Espectáculos

Un Salón de gran calidad se vio en la inauguración del certamen sacro

El otoño lluvioso no impidió que anoche muchísimo público se diera cita en el Museo para participar del acto de premiación y disfrutar de las obras dispuestas en todas las salas. Podemos decir, sin lugar a dudas, que vimos una de las ediciones más exquisitas y destacadas de los últimos tiempos. Más allá de que el Mumbat se renueva año a año para recibir especialmente a los artistas de este certamen con el apoyo del Municipio, tal lo dijera en su discurso la anfitriona Indiana Gnocchini, las obras que eligió un jurado de primerísimo nivel le dan más prestigio a este Salón que crece año a año en envíos e innovaciones artísticas.

Podríamos decir también que fue una noche mágica porque el conjunto musical Aula 2 le puso el toque que le faltaba a este evento cultural. Pasear por las distintas salas escuchando música barroca fue un placer enorme. Y destacamos el orgullo que sentimos porque todo esto se da en Tandil, un evento cultural de mucha jerarquía. El primero del podio de otros tantos encuentros culturales que están en la agenda anual de la ciudad.

La misión del Museo

“Un Salón con cuarenta y seis años de trayectoria da cuenta de un sentido federal y que se hace con la convicción de que artistas de todas las provincias puedan acercarse y traer sus proyectos y de esto da cuenta los casi 200 trabajos que hemos recibido. El jurado ha sido de primer nivel: Olga Autumno, Mercedes Ezquiaga, Paula Zacharías y Alberto Bastón Díaz”, comenzó diciendo Indiana Gnocchini y prosiguió: “Este Museo trabaja denodadamente con la difusión de este Salón para que llegue a todas partes del país. Este Salón que comenzó siendo uno tradicional de pintura hoy contempla la posibilidad del arte textil, del objeto y de la pintura digital porque el arte contemporáneo así lo exige. Este Museo se ha propuesto la misión de llevar adelante, la educación, el arte y la cultura. Sentimos que los espacios como este, los centros culturales, todos aquellos que son generadores de lectura de lenguajes, de pluralidad de miradas tienen la misión de ofrecer ámbitos de debate donde las generaciones de niños y jóvenes encuentren una forma de leer y acercarse a un lenguaje que nos atraviesa permanentemente, la imagen”. Estos fueron algunos conceptos de la titular museísta en la noche lluviosa de la inauguración.

Crucifixiones, retablos, simbologías…

Creyentes y revisionistas son algunos de los paradigmas que año tras año habla del sentir de los artistas en relación al arte religioso del país. Con este acto de apertura del Salón de Arte Sacro comienzan las actividades culturales de Semana Santa.

Invitado a hablar en el acto inaugural, Miguel Lunghi expresó: “Podemos aseverar que nombrar al Salón de Arte Sacro en el mundo de las artes plásticas es enunciar con un sentido de pertenencia la palabra Tandil. Lo valoramos como uno de nuestros más preciados capitales estéticos y simbólicos. Cada edición del Salón es un nuevo desafío que plantea diferentes tradiciones en torno a lo temático, en cuanto a las nuevas tendencias del arte y la religión.

También significa para nuestro gobierno el profundizar el prestigio de este salón, la infraestructura del mismo y seguir estando a la altura de las circunstancias frente a quienes concibieron este Salón y le dieron vida en sus primeros tiempos. Nunca olvidamos la hora cero de este sueño cumplido. Estamos en un edificio que fue fundado en 1938 y que atesora en su memoria histórica a los grandes pintores de la ciudad, que lo soñaron dándole vida, pasión y arte. Hoy podemos decir que la colección que abriga el Mumbat en sus cuarenta y seis ediciones es un patrimonio de la conjunción entre arte contemporáneo y espiritualidad…”.

Entrega de premios

Seguidamente se hizo la entrega de premios y menciones a los artistas que obtuvieron galardones en esta edición.
Primer Premio Adquisición: Roberto Frangella con “Nacimiento 2017”.
Segundo Premio: Alberto Vinsennau con “Antropología de la barbarie”
Premio Mejor Artista Tandilense: Nora Lía Mendivil con “La comunión de mi madre”.
Mención Especial: Alejandra Coirini con “Procesión familiar al Cristo”.
Menciones: Marcelo Bondi con “En el principio la vida”, Teresa Giarcovich con “Retrato verde”, Laura Dalton con “Siete cuentos capitales”.

Artistas que quedaron en galería

Rodrigo Achával, Juan César, Julieta Anaut, Andrea Arcuri, Gisela Banzer, Sonia Andrea Battistel, Carlos Marcelo Bonifacio, Marina Btesh, Elías Caló, Julieta Alina Candia, Lucía Carotenuto, Clarisa Cassiau, Mariana Debaz, Yvonne Delor, Marcelo Di Pietro, Yaquelín Edghill, María José Fernández, Alejandro Ferreyra, Luis María Fiorini, Silvio Fischbein, María Cristina Fresca, Sofía Gallinal Cassarotti, Olga Gandolfi, Floky Gauvry, Mónica Goldstein, Mirta Kupferminc, Gustavo Larsen, Graciela Lépore, Lucía Llauró de Frías, Oscar López, Miriam Moris, Mirtha Otaño, Fanny Claudia Peralta, Estela Pereda, Lucía Pérez Conni, María Elena Pintos, María Elena Pirila, Alejandra Repetto, Escardó Damián Rucci, Gabriela Salgado, Hugo Santa María, Marita Sario Daniel Sarmiento, Fabricio Tranchida, Leonardo Vallejo, Enriqueta Viegas, Christian Vogrich, Estela Zariquiegui.

El jurado y su trabajo de selección

Utilizando un criterio basado en la coherencia entre el nivel plástico y el mensaje, y teniendo en cuenta lo innovador en las técnicas y materiales, habitualmente no usados y siempre que estuvieran utilizados para significar el tema elegido por el autor de la obra, el jurado dictaminó con mucho profesionalismo los seleccionados que pasaron a la segunda instancia, así como los artistas que definitivamente quedaron en sala y premiados. En las obras se puede advertir una heterogeneidad en la interpretación de la espiritualidad y lo religioso. Por otro lado, cada uno expresó una técnica y variante diferentes.

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El Eco de Tandil

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