vocación, una artista de corazón. Fue maestra jardinera, de grado preceptora y directora, tanto en el campo como en la ciudad. Sabía pintar hermosos cuadros, escribir bellos poemas y le encantaba leer. Sus libros eran su tesoro más preciado. Tenía una biblioteca con más de 300 libros y había leído cada uno dos y tres veces.
Era además esposa, madre de dos hijas, abuela de dos nietas y un nieto y bisabuela de Elena. Amada incondicionalmente por todos ellos.
Ella era especial, principalmente en los pequeños detalles, esos que jamás encontraré en otra persona: sus manos extremadamente suaves y calentitas, su perfume de jazmín, sus labios siempre pintados sus pañuelos perfumados debajo de las mangas, sus abrazos de energía, sus medallitas, sus cartitas en los cumpleaños, los chistes pícaros y las canciones y rimas de jardín, las tardes tomando té con leche con vainillas y sobre todo, sus mimos, sus consejos, sus anécdotas y su sonrisa.
Gracias Dios por regalarme la posibilidad de que esta persona tan hermosa haya sido y sea por siempre mi abuelita.
Quise publicar tus poemas en el diario y darte una sorpresa, pero no llegué. Hoy dejo aquí el que más me gusta. Sé que desde allí arriba lo vas a ver y te vas a sentir feliz y orgullosa.
Te ama y extraña mucho, Magui, tu tesorela”.

“Lo que más me hace feliz.

El cielo plomizo invade mi alma
una fresca brisa los árboles mueve
un recuerdo rico calienta mi espíritu
y me digo: esta tarde llueve.

Yo soy, tú eres, él es,
son los que me rodean y quiero,
que dulce es querer a los seres
que rodean mi vida y mi tiempo.

Yo amo mi vida y mi Dios
que protege y vigila mi sueño,
qué hermoso es sentir el amor,
por todo lo que es lugareño.

Mamá, papá, mis hermanos,
todos en el recuerdo,
mis hijas, mi esposo, mi dueño,
mis nietos, bisnieta mi premio.

Por Mabel Arballo”.

LUIS OSCAR BERNARDO

Fue tandilense por adopción, pero, según su propio decir, nacido en Tedín Uriburu.
A los dos meses perdió a su mamá y lo criaron unos tíos. A los seis años entró como pupilo en el Colegio San José, donde estudió y se recibió de perito mercantil con el premio de honor. Ingresó en la Escuela Fábrica 17 donde se graduó como técnico en máquinas y herramientas egresando como abanderado. Fue entonces que ingresó en Metalúrgica Tandil donde conoció a un grupo de emprendedores que decidieron abrir una fábrica (Tandilfer) y lo convocaron a trabajar con ellos y allí fue camionero, obrero, jefe de personal y secretario de la presidencia. Allí se forjó y desplegó, no solo su capacidad, sino todo su interés e ilusión de ir más allá y junto a otros empresarios fundaron la Asociación de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica y luego tras largos meses y esfuerzo se fundó la obra social OSIM. Más tarde se desempeñó como jefe de Personal en la Clínica Chacabuco. Fue un luchador y un hacedor que siempre miró más allá y trabajó por el bien común.
Su espíritu de servicio también quedó plasmado en su labor en el Rotary en donde sus compañeros de María Ignacia reconocen su acción y entrega.
Católico activo, participó en distintas entidades parroquiales siempre al servicio de la comunidad y llego al Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Se entregó de lleno al movimiento y a Dios, no escatimando fuerzas y renunciamientos en su tarea emprendida con una actitud encomiable en su misión llevada a cabo sin retaceos.
También tenía su gran pasión, su San Lorenzo que lo llevó junto a una de sus hijas y otros “cuervos” a fundar la Peña de San Lorenzo en Tandil.
Fue un hombre probo, honesto, digno, respetuoso y respetable que formó su hogar y junto a su esposa crearon una hermosa familia. Ambos solos y unidos lograron una numerosa y maravillosa familia que a pesar de la pérdida de un hijo, se fortaleció y se afianzó. Hijas, nietos y yernos contribuyeron para que el amor y la unidad reinaran en ella.
“¡Gracias! papá, abuelo Luis, por tu legado de amor, humildad y honestidad. Todos sentimos y lloramos tu partida con dolor y extrañamos tu querida presencia. Cada uno de nosotros te tenemos guardado en nuestros corazones y permanecerás siempre en ellos. Tu ejemplo de vida, bondad, entrega, tu paz, tu amor, son luces que nos alumbran hoy y siempre. ¡Gracias! Descansa en paz junto a Luisito y con Dios como te merecés altamente. Nunca te olvidaremos”.

LIBERTAD DORA RAMBLA VDA. DE PALMA PARODI

Nació el 22 de febrero de 1926 en Gonzales Chaves, hija de Carmen Salituri (tandilense) y Antonio Rambla (español). Su infancia la pasó en Tandil junto con sus cinco hermanos, cuando adolescentes se trasladaron a Lanús, donde formó su familia. Se casó con Esteban y tuvo dos hijos.
En 1976 volvieron a vivir a su querida Tandil, donde sus dos hijos formaron sus familias y nacieron sus nietos.
Tuvo una linda vida, era muy sociable, quería y se preocupaba por las personas con quienes tenía relación de amistad.
El pasado 22 de febrero, Dorita celebró muy feliz sus 91 años rodeada del cariño de todos. Este mismo cariño fue demostrado el día de su partida, en que fueron a despedirla sus familiares y amigos, y los amigos de sus hijos y nietos, a quienes ella consideraba también como sus propios amigos.
Ya estamos sintiendo el vacío que ha dejado, pero se fue en paz, rodeada de su familia.

HIGINIO PRADO (CACHO)

Cacho nació el primero de noviembre de 1933. Sus padres fueron Julia y Valentín. Fue el tercero de cinco hermanos, Félix y Negro, Nilda y Nito. Creció en San Manuel, trabajando desde muy chico, primero en La Ventura y luego como aprendiz en el oficio que desarrollaría toda su vida, como albañil.
De la misma manera que en su trabajo, supo construir para sí una familia muy unida. Luego de casarse con Norma, su fiel compañera, en 1960 tuvieron a su primer hijo, Daniel.
La vida le jugaría una mala pasada cuando en 1968 pierde a la que fue su segunda hija, Marisa. Pero como todo en la vida, siempre hay cosas por las que seguir, y así fue como en ese mismo año nacería Marcela.
Así transcurrieron los años de su familia, siempre con el trabajo como estampa y la tranquilidad de ir convirtiéndose poco a poco en un ejemplo a seguir. Luego aparecieron los hijos políticos, Rolo y Vivi, que fueron siempre queridos como propios. Daniel fue su compañero en los últimos años de profesión, solamente interrumpida por la innegociable siesta después de cada almuerzo.
En 1990 empezarían a llegar los nietos, primero Leandro, después Julieta, Florencia, Camila, Santiago y Valentina.
Cada uno de los nombrados lo recordará a su manera, con las memorias de sus vivencias, sus frases, sus costumbres. Pero hay algo en que seguramente todos van a coincidir; en que en todos dejó la mejor imagen y presencia que una persona puede dejar, la de que Cacho fue una de las personas más buenas que cada uno conoció.

JORGE BAIGORRI

Nació en la Provincia de San Juan el 26 de febrero de 1928, su familia estaba formada por sus padres y nueve hermanos.
Cursó sus estudios en la Escuela Normal Sarmiento y luego en la Escuela de Fruticultura y Enología de San Juan, recibiendo su título en 1940.
Desarrolló su emprendimiento en la finca familiar Hamta-Huasi, que así es llamada, lo cual significa Residencia del Señor, en Calingasta. Allí ejerció su profesión de enólogo.
Su paso de esta etapa de su vida siempre fue uno de sus recuerdos imborrables. Y fue así que transmitió a sus hijos y nietos y esposa ese amor por esa gran familia Baigorri-Echezarreta, donde siempre estará latente.
En el año 1956 conoció a quien fue su esposa y compañera, María Carmen Perfetto. Se radicaron en Tandil para formar su familia con sus hijos: Jorge, Bernardo y María. Sus nietos: Celeste, Bernardo, Felicitas, Bautista, Paula, María, Carolina, Juan y Manuela.
Inició la actividad comercial en la Agencia Fiat-Mercedes Benz de Perfetto y Lara.
En el año 1965 ingresó en la prestigiosa y entrañable firma New Style, donde el buen vestir se destacaba, hasta su cierre en el año 2000.
Fue socio del Club de Leones, donde desempeñó su cargo de secretario, tesoreros y presidente. Es de destacar que fue un hombre probo y de conducta intachable. Todas sus actividades las desarrolló con gran amor, dedicación y desinterés, despertando en sus relaciones públicas y comerciales mucho cariño, admiración y estimación.

FRANCISCA EMILIA MAYA VDA. DE ERRECART

Francisca Emilia Maya llegó a este mundo el 12 de marzo de 1925 en la vecina ciudad de Ayacucho, lugar donde creció, disfrutó su adolescencia, cosechó innumerable cantidad de amistades y logró lo más preciado, formar una familia, y trasmitirles a sus hijas todos los valores con los que ella fue formada.
La apodaban “Pancha” y recién dejó Ayacucho hace quince años ya que junto a su esposo Mario sintieron que era momento de estar más cerca de sus hijas y nietos.
Mujer alegre, apasionada y muy luchadora, participó de talleres de arte y su hobby era la pintura, específicamente “sus mandalas”.
Muy compañera de sus hijas con las que compartía tardes de charlas y juego de naipes, siempre fomentó la unión familiar disfrutando mucho de encuentros con sus nietos.
Tenía un fuerte carácter que es lo que le permitió adaptarse a distintas situaciones. Hoy la extrañamos mucho, su presencia fue y será muy importante para todos.

JOSE ADOLFO GIRADO

El 1 de febrero a los 69 años se produjo el deceso de José Adolfo Girado. Había nacido en Tandil, realizó sus estudios primarios en el Colegio San José; recibiéndose de técnico electromecánico en la Escuela Felipe Senillosa.
Trabajó en Metalúrgica Tandil; jugó al casín; era hincha de River Plate y Ramón Santamarina.
Se fue joven tuvo una vida rodeada de incondicionales amigos que lo acompañaron en su corta enfermedad. Por su voluntad, sus restos fueron cremados.
“Te vamos a extrañar tus amigos, tus sobrinos Mariano y Nancy, tus sobrinos nietos Mora y León y tu hermana Clara. Descansa en Paz”.

ANA MARIA TORRENT

La Asociación Civil Casa del Niño en la Calle, Granja Los Pibes, con un sentido texto recuerda a la señora Ana María Torrent quien falleció el pasado 9 de marzo del presente año.
“Te fuiste pero no tanto
tu mirada se fugó
se resistió a contemplar tu cuerpo cansado.

Te fuiste porque tu sonrisa blanca
no quiso comprender
la debilidad de la llama.

Te fuiste en un marzo otoñal,
dejándonos más tristes y solos,
más rotos.

Te fuiste pero no tanto.
Desafiando la muerte,
acá seguirás,
con nosotros.

Persiguiendo la justicia,
Haciendo ancha tu espalda,
Para sostenernos siempre desde la alegría,
Acá seguirás, erguida, alta, hermosa.

Regalando pedazos de sol,
que guardó tu piel dorada”.

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El Eco de Tandil

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