Bajaron a una joven de un micro por fallas con la tarjeta y sufrió un intento de robo
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Este miércoles por la tarde, una estudiante que asiste al colegio nacional Ernesto Sábato fue obligada a descender de una unidad de la línea 500 (amarilla) al presentarse un inconveniente con la tarjeta del boleto electrónico y, al regresar a pie a su casa, fue abordada por tres personas que intentaron robarle sus pertenencias, según denunció su padre, Mario Marcuzzi, uno de los organizadores de la Feria Verde de la Universidad Barrial.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl episodio, que alarmó a toda la familia de la joven de 15 años, ocurrió a tan sólo cuatro días de la puesta en vigencia del novedoso sistema, como único medio de pago, para la utilización del servicio de transporte urbano de pasajeros.
Molesto por lo sucedido, el padre de la menor damnificada no descartó presentarse ante el Municipio o la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante para plantear el caso y reclamar una sanción.
El caso
En diálogo con el ciclo televisivo “Tandil despierta” el vecino relató el modo en que ocurrieron los hechos, que su propia hija le contó al superar el tenso momento que vivió cuando pretendía volver a su domicilio.
Según indicó, alrededor de las 17 de este miércoles “se tomó el colectivo amarillo en la zona de la Escuela Sábato y a la cuadra la bajaron porque la tarjeta no pasaba”.
Como alternativa, comenzó a caminar hacia su casa “y a las pocas cuadras del lugar le quisieron robar el celular y la mochila; fue un caos”.
Marcuzzi indicó que del hecho se enteró a los pocos minutos cuando la joven “me llamó llorando diciendo que la habían querido asaltar”.
Cuestionó que un adulto podría reclamar por continuar en la unidad, en caso de presentarse un hecho similar, “pero un chico de 15 años en ese momento quizás no se da cuenta de lo que tiene que contestar”, e hizo foco en la actitud del trabajador del volante que, ante la imposibilidad de pasar el plástico, la obligó a descender.
“Fue un momento desagradable y no me gustó nada ver a mi hija en el estado en que estaba”, y admitió que “en ese momento no sabía cómo iba a reaccionar si me encontraba con la gente”.
Intento de robo
En la vía pública, nuevamente tras haber descendido del micro, la adolescente comenzó a caminar por la calle Fugl y “a la altura de la Escuela 53, tres muchachos le manotearon la mochila”, frente a lo cual “se dio vuelta, escuchó que le pedían el celular y empezó a correr”.
En ese momento se encontró con un hombre que “la vio llorar y le ofreció un teléfono para comunicarse conmigo”.
“Eran las 17, a pleno día, en una calle con mucho tránsito vehicular”, apuntó Marcuzzi, que agregó que “ahora la recomendación es tomar las avenidas y caminar por Brasil, Avellaneda. Es una locura”.
“No pueden dejar chicos en la calle”
Con cautela y evitando generalizar, el vecino apuntó que “si estipularon que un menor no puede bajarse, el mensaje tiene que estar más claro y llegar hacia todos los colectiveros”, y en este punto “sí depende de un gremio, de la Cámara de Transporte, del Municipio”, a quienes reclamó “alguna medida”.
“No pueden dejar chicos en la calle, hacerlos bajar, es una locura”, definió con tono de molestia e indignación.
También se mostró desorientado al no estar seguro contra quién accionar frente a este hecho e insistió en que “no todos los choferes son iguales”, puesto que “conozco casos de chicos a los que no les anduvo la tarjeta y los han dejado viajar igual”.
SUMO
En su descargo, Marcuzzi apuntó contra el Sistema Unico de Movilidad Ordenada (SUMO), que administra el sistema del boleto electrónico en la ciudad, al remarcar que “indudablemente el mío no es el primer caso” y que “viene teniendo irregularidades en forma constante”.
En esa línea, arremetió contra Eycon SA, la firma responsable del sistema junto al del estacionamiento medido. “Soy de Bahía Blanca -ciudad de procedencia de la empresa- y lo que ha pasado es exactamente lo mismo con las tarjetas”, aseguró.
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