La Ciudad

Un turista elevó al Concejo una denuncia por maltrato tras una multa

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Ayer por la mañana un turista proveniente de Buenos Aires se presentó en el Municipio para hacer su descargo por un particular episodio que vivió a raíz de una infracción por mal estacionamiento. El planteo generó críticas y acusaciones cruzadas en torno al funcionamiento del esquema implementado en el radio céntrico en el marco del Sistema Unico de Movilidad Ordenada (SUMO).

Junto a su familia, Julio Greco llegó este miércoles a la ciudad para pasar unos días. “Y me encontré con una situación bizarra que considero fue un maltrato total”, expresó el damnificado en diálogo con El Eco de Tandil.

Con cierto humor al recordar el momento, contó que cuando asistió a la Dirección de Control Urbano Vehicular, en Belgrano 485, a pedir explicaciones sobre el hecho terminó rodeado por “siete policías” de la Bonaerense y la Local, movilizados en dos patrulleros y en bicicletas.

“Todavía no entiendo el motivo; quería hacer un descargo ante una infracción que consideraba estaba mal hecha”, justificó, y agregó que “soy de Buenos Aires y no tenía idea de la tarjeta”.

 

El episodio

 

Tal cual se desprende de su testimonio, el episodio se inició a los pocos minutos de haber arribado a la ciudad, este miércoles por la tarde. Alrededor de las 16 estacionó su vehículo en la zona céntrica y comenzó a buscar un lugar para adquirir la tarjeta SUMO “pero estaba todo cerrado”. Luego se acercó a una inspectora de tránsito a quien le consultó sobre el sistema “porque quería saber cómo era”, y aclaró que “no era que estaba en rebeldía”.

Criticó que la agente municipal le explicó “a medias” sobre el sistema, “me mandó a un negocio frente al Sanatorio a conseguir la tarjeta, pero además había cinco personas persiguiéndola para que nos cuente sobre el tema”.

Allí le planteó que la infracción era “injusta”, requirió un lugar para poder realizar el correspondiente descargo sobre el accionar y fue enviado a las oficinas de SUMO, en 9 de Julio y Pasaje Fournier, y después al depósito de Belgrano al 400.

Una vez en el lugar “me dijeron que no me iban a dar una explicación, que no podía asentar nada”, frente a lo cual aparecieron en escena otros inspectores que “me rodearon y empezaron a gritar”.

En ese momento “veo que me llama un oficial desde la puerta y me pide si me podía retirar” y “cuando salgo veo que tenía siete efectivos alrededor, como si fuera un narcotraficante”, expresó con gran sorpresa.

“Fui a pedir una explicación por una infracción de tránsito ridícula, nada más”, dijo.

Entre las evaluaciones, Greco admitió que resulta necesario ordenar el tránsito en la ciudad pero cuestionó la implementación del Sistema Unico de Movilidad Ordenada: “Los carteles no tienen un lugar adónde dirigirse ni cómo funciona la tarjeta; no puedo adivinarlo”, se quejó, y cargó contra la falta de un lugar donde brinden una explicación.

En esa línea recordó que le sugirieron que se dirigiera a las oficinas de SUMO donde le dijeron que no podía asentar ningún reclamo y de allí lo mandaron a Belgrano y Paz.

Ante la negativa recibida en ambos lugares, con un episodio puntual en Tránsito, se acercó hacia el Concejo Deliberante a asentar su denuncia “por el maltrato de la inspectora y del resto”.

 

Una cuestión a revisar

 

Centró su queja en el trato “indignante” que recibió por una infracción de tránsito que es “menor” y en su descargo expuso que llegó desde Mar del Plata a Tandil en busca de tranquilidad y escapando al movimiento de la ciudad balnearia en temporada de verano y “desde el miércoles que no he podido ir a las sierras”.

A modo de crítica expresó: “Me gusta el lugar y por eso sigo viniendo pero hoy me voy amargado”, e insinuó que “como centro turístico deberían rever esto”.

 

Tránsito dijo que la oficina de SUMO se encontraba cerrada

 

Por otro lado, el director de Control Urbano Vehicular, Walter Villarruel, se desligó del episodio y apuntó contra la atención en la central del sistema que administra el estacionamiento medido.

Sobre el caso denunciado dijo que la inspectora que actuó le explicó al dueño del vehículo cuál era la forma de pago y ante las críticas sobre lo “injusto” del sistema respondió que las normas “están para cumplirlas”, más aún cuando esta disposición “fue votada por unanimidad por el Concejo, por lo tanto todos los tandilenses tenemos que cumplirla y los que no son, también”.

“El damnificado llegó al corralón de Belgrano derivado por la inspectora. Lamentablemente la oficina del SUMO estaba cerrada pero nosotros lo que hacemos es el control”, repasó.

Y agregó que “el problema es que Greco llegó y exigió una respuesta rápida que acá no se le puede dar. Se lo invitó a retirarse y como no lo hizo se llamó a la policía”.

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