La Ciudad

La feria de mujeres emprendedoras se consolida y atrae cada vez una mayor cantidad de público

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Ayer por la tarde se concretó nuevamente la feria de mujeres emprendedoras en la Plaza de las Artes, situada en el Pasaje Fournier. Gran cantidad de gente circuló por el predio durante la jornada y adquirió distintos productos de la amplia variedad de artículos que se presentaron.

El encuentro tuvo lugar de 16 a 20 y en esta oportunidad hubo un total de 20 stands.

Andrea Rossetti, la directora de Políticas de Género y Diversidad Sexual del Municipio, explicó que “la idea es mensualmente hacer la feria en dos oportunidades a principio de mes. Se ha formado otro grupo de emprendedoras, el que está hoy es el grupo fundante, que son las emprendedoras con las cuales arrancamos este proyecto y ahora tenemos un segundo grupo y hay más emprendedoras que se están queriendo sumar”.

En ese marco, el sábado 4 se llevó adelante el encuentro con el nuevo grupo de emprendedoras y ayer con el fundante.

“La verdad es que nos gusta cómo está funcionando, estamos atentas a todo lo que podamos ir sumando. En estas últimas ediciones hemos incorporado también a la Dirección de Medioambiente, con la bolsas agroecológicas que hace Copeva, para que la gente se lleve ese recuerdo y apuntamos también a que se cuide el medio ambiente”, sostuvo.

 

Apuntalar las economías

Ayer, al ser el Día de la Tradición, la temática fue folclórica, por lo cual algunas de las emprendedoras se pusieron sus vestimentas alusivas y a partir de las 18 hubo espectáculo de folclore con Franco Ferrer.

El encuentro cerró con sorteos de productos de la feria.

El 2 diciembre será el cierre de los talleres comunitarios y para esa oportunidad proyectan exponer esos productos y los de todas las mujeres emprendedoras en lo que será  “una apuesta fuerte en la Plaza Independencia y ya cerca de Navidad con la posibilidad siempre, que es lo importante de este proyecto, de tener puntos de comercialización que les permitan a las mujeres apuntalar sus economías, eso es lo central, aparte de generar este espacio de intercambio, de compartir un mate”.

 

Santa Rita

María Marino, de Cáritas, una de las instituciones fundadoras del proyecto Santa Rita, recordó que el proyecto surgió en el año 2001 cuando, en el marco de la crisis, pensaron en una iniciativa “para hacer panificados con el fin de que la gente mejorara la calidad alimentaria, y a partir de ahí nos sumamos con la Secretaría de Desarrollo Social”.

“Ya cumplimos casi 17 años del proyecto y lo que se hace es dar capacitaciones durante todo el año en los centros comunitarios, hoy tenemos más de 100 personas que se han capacitado, que van a egresar el 2 de diciembre, generalmente tenemos un promedio de 100 y 130 egresados por año”, puntualizó.

Y destacó que “aparte de aprender, las mamás la producción se la llevan a su casa para compartirla con su familia”.

 

La cooperativa

Por otra parte contó que este año “le agregamos un plus, que es que de todo el grupo se formó una cooperativa con ocho mamás que a partir de hoy ya empiezan a panificar y vender para su cooperativa”.

“Es un emprendimiento laboral, siempre se pensó que la capacitación fuera aprender el oficio de panadero, pastelero, repostero y que la gente pudiera mejorar su calidad alimentaria y pudiera impulsarlo en el mercado laboral, este año hemos podido dar el marco de la cooperativa, ellos hoy están inaugurando la cooperativa Santa Rita, que se acaba de formar”, afirmó.

Agregó que “hoy es su debut como cooperativa y la verdad que para todas las instituciones que estamos en esto es un orgullo, es ver el proyecto terminado, que la gente pueda independizarse y tener su salida laboral. Nos interesa que la gente se junte, comparta, y no queden solos en sus casas cuando ya de por sí tal vez están atravesando situaciones conflictivas, vulnerables, así que podemos decir que 2017 hemos cumplido el objetivo de forma conjunta”.

 

Una buena salida laboral

Karina Zavala, una de las integrantes de la cooperativa Santa Rita, contó que “somos ocho con ayuda de dos coordinadoras que nos están guiando muy bien. Y vamos a tener una explicación sobre la organización de una cooperativa” y explicó que pretender comercializar los productos en ferias, casas particulares, negocios o eventos chicos que puedan surgir para empezar.

Admitió que cuando comenzó con el taller nunca pensó en que se convirtiera en una salida laboral pero cuando le propusieron formar parte de la cooperativa “me pareció muy interesante y aparte se formó un grupo muy lindo”.

Por su parte, Marcela Ferrando explicó que “estamos empezando, es todo muy reciente. Nos están yendo bien en la feria, la gente pasa, mira y siempre algo se lleva”.

“Es una muy buena salida laboral, es un lindo trabajo, a mí me encanta cocinar, a la gente que viene a comprar le damos una tarjetita para levantar pedidos”, indicó.

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