La Ciudad

Vecinos de calle Independencia exigen que entuben un zanjón que pone en peligro al barrio

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Un grupo de vecinos del barrio Kaffka alzó su voz para renovar un reclamo que ya ha hecho en múltiples oportunidades pero no sólo no han obtenido respuestas, sino que la situación se ha agravado. Se trata de un gran zanjón de aproximadamente tres metros de profundidad y cuatro de ancho que corre por Independencia y va desde Aeronáutica Argentina hasta el arroyo Langueyú, donde desemboca.
El problema es que ese zanjón, que se extiende a lo largo de unas siete cuadras, además de ser un foco de transmisión de enfermedades y un criadero de mosquitos, aísla a los vecinos del resto del barrio y constituye un riesgo muy grande para los niños, que deben pasar por el lugar de manera obligada para asistir a la escuela. Mucho más considerando que, días atrás, el Municipio hizo trabajos para agrandar y profundizar el zanjón, lo cual, lejos de ser una solución, brinda más dolores de cabeza a los frentistas.
Sólo algunos precarios puentes realizados por los propios vecinos comunican a los habitantes del otro lado de Independencia con el resto de la barriada. Además, cuando llueve, las calles se inundan e ingresa agua a las viviendas.

Un reclamo
eterno

Viviana Velázquez, una de las vecinas y promotora comunitaria de salud del barrio, explicó que “éste es un reclamo eterno. Es un zanjón que oficia de desagüe de toda la zona y lo que sucedió en las últimas oportunidades que llovió fue una inundación. Hicimos reclamos, levantamos firmas, llevamos las fotos de lo que había pasado, hubo gente con más de 40 centímetros de agua dentro de las casas, pero no hubo respuesta del Municipio”.
Lo que sucedió luego de que los frentistas presentaron ese reclamo, fue que el Municipio “mandó a cortar el pastizal que tenía más de un metro de altura, y ensancharon la zanja, le dieron más profundidad cerca del arroyo, destruyeron los árboles también, aflojaron las raíces, entonces ahora hay riesgo de que se caigan los árboles. Ahora le sumamos el riesgo de que alguien se caiga, hay muchos chicos en el barrio”.
En ese marco, la vecina pidió “una solución definitiva” y recalcó que quieren que se entube, lo cual resolvería el problema de fondo.
“Hace años que venimos haciendo este reclamo. Yo soy promotora comunitaria de salud y enviamos los reclamos en enero, pero no tuvimos respuesta”, sostuvo.
El problema es que “al ensanchar la zanja hay más capacidad para el agua, y con el riesgo de que si se eleva el arroyo con la lluvia, el agua va a venir para este lado. Si ya sin tener ese problema se inundó todo, al venir directamente el agua del arroyo para acá va a ser peor”.
Piden que se entube desde Aeronáutica Argentina hasta la desembocadura de la zanja en el arroyo.

El criadero de
mosquitos de
toda la ciudad

La indignada vecina indicó que “queremos una reunión con el Ejecutivo para que se ocupen del problema porque está bueno que se escuchen las propagandas de la campaña del dengue pero éste es el criadero de mosquitos para todo el ‘Tandil soñado’”.
En tanto, Soledad Mendizábal expresó su preocupación por lo que pueda ocurrir cuando llueva, ya que tenían problemas antes y temen que ahora se agrave la situación con el ensanchamiento del zanjón cerca del arroyo.
“No ha llovido todavía, no sabemos lo que va a pasar. Lo que nos da miedo es la profundidad que le dieron, porque hay muchos chicos en el barrio y para ir a la escuela tienen que pasar por el zanjón. Cerca del arroyo se hace mucho más profundo, es un peligro para los niños”, advirtió.
Por su parte, Diana Ramos resaltó que el entubamiento va a permitir darle continuidad a las calles que cortan Independencia porque actualmente están “incomunicados”.
“Varios niños se han caído ya en el zanjón, entonces necesitamos que hagan una calle para que los niños puedan ir a la escuela. Es un derecho que tienen de poder pasar para ir a la escuela y no les podemos quitar eso. Todos los días a la mañana tenemos que molestar a una vecina para pasar por un puente que está todo flojo, entonces tenemos que sufrir todos los días esa situación”, señaló.
Es que los vecinos deben pasar de un lado al otro por puentes realizados por las mismas familias y como tienen mucho tránsito porque es el único modo de pasar, no se encuentran en buenas condiciones, lo cual es riesgoso también. u

La concejal Poumé pidió soluciones
con los recursos del “endeudamiento”

La concejal del Frente para la Victoria María Eugenia Poumé, que estuvo presente en la reunión vecinal, explicó que “esto implica un peligro para los chicos. Las familias han podido hacer sus propios puentes, que por supuesto no tienen la seguridad necesaria, y como son muy solidarios permiten que la gente de atrás, que está lindera al arroyo pase por ese puente, por lo cual tiene mucho tránsito por día y con lo cual cada vez se hace más inseguro ese puente”.
“Ellos están pidiendo nada más y nada menos que lo entuben para que no se provoquen inundaciones, para que puedan pasar por una calle sin riesgos”, remarcó.
Y agregó que “acá cerca están las escuelas Primaria 25 y la Secundaria 13 y hay pastizales que hacen que los chicos corran serios riesgos al momento de ir a la escuela y volver, por lo tanto tienen que ir por las calles. Así que este barrio necesita que haya una intervención fuerte del Ejecutivo, y los vecinos tienen la esperanza de que así sea”.
“Nosotros los vamos a acompañar desde el Frente para la Victoria a solicitar una entrevista ya sea con Obras Públicas o con el Intendente a fin de que se les dé una respuesta y que con el dinero que va a llegar fruto del endeudamiento de la Provincia para obras públicas, ésta sea la prioridad”, manifestó.
En ese marco, resaltó que “Tandil tiene que crecer para este lado, y el Gobierno municipal tiene que poner a estos barrios a la altura de las circunstancias y que la gente viva como todo el resto”.
“Lo único que están pidiendo es calidad de vida porque tener esta zanja abierta no sólo implica riesgo de seguridad, de salud, sino también que no puedan estar con tranquilidad en sus casas porque no saben si se van a inundar, si un nene se va a caer. Se han caído autos, es muy preocupante y merece una solución rápida. Está claro que van a tener recursos, que son los que va a mandar la Gobernadora fruto del endeudamiento”, concluyó. u

La segunda etapa de limpieza
del Langueyú aún no se concretó

Otro problema vinculado al planteo de los vecinos del barrio Kaffka es el tema del saneamiento del arroyo Langueyú. Luego de los reiterados reclamos por las inundaciones que provocaba el desborde de la cuenca, el año pasado se llevó adelante la primera etapa de limpieza y dragado, que abarcó poco más de 3 kilómetros, desde la Ruta 30 hasta Circunvalación.
En octubre del año pasado, el entonces secretario de Obras Públicas Mario Civalleri anunció la firma de un convenio con la Provincia para avanzar en la segunda etapa de limpieza que abarcaría el tramo entre Labardén y Chapaleofú, con un plazo de ejecución de 180 días. No obstante, seis meses después de esa confirmación, los vecinos aseguran que esa obra nunca comenzó.
“Quedó pendiente la segunda etapa del arroyo, la limpieza, y eso también es urgente porque los vecinos de Urquiza, lindantes al arroyo, se inundan y el agua también viene hacia este lado. El Ejecutivo había anunciado que la obra estaba comprometida antes de las elecciones, que habían concretado la firma del acuerdo”, sostuvo Mario, uno de los frentistas.

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El Eco de Tandil

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