La Biblioteca Central de la Unicén, un ambicioso sueño hecho realidad
El Eco de Tandil dialogó con el contador, quien dio detalles de esta megaobra que financió el Gobierno nacional e invitó a todos los vecinos a conocerla y disfrutarla.
-¿Cómo se siente ahora que la biblioteca en el Campus es una realidad?
-Muy, muy contento. Realmente para todos los universitarios era una deuda pendiente. Desde que el Campus se fue llenando de actividad, allá por los primeros años de los noventa, todos sentimos que ese lugar sólo estaría completo cuando estuviera allí la biblioteca. Cualquiera que fuera la idea que uno tenga sobre un Campus, nadie lo imagina sin una buena biblioteca como edificio emblemático.
Pero, además, era una necesidad. Una creciente necesidad. Fíjese que a partir de contar con un comedor en el Campus, donde almuerzan diariamente unos mil estudiantes, las estadías por varias horas para cursar, alimentarse y realizar actividades gremiales, estudiantiles, deportes, sociales ,etc., demandaban espacios de estudio, descanso, lectura general y encuentro. Y eso lo suma la biblioteca.
-También el espacio en la sede del Rectorado estaba siendo cada vez menos funcional, ¿no?
-Sí, exactamente. Menos funcional, insuficiente, sin acceso directo a los libros y revistas, sin ninguna posibilidad de usos alternativos y con deterioro creciente.
Las bondades de la nueva y las deficiencias de la antigua hacen que todos nos sintamos muy felices.
Una obra
millonaria
-Por lo que dice, hace tiempo que la necesidad de la nueva biblioteca era imperiosa. ¿Por qué la demora en construirla?
-Básicamente por su alto costo. Esta es una obra que costó casi 17,5 millones de pesos, más pequeñas obras conexas de habilitación, rondamos los 18 millones de pesos. Esta inversión es imposible de realizar con los presupuestos anuales de la universidad.
Por suerte para los universitarios, pero por decisión política sostenida, en el año 2006 Néstor Kirchner creó el Programa de Infraestructura Universitaria en el Ministerio de Planificación, destinado a financiar este tipo de emprendimientos de gran inversión.
A poco de hacerme cargo del Rectorado, en enero de 2009, presentamos nuestros proyectos al programa, con gran eficiencia por parte de nuestra Secretaría General y la Dirección de Obras, llegamos a tiempo para presentar seis proyectos: Biblioteca Central, Residencias Universitarias, Facultad de Derecho, Pabellón de Producción Vegetal de Agronomía, Instituto de Sistemas Tandil y Cuarto Anillo de Boxes en Campus Tandil.
Sobre fines del 2009 nos adjudicaron tres de esa obras: biblioteca, residencias y Facultad de Derecho. Esta última era la única a realizar en una sola etapa. La biblioteca se previó en dos etapas y éstas se cumplieron cabalmente. Las residencias son siete módulos que se terminarán más allá de mi gestión, pero a fin de año o a principios del 2014 ya inauguramos el primero para 72 estudiantes y ya están para avanzar en 2014, el segundo módulo –también para 72 estudiantes- y el pabellón de producción vegetal.
En total el Estado nacional lleva invertidos en nuestra universidad, a través de ese programa, aproximadamente 28 millones de pesos en poco más de tres años.
Política para
las universidades
-De allí su insistencia en el agradecimiento al Gobierno nacional…
-Claro, pero con un criterio más amplio y no solamente ligado a los recursos. Tanto Néstor como Cristina Kirchner han tenido y tienen una especial consideración hacia las universidades públicas. Esto a partir del convencimiento de que la ciencia y la tecnología son palancas fundamentales para el desarrollo argentino. Entonces, las decisiones –incluyendo las referidas al presupuesto y las inversiones– sobre estos temas van siempre en el mejor sentido.
-¿Podría ejemplificar estos dichos?
-Sí, cómo no. Así rápidamente puedo citarle varios: paritarias docentes y no docentes; Programa de Repatriación de Científicos; programas de mejoramiento de la calidad de las carreras universitarias; creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología; Programa Polos de Contenidos para la televisión digital; señales universitarias para TV Digital; Programa Estratégico Agroindustrial.
Por supuesto a éstos hay que agregarle el ya mencionado de Infraestructura Universitaria, la duplicación de los presupuestos universitarios –en nuestro caso además saneando el déficit con que ingresé a la gestión del Rectorado que era a principios de 2009 de 7 millones de pesos- , otros programas de inversión como los Prietec y similares del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
El futuro
del Campus
-¿Se completa el Campus de Tandil con la Biblioteca Central?
-No, de ninguna manera. Como ya dije, faltan varios pabellones de Residencias Estudiantiles, que es el gran desafío para completar. Pero además el anillo de boxes que mencioné, obras en diversos institutos de investigación -hay confirmados aportes del Conicet por 3 millones de pesos para empezar este año y habrá más en 2014-, en facultades y aulas, espacios deportivos e infraestructura. Al menos, por hoy, todo eso.
La universidad tiene más de 70 mil metros cuadrados de edificios propios. Casi el doble de cuando comencé mi Rectorado en diciembre de 2008. De esta casi duplicación la biblioteca en el Campus ha sido la más reconocida y esperada.
-¿Alguna reflexión final?
-Simplemente agradecer a todos los que han colaborado para llegar a disfrutar de esta realidad: nuestra biblioteca en el Campus. A toda la comunidad universitaria, al Gobierno nacional y a los contratistas. Y además invitar a los tandilenses a visitarla. Es para los universitarios, pero también para todos. Como dije, es de acceso directo al libro y los esperamos a disfrutar de nuestro orgullo. u
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