Los adjudicatarios del barrio Universitario II entregaron un petitorio en Anses
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Un grupo de adjudicatarios del barrio Universitario II, situado en Casacuberta y Vistalli, presentó un petitorio en la sede regional de la Anses exigiendo respuestas, luego de cinco largos años de espera en los cuales el Instituto de la Vivienda sólo construyó 8 de las 59 casas que estaban proyectadas.
Cabe recordar que los fondos fueron otorgados por Anses al Instituto de la Vivienda hace ya un lustro.
Diego Jongewaard de Boer, uno de los adjudicatarios, explicó que el jueves a las 8 de la mañana se dirigieron a la Anses con el fin de entregarle el petitorio al jefe de la regional Facundo Llano y que ya habían anunciado con anterioridad que iban a acudir en ese horario. No obstante, no fueron recibidos por el funcionario.
“La secretaria nos planteó que tiene una agenda muy ocupada. Queríamos entregarle el petitorio a Facundo Llano en mano, para que arbitre los medios para poder hablar con (el director ejecutivo de la Anses) Diego Bossio para encontrar alguna salida a este problema que tenemos con las viviendas”, expuso.
De cualquier modo, la secretaria recibió el petitorio y les solicitó un número de teléfono para comunicarse con ellos.
“Todavía no nos ha llamado. Esperamos que Llano pueda hacerse un lugarcito en su agenda para poder avanzar con el problema que tenemos y que hace cinco años que estamos esperando”, manifestó.
A su vez, aclaró que no tienen ningún reproche respecto a las gestiones del gremio que los representa, que se ha dirigido en diversas oportunidades al Instituto de la Vivienda, sin obtener respuesta alguna.
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el barrio colgado”
Por su parte, Mariana Güimil aseguró que apuntan a contactarse con el gobernador Daniel Scioli, “que fue quien nos metió en este problema, porque sabemos que Anses giró en su momento la plata para el barrio y después Scioli nos dejó con el barrio colgado, porque no sabemos dónde quedó nuestra plata”.
“Los terrenos los compramos nosotros, por eso estamos luchando. La infraestructura también la pagamos nosotros, y una vez que se hicieran las viviendas a través del Instituto, nosotros teníamos que pagar las casas”, indicó.
En ese marco, lamentó que ahora “no tenemos salida, porque no tenemos los terrenos para hacer nuestras viviendas por nuestra cuenta o pedir un crédito, pero el Instituto de la Vivienda no termina el barrio, así que estamos en una encrucijada de la cual no podemos salir”.
“Hemos entregado cartas, hemos hablado con distintos funcionarios y la verdad que no tenemos respuestas, ya es demasiado. Son cinco años, esperamos mucho tiempo, y sabiendo que los terrenos son nuestros, porque los pagamos”, enfatizó.
A su vez, recalcó que “no queremos que nos pase lo mismo que ocurrió con Smata, que pasaron como 40 años sin respuestas. Queremos una respuesta ahora, porque muchos estamos alquilando y no tenemos porqué, si tenemos nuestro terreno”.
El petitorio
En el petitorio solicitan la terminación del barrio o que les devuelvan los terrenos que compraron con su esfuerzo con sus respectivas escrituras y que arbitren los medios para que puedan obtener un crédito Procrear aquellos que estén interesados.
Diego Jongewaard de Boer recalcó que tiene que haber “voluntad política, es tan sencillo como eso, porque si seguimos así, quizás mi nieta tenga la suerte de entrar a vivir en esta casa”.
En tanto, Cristina Orellano manifestó que “como otras personas que accedieron a un crédito, queremos tener el mismo derecho, porque tenemos un ingreso digno, suficiente para poder afrontarlo, y nos tienen trabados. Es injusto. Nosotros queremos pagar las casas”.
Además, confiaron que buscan que el tema forme parte de la agenda universitaria. Explicaron que solicitaron una audiencia con el rector y elevarán un pedido al Concejo Superior para que se expida como universidad.
“Somos parte de la comunidad universitaria, se supone que deberíamos apoyarnos entre todos”, remarcó.
Y aclaró que hasta ahora “trabajamos informalmente. Ahora vamos a hacer las gestiones por escrito, esperando las respuestas. Queremos hechos, respuestas y tiempos concretos, vamos a exigirlo porque tenemos derecho”.
Inconcebible
“Somos trabajadores de la educación, sabemos manejarnos con respeto. Ellos saben cómo son nuestros canales y nuestra manera de actuar; no vamos a hacer un piquete o a cortar una calle, no nos sentimos cómodos con eso. Pero tampoco es bueno que nos quiten el derecho de reclamar porque no lleguemos a ese límite, no puede ser que no te reciban porque no te hacés ver en la calle”, cuestionó. “Un funcionario público que sólo da respuesta ante ese tipo de reclamo, deja mucho que desear”, lanzó Cristina Orellano.
Asimismo, Mariana Güimil expresó su indignación porque “vienen a prometer a través del Instituto de la Vivienda terminar otros barrios o hacer otras casas. No terminaron nuestro barrio que hace cinco años que estamos esperando. Es inconcebible”.
“Pensé que Facundo Llano nos iba a recibir y escuchar, poner buena voluntad, aunque sea cinco minutos, pero eso sólo quedó en una expresión de deseo”, sostuvo. u
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Cristina Orellano, Mariana Güimil, Sebastián Alvarez y Diego Jongewaard de Boer, adjudicatarios del barrio Universitario II.
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