Interés General

El café “Quereme así piantao” se prepara para nuevos desafíos con “un equipo consolidado”

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El café “Quereme así Piantao”, atendido por usuarios de servicios de Salud Mental del Sistema Integrado de Salud Pública Ente Descentralizado, cumplió –hace pocos días- un año y sus impulsores efectuaron un positivo balance del trabajo realizado. Para ellos, el principal logro fue haber podido “consolidar” el grupo humano, más allá del merecido reconocimiento obtenido de parte de toda la comunidad.

Así lo manifestaron Pablo Ricardo, Lidia Roquet y Natalio Collova -tres de los siete usuarios que forman parte del proyecto-, junto al director de Salud Mental Luciano Grasso; la tutora Florencia Berruti; y el coordinador del área musical Gabriel Larre.

En el local de Mitre 580, donde dieron sus primeros pasos, en noviembre de 2015, y donde todas las mañanas ofrecen cosas ricas para desayunar, compartieron con El Eco de Tandil la experiencia.

Reconocieron que participar del dispositivo terapéutico los ayuda a sentirse mejor y más incluidos socialmente.
De cara al año próximo, deslizaron que posiblemente se trasladen a un espacio más grande, pensando en nuevas propuestas y, también, sumando nuevos compañeros.

“El proyecto nos
dio algo bueno”

-¿Cómo los encuentra este fin de año ya habiendo cumplido un año participando del proyecto? ¿Qué balance personal realizan desde su experiencia?
Pablo Ricardo: -Rescato muchas cosas positivas que me ayudaron a salir adelante.
Poder incluirme en una sociedad más llevadera, que no sea tan discriminatoria y que nos trate con los mismos derechos que tenemos todos los seres humanos.
Lidia Roquet: -Casi todos pensamos lo mismo, que el proyecto nos dio algo bueno, muy positivo. Es muy bueno, bien hecho y formado. Hay mucho compañerismo en el grupo y con los directivos. Tenemos buena onda entre todos y es muy lindo todo esto.
-¿Cómo fueron los comienzos? ¿Qué aprendieron en todo este tiempo?
L.R.: -Vamos progresando, aprendiendo cada día un poco más. Cada uno tiene una importancia dentro del café. Por ejemplo, Natalio es perfecto para la máquina, nos apoyamos mucho en él y que el café salga bien depende todo casi de él. Siempre se lo digo, es imposible superar el café que él hace, así que siempre nos apoyamos en él.

Los cambios
positivos

-¿Sienten que su participación en el proyecto los ayuda en su tratamiento y en su vida diaria? ¿De qué manera?
L.R.: -Sin dudas. En mi caso, si bien no soy una enfermera mental, tengo problemas de depresión y esto me ayudó, me levantó el ánimo, la autoestima, muchas cosas.
-Tener un incentivo diario también.
L.R.: -A veces no tenés que venir porque no te toca a vos, pero venís igual para verte con tus compañeros y charlar con ellos. A mí me encanta y para mí es muy importante. En mi caso, me siento como una mamá gallina porque son todos muy jóvenes, inclusive el licenciado Luciano (Grasso) o Florencia (Berruti).
-¿Se ha formado una amistad entre ustedes? ¿Se llevan bien?
L.R.: -Creo que sí, de mi parte al menos, los quiero mucho a todos.
P.R: -Nos llevamos bien, no tenemos problema con nadie y realmente tenemos una muy buena relación. Nos tratamos bien entre todos.
-¿Cuál fue la respuesta hasta el momento de la comunidad? ¿Se acerca al café?
L.R.: -Sí, tenemos el acercamiento de la gente. Hemos tenido eventos de psiquiatría y de chicos egresados que han venido. Es muy lindo.
-Y quienes vienen ¿conocen el proyecto?
L.R.: -Sí.

Los momentos

-¿Alguna anécdota que recuerden?
P.R: -Me acuerdo una muy graciosa que involucra a Florencia. Un día estaba acá en la vereda mirando y veo un auto que se sube a la vereda, era ella, dormida. Había que estar, fue espectacular. Mordió el cordón de la vereda, fue genial. Para mí fue una de las mejores.
-Vi también que hacen videos contando chistes y los suben al Facebook.
Natalio Collova: -Sí, hay un par de compañeros a los que les gusta contar chistes y, casi todos los viernes, cuentan uno seguro.
P.R.: -Se trata de ponerle un poco de onda y no ser tan amargados. Hay chicos que saben contar muy buenos chistes.
L.R.: -Anécdota tengo también una de una vez que llegaron dos clientas y pidieron un té y un cortado. Les traje todo el equipo del té y vine después porque la bandeja era pequeña con el cortado para la otra señora. Y me llamó la atención porque dije: `no tomó el té´ y ahí me di cuenta que no le había llevado la tasa. No lo iba a tomar nunca si no se la traía. Le había traído la tetera con el agua caliente, el saco de té, la cuchara, todo, menos la tasa. Y ni modo que lo tomara en la mano. Fue gracioso.

Una iniciativa
que continúa
-En síntesis, es un proyecto que les hace bien. ¿Piensan seguir el año próximo?

L.R.: -Sí, pienso que sí. Realmente estamos muy contentos todos.

Por último, el equipo invitó a toda la comunidad a que se acerque al café de la calle Mitre al 500 a disfrutar de las cosas ricas que tienen y conocer el proyecto, de lunes a viernes, de 9 a 12. u

La propuesta

La propuesta, motorizada por el Municipio, el Hospital “Ramón Santamarina” y la Asociación Civil “Quereme así piantao”, fue creada con el objetivo de garantizar y promover “el ejercicio pleno de los derechos de los ciudadanos con padecimientos psíquicos, contribuyendo a su autonomía”.

Pretende además generar un espacio terapéutico en el que los participantes puedan desplegar todas sus capacidades y/o habilidades de acuerdo a sus potencialidades y que colaboren a su inclusión en el mundo laboral, como así también se busca una mejora en su calidad de vida.

Esta iniciativa de inclusión social está coordinada por un equipo interdisciplinario integrado por profesionales del Hospital público y de la asociación civil “Quereme así piantao”.

El balance del
primer año

Por su parte, el director de Salud Mental, Luciano Grasso, resaltó que durante este primer año de funcionamiento se logró “despejar algunas dudas” que tenían en un principio, al pensar en la conformación del equipo y la viabilidad del proyecto.

“Una de ellas –admitió- fue si se podía sostener y, estar un año ya, es la muestra de que era posible. La otra duda era sobre qué efectos podía generar para el bienestar de todos los que lo integramos y que hoy ellos hayan hablado en primera persona cuando hace un año la nota la dábamos nosotros, muestra ya un poco lo que pasó este año”.

En tanto, la tutora Florencia Berruti subrayó que “a lo largo del año se consolidó el grupo, que eso es un montón.
El grupo funciona, con roles que cada uno cumple y que van más allá de que estemos o no nosotros. Van ganando en autonomía cada vez más porque el café es de ellos y se hace entre todos. Eso es lo que se va viendo. Como balance, creo que eso es lo más importante”.

Seguidamente, Grasso consideró que “el haber instalado el Quereme así piantao en el centro de la ciudad, logrado la participación de la gente, ya sea comprando tasas o por el Facebook, la gran cantidad de gente que fue a la presentación del corto y la felicitación que recibieron, de alguna manera todo eso va en camino de romper con los estereotipos, los prejuicios, los imaginarios sociales de la problemática de salud mental”.

“Todos tenemos
oportunidades”

Dijo que “de a poco vamos rompiendo con eso y generando más aceptación, que la gente se interese por lo que es un problema de salud mental y pueda entender que todos tenemos oportunidades y todos tenemos los mismos derechos”.

“Y que se interesa –señaló Berruti- viéndolo desde lo positivo que tiene el proyecto y creo que ése también era uno de los objetivos, que se interese desde la capacidad y desde lo que sí se puede hacer. Y eso se está logrando”.

Los proyectos
para 2017

Por último, el director de Salud Mental deslizó que están analizando qué rumbo se le dará al proyecto el año próximo. “Estamos viendo distintas cosas, el lugar donde vamos a estar porque hay una posibilidad de irnos a uno más grande con mayores potencialidades para agregar más integrantes”, detalló.

Admitieron que el sueño en un futuro es poder contar con un espacio propio, en el que puedan extender el horario de atención. Sin embargo, aclararon que “no es un paso que podamos dar ahora, creo que daremos uno intermedio, pero tenemos que charlarlo”.

Al cierre, el coordinador del área musical, Gabriel Larre, contó que “en lo personal ha sido una experiencia muy enriquecedora porque es un lenguaje distinto al que estamos acostumbrados. Se crea una comunicación alternativa entre todos los que trabajamos. Me parece entonces muy interesante que podamos unificar el arte con el trabajo que tiene que ver con el café y la gente que visita el lugar, así que feliz”.

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